Ideas principales
- En La cuenta corriente encadena 4 meses consecutivos de superávit.
- La FAE se aceleró al nivel más alto desde oct-25, mientras que restan liquidar ONs por más de USD 4.000 MM.
- La inflación de julio podría ser la más baja en más de un año, pero estimamos que hacia adelante podría revertirse esa desaceleración.
- El mercado espera una inflación del 1,7% hasta fin de año. Seguimos prefiriendo posiciones en Boncer 2027.
- El tramo corto de Bonares continúa mostrando interesantes forwards contra el Bonar 27. Perfiles conservadores pueden ver atractivo en devengar en Bopreales 2028, más resilientes.
Cuenta corriente cambiaria
Durante julio, la cuenta corriente cambiaria registró su cuarto mes consecutivo en terreno positivo, con un superávit de USD 413 millones. Esta dinámica fue impulsada por:
- Un saldo comercial de bienes de USD 4.077 MM, cerca del máximo anual.
- El sector energético volvió a jugar un rol clave: en lo que va de 2026, minería y energía aportaron unos USD 14.000 millones, equivalentes al 80% del aporte del agro (ver Gráfico 1).

De sostenerse esta tendencia, el año podría cerrar con una contribución casi similar a la del sector agrícola. Además, la mejora reciente en los precios de los principales commodities, cercana al 15% en el mes, podría reforzar el flujo de dólares aun sin un aumento en las cantidades exportadas.
El sólido desempeño comercial fue prácticamente neutralizado por el déficit del ingreso primario, asociado principalmente al servicio de la deuda en dólares del sector público y el giro de utilidades y dividendos.
- Este último concepto registró en julio un déficit de USD 463 millones y acumula una demanda de USD 3.300 millones en los primeros siete meses del año.
- Según declaraciones oficiales recientes, en agosto el giro de utilidades y dividendos se habría reducido con fuerza, hasta ubicarse en torno a USD 100 millones.
- De hecho, en la última semana de agosto, Bausili señaló que el total acumulado hasta ese mes rondaba los USD 3.400 millones.
El saldo de la cuenta capital y financiera, por equivalencia contable, debe igualar al de la cuenta corriente. En cuanto a los flujos financieros, la Formación de Activos Externos (FAE) demandó USD 3.462 MM, el nivel más alto desde octubre de 2025. Es probable que esta dinámica haya estado influida por la demanda de divisas asociada a vacaciones y viajes, que el BCRA captura de manera imperfecta en la apertura por aplicación de la FAE.
La otra fuente relevante de demanda en julio fue la acumulación de Reservas Internacionales por parte del BCRA.
- Según los datos del MLC, la autoridad monetaria incrementó su posición en USD 2.300 millones, explicados en su mayoría por compras de divisas en el mercado de cambios, por USD 2.162 millones.
- Con los datos ya cerrados de agosto, el BCRA acumuló USD 770 millones, lo que anticipa un balance externo más ajustado.
La oferta financiera de divisas siguió proviniendo del financiamiento corporativo.
- Los préstamos del exterior y los títulos de deuda —motores financieros clave durante el primer semestre— generaron liquidaciones netas por apenas USD 1.242 MM, marcando un nuevo mínimo mensual en el año.
- En lo que va de 2026, esta fuente aportó cerca de USD 14.000 MM a la economía.
- Al comparar las emisiones de ONs con lo liquidado bajo este concepto, estimamos que aún restan por ingresar unos USD 4.000 MM, la mayor diferencia desde enero de 2026 (ver Gráfico 2).

