Cambian los ambientes, las fechas de siembra y las redes de evaluación, pero las variedades de Nidera siguen apareciendo en los primeros lugares. La última campaña deja podios desde el NOA y el NEA hasta el sudeste bonaerense y muestra una evolución que para la marca es estratégica: las nuevas tecnologías para el manejo de malezas ya conviven con genéticas capaces de competir por rendimiento.
"Cuando recorrés los ensayos encontrás materiales de Nidera compitiendo arriba en ambientes muy diferentes, desde el Norte hasta el Sur. Ahí es donde empezás a ver la consistencia del portfolio", sostuvo Otto Goedelmann, Gerente de Ventas de Autógamas de Nidera.
Entre las novedades se destaca NS 6726 CE STS, uno de los lanzamientos más recientes de Nidera para el norte argentino. En la red CREA Litoral Sur, en segunda fecha de siembra, alcanzó un promedio de 3.069 kg/ha, quedó primera entre 19 variedades y se ubicó 13% por encima del rendimiento general. En Molle Pozo, Salta, dentro de los ensayos del Grupo Las Lajitas, obtuvo 3.659 kg/ha, quedó segunda y superó 10% el promedio.
También en el Norte sobresalió la NS 5421 STS. En la red del Grupo Los Gatos, en Santiago del Estero, rindió 4.514 kg/ha, quedó primera entre 23 variedades y superó en más de 11% el promedio general. En el CREA Chaco Santiagueño obtuvo 3.978 kg/ha y ocupó el segundo puesto entre 14 materiales.
En el centro, la 4634 E STS NS, uno de los materiales de mayor peso comercial de Nidera, volvió a mostrar su competitividad. En los ensayos de INTA Marcos Juárez promedió 4.499 kg/ha y quedó segunda entre 13 variedades. En la red RIDZO CREA Oeste, alcanzó 4.420 kg/ha, también ocupó el segundo lugar y superó en 13% el rendimiento general.
Y el mapa se completa en el sur bonaerense con NS 3226 E, otra de las novedades del portfolio. En CREA Mar y Sierras fue primera en la segunda fecha de siembra y, en Cultivar Latitud Sur, Tandil, alcanzó 3.399 kg/ha, lideró entre siete variedades y quedó 12% por encima del promedio.
"Tenemos dos lanzamientos que están prácticamente en los extremos del mapa, NS 6726 CE STS hacia el norte y NS 3226 E hacia el sur, y en el medio materiales muy consolidados como 4634 E STS NS. Que todos puedan mostrar competitividad en sus ambientes es una muy buena señal", explicó Goedelmann.
Para Nidera, detrás de estos resultados hay una evolución que comenzó hace algunos años. La incorporación de la tecnología Enlist® significó inicialmente un salto importante para el manejo de malezas. Para los programas genéticos el desafío fue llevar esa herramienta a variedades que, además, pudieran disputar los primeros lugares por rendimiento. "Y eso es lo que empieza a verse con mayor claridad. Es el resultado de años de inversión y de una mejora continua de la genética", señaló Goedelmann.
Cómo hacer de El Niño una oportunidad
La próxima campaña suma las perspectivas de un escenario Niño y, con ello, la posibilidad de contar con una oferta hídrica menos restrictiva en buena parte de las zonas productivas. Este escenario, para la soja, puede ser una oportunidad si se lo maneja bien.
"Cuando el agua deja de ser limitante, podemos empezar a explorar otro nivel de potencial. Ahí la genética tiene muchísimo para aportar, pero también empiezan a pesar más todas las decisiones que acompañan al cultivo", explicó Goedelmann.
En otras palabras: más agua no garantiza más kilos. Para capturar ese potencial, Nidera pone el foco en cuatro decisiones. La primera es elegir la genética correcta para cada ambiente. La segunda, ajustar la densidad para lograr un stand de plantas adecuado, particularmente en ambientes de alta productividad donde un exceso de plantas puede derivar en cultivos demasiado abultados y mayor riesgo de vuelco. La tercera, la sanidad: "Un año con buenas condiciones de humedad y temperatura puede generar canopeos más desarrollados y un microclima favorable para la aparición y evolución de enfermedades. El monitoreo, por lo tanto, deberá ganar protagonismo", indicó el técnico.
Sobre el calendario, Goedelmann alertó que adelantar excesivamente la fecha para "ganarle" al agua puede ser tan riesgoso como perder una buena ventana de siembra. "No existe una receta de sembrar más temprano porque venga un Niño. Hay que respetar las fechas recomendadas para cada localidad y entrar cuando el lote tenga las condiciones adecuadas. El objetivo tiene que seguir siendo lograr una buena implantación y un buen stand de plantas", remarcó.
Sembrá Evolución cambió de escala
La nueva campaña encontrará a Sembrá Evolución mucho más consolidado. El sistema, que comenzó a implementarse en 2021 para reconocer la propiedad intelectual y generar previsibilidad para la inversión en genética, ya reúne alrededor de 30.000 CUITs, más de 200 variedades y más de 1.300 comercios adheridos. Hoy, además, abarca también los cultivos de trigo, cebada y algodón.
Alrededor del 70% de la superficie que reconoce propiedad intelectual ya se encuentra dentro de Sembrá Evolución. En soja, durante la campaña 2025, el modelo alcanzó aproximadamente 5 millones de hectáreas, cerca del 30% del área nacional. "Después de cinco campañas, ya no estamos hablando de un sistema que está viendo si funciona. Tiene escala, productores, comercios, cultivos y genética. Se convirtió en una herramienta que da previsibilidad a la industria semillera y permite sostener la inversión que después vuelve al productor en forma de innovación", aseguró Goedelmann.