Los préstamos bancarios en dólares tuvieron un efecto prácticamente neutro en julio. Los préstamos no vinculados a prefinanciaciones de exportaciones se contrajeron en unos USD 320 millones, lo que sugiere cancelaciones netas por parte de algunos agentes, probablemente en respuesta a la volatilidad cambiaria registrada entre junio e inicios de julio. En sentido contrario, las prefinanciaciones de exportaciones ascendieron a USD 380 millones, compensando el efecto anterior.
Inflación de agosto
La próxima semana, la atención del mercado estará puesta en el dato de inflación. Existe cierto consenso en que el registro de agosto se ubicaría entre 1,5% y 1,8%, significativamente por debajo de nuestra estimación original y en línea con el REM. Una medición en ese rango marcaría el dato mensual más bajo en más de un año. Esta expectativa ya se reflejó en el mercado de renta fija, con tasas breakeven alineadas en torno al 1,6% hasta al menos diciembre de 2026. El IPCBA, que se publicará la próxima semana, funcionará como una referencia clave para ajustar la estimación puntual.
No obstante, entendemos que esta sorpresa bajista respondería principalmente a factores estacionales transitorios que favorecieron al índice, sin implicar un quiebre estructural capaz de consolidar la nominalidad por debajo de los niveles actuales. Hacia adelante, proyectamos que la inflación mensual revierta parcialmente este movimiento y retome un ritmo más cercano a la zona de 1,8%-2,0%, demorando más de lo que descuenta el mercado en converger a niveles inferiores. Este piso técnico podría verse presionado desde octubre, cuando comience a impactar la recomposición de los precios de la carne, rubro que pondera aproximadamente 10% en el nivel general del IPC, junto con los reajustes de precios de índices estacionales como colegios e indumentaria. Cabe recordar que, en 2025, durante el período noviembre-marzo, Carnes incidió en promedio 0,7 p.p. en las mediciones mensuales.
Liquidez y activos en pesos
Con el cambio de mes y la liquidación de la última subasta del Tesoro, que implicó una inyección neta de liquidez por $0,5 billones, las condiciones monetarias del sistema muestran una normalización gradual, aunque todavía lejos de niveles holgados. El stock de Repo contra el BCRA se ubica en torno a $1,1 billones, mientras que la tasa de pases interbancarios prácticamente convergió al piso de 20% TNA fijado por la autoridad monetaria.
En este contexto, el tramo corto de la curva de tasa fija registró una compresión cercana a 2 p.p. TEA en promedio, mientras que la recuperación en los Boncaps de mayor duration fue más moderada. Por su parte, la curva CER mostró una compresión de tasas reales cercana a 1 p.p. TEA, impulsada por una demanda particularmente sólida en el tramo medio, entre mayo de 2027 y septiembre de 2028, donde los Boncer acumulan ganancias promedio de 1,5% semanal. En la previa a la publicación del IPC de agosto prevista para el próximo jueves, el arbitraje entre instrumentos a tasa fija y CER continúa señalando una inflación implícita cercana a 1,6/1,7% mensual para lo que resta del año (ver Gráfico 5). Sobre este punto en particular, se vio una convergencia de las posteriores implícitas de inflación; lo cual, desde nuestro punto de vista luce apresurado. Como mencionamos previamente, prevemos una leve aceleración luego del buen dato de agosto.

Los instrumentos más largos en moneda local, entre ellos los Duales CER/TAMAR y el DICP, también mostraron una recuperación significativa, con avances semanales de hasta 2%. Sin embargo, la reacción reciente sugiere que el mercado podría haber encontrado una zona de equilibrio para los rendimientos reales y los márgenes largos en torno al 9%. A estos niveles, no resulta evidente que los inversores estén dispuestos a convalidar nuevas compresiones en los vencimientos posteriores al cambio de gobierno. Por esta razón, seguimos privilegiando posiciones en Boncer 2027, un segmento que continúa ofreciendo tasas forward atractivas con un perfil de riesgo más equilibrado. Para tramos más largos mantenemos nuestra preferencia por instrumentos Tamar por sobre CER. En este sentido, durante la última semana se observó una mayor preferencia por Tamar por sobre CER y se traduce en una Tamar real implícita para los instrumentos 2028 que se mantiene en torno a -0,5% TEA; lo cual, desde nuestra perspectiva sigue mostrando un punto atractivo de entrada.
Activos en dólares
La mejora en los activos argentinos no se limitó al universo en pesos. En una semana particularmente adversa para la renta fija internacional, la curva de US Treasuries amplió cerca de 10 bps sus rendimientos, con una corrección especialmente concentrada en el tramo 2Y-10Y. Como consecuencia, la deuda emergente acumuló pérdidas cercanas a 0,9% en la semana.
A contramano de esta dinámica global, los Globales argentinos lograron avanzar 0,3% en promedio, permitiendo que el riesgo país volviera a perforar la barrera de los 500 bps por primera vez luego de dos semanas de fuertes correcciones. Aun así, de cara a un año electoral que probablemente continúe condicionando el comportamiento de la curva soberana, seguimos favoreciendo un posicionamiento prudente en el tramo corto de los Bonares post cambio de gobierno. En particular, instrumentos como AL29, AO28 y AL30 continúan ofreciendo tasas forward atractivas frente al AO27, con una relación riesgo-retorno más favorable.
Para perfiles más conservadores, también vemos valor en una rotación parcial desde soberanos hacia los Bopreales 2028. Estos instrumentos ofrecen rendimientos apenas 1 p.p. TEA por debajo de los soberanos comparables, diferencia que luce acotada considerando la distinta calidad crediticia del emisor. Además, los Bopreales demostraron una mayor resiliencia en términos de paridad durante el reciente episodio de debilidad de la deuda hard-dollar argentina, reforzando su atractivo como alternativa defensiva dentro del universo dolarizado (ver Gráfico 7).

*Las opiniones y análisis presentados en este informe son exclusivamente del equipo de research y no reflejan necesariamente la posición oficial del banco.
Fuente: COMAFI