La percepción sobre la situación económica continúa siendo uno de los principales desafíos para el Gobierno de Javier Milei. Un nuevo informe de Giacobbe & Asociados muestra que, pese a que una parte de la sociedad reconoce señales de recuperación, 58,9% de los argentinos considera que la economía está empeorando.
El dato surge del Informe Privado Mensual de Opinión Pública correspondiente a julio de 2026, elaborado sobre 2.500 casos relevados entre el 24 y el 31 de julio, con un margen de error de +/-2%.
El estudio combina indicadores económicos, políticos y sociales y ofrece una fotografía de una sociedad que mantiene expectativas sobre el futuro, pero que todavía enfrenta dificultades para trasladar cualquier mejora macroeconómica a su percepción cotidiana.

La economía, todavía el principal problema
La pregunta sobre cómo sienten los argentinos que está la economía arroja uno de los resultados más contundentes del relevamiento.
El 58,9% respondió que la economía está empeorando, mientras que apenas un 4,9% considera que está estancada. En el otro extremo, un 24,1% afirma que la economía está mejorando y que ya lo está sintiendo en su vida cotidiana. Otro 11,8% reconoce una mejora, aunque todavía no la percibe directamente.
En otras palabras, 35,9% de los encuestados observa algún tipo de mejora económica, pero sólo 24,1% dice sentirla concretamente.
El contraste es relevante: existe un sector de la población que reconoce un cambio de tendencia, pero la mayoría todavía evalúa negativamente su situación económica.
Además, el resultado de julio muestra una percepción incluso más negativa que la registrada por la misma consultora a comienzos de julio. En el informe correspondiente a junio, realizado entre el 30 de junio y el 6 de julio, 54,7% consideraba que la economía estaba empeorando, mientras que 16,6% decía que estaba mejorando y lo estaba sintiendo y 19% que mejoraba aunque todavía no lo percibía.
Así, en pocas semanas aumentó la proporción de personas que perciben un deterioro económico, al mismo tiempo que creció el grupo que dice estar sintiendo una mejora.

La imagen de Milei: 57,2% negativa
La evaluación de la figura presidencial también aparece como uno de los puntos centrales del informe.
Según Giacobbe, Javier Milei registra en julio una imagen positiva de 33,9%, una imagen regular de 8,3% y una imagen negativa de 57,2%. El porcentaje de personas que no lo conoce es de 0,7%.
El número adquiere mayor relevancia cuando se lo compara con el relevamiento anterior de la consultora. En junio, Milei tenía 37,5% de imagen positiva y 56,9% de negativa.
De esta manera, entre ambos relevamientos se observa una caída de 3,6 puntos porcentuales en la imagen positiva del Presidente y un incremento de 0,3 puntos en la negativa.
El informe muestra así una situación particular: mientras la percepción económica sigue siendo mayoritariamente negativa, la evaluación de Milei también permanece atravesada por un fuerte nivel de rechazo, aunque conserva un núcleo importante de apoyo.
Cómo queda el resto de los dirigentes
La encuesta también midió la imagen de distintos dirigentes políticos.
Entre los nombres relevados, Axel Kicillof registra 36,7% de imagen positiva y 50,4% de negativa, mientras que Mauricio Macri obtiene 34,5% positiva y 55,1% negativa.
Diego Santilli aparece con 33,9% de imagen positiva y 57,2% negativa, exactamente los mismos porcentajes que Milei en esos dos indicadores. Patricia Bullrich alcanza 27,4% de positiva y 49,2% de negativa.
En el caso de Cristina Kirchner, el informe registra 12,4% de imagen positiva, 30% regular y 54,5% negativa, mientras que Máximo Kirchner presenta 18,3% positiva, 19,1% regular y 61,4% negativa.
El dato permite observar una característica que atraviesa prácticamente todo el escenario político: ninguno de los principales dirigentes consigue escapar de niveles elevados de imagen negativa.
La mitad no quiere que vuelva el kirchnerismo
Otro de los capítulos del estudio aborda directamente la posibilidad de un regreso del kirchnerismo al poder.
Ante la pregunta sobre si les gustaría que el kirchnerismo volviera a gobernar la Argentina, 50,1% respondió que no le gustaría.
En tanto, 24,9% manifestó que sí quisiera un regreso y otro 24,5% respondió que dependería de quién fuera el candidato. El 0,6% restante no respondió.
El resultado deja un escenario dividido en tres grandes grupos: la mitad rechaza directamente un regreso del kirchnerismo, mientras que casi la otra mitad no lo descarta completamente, ya sea porque lo desea o porque condiciona su respuesta al candidato.
Para la oposición, el dato tiene una lectura adicional: existe un espacio importante de la sociedad que no expresa una negativa definitiva al retorno del kirchnerismo, pero tampoco aparece como un apoyo automático.

¿Qué emoción genera el futuro de la Argentina?
Uno de los apartados más llamativos del informe propone una pregunta abierta: “Definí en una sola palabra qué emoción te genera el futuro de la Argentina”.
La respuesta fue presentada por Giacobbe a través de una nube de palabras. Allí aparece con enorme predominio “esperanza”, seguida por expresiones como “incertidumbre”, “tristeza”, “preocupación”, “curiosidad”, “ilusión”, “angustia”, “futuro”, “miedo” y “bronca”.
El resultado muestra una sociedad que no parece haber abandonado completamente las expectativas sobre el país, pero que combina esa esperanza con una fuerte carga de incertidumbre.
La palabra “esperanza” aparece como la expresión visualmente dominante de la nube, mientras que “incertidumbre” ocupa también un lugar central.
La fotografía emocional es, por lo tanto, ambivalente: hay expectativa sobre lo que pueda venir, pero también preocupación, tristeza y temor frente al futuro.
Una sociedad que todavía espera resultados
Los datos de julio permiten trazar un escenario en el que la expectativa y el malestar conviven.
Por un lado, más de un tercio de los consultados considera que la economía está mejorando en algún grado. Por otro, casi seis de cada diez creen que está empeorando. Y en paralelo, la imagen negativa del Presidente supera ampliamente a la positiva.
La clave está en la distancia entre las variables macroeconómicas y la percepción de los ciudadanos.
Para una parte de la sociedad, la eventual mejora todavía no alcanza para modificar su experiencia cotidiana. Para otra, los cambios comienzan a sentirse. Y para un tercer sector, la incertidumbre parece ser el sentimiento predominante.
El propio resultado de la pregunta sobre el futuro sintetiza esa contradicción: la esperanza aparece junto con la incertidumbre y la preocupación.
El dato que mira la política
El informe de Giacobbe también permite observar que el escenario político argentino continúa abierto.
El Gobierno enfrenta una evaluación negativa importante y una percepción económica mayoritariamente desfavorable. Sin embargo, el rechazo al kirchnerismo sigue siendo alto, ya que uno de cada dos encuestados asegura que no quiere un regreso de ese espacio al poder.
Esto genera un escenario en el que el oficialismo tiene un desafío evidente: convertir las expectativas de mejora en una percepción concreta para recuperar apoyo, mientras la oposición todavía debe encontrar una alternativa capaz de transformar el rechazo al Gobierno en una intención positiva de voto.
La encuesta, por sí sola, no permite proyectar resultados electorales, pero sí ofrece una señal clara sobre el clima social: la sociedad sigue evaluando al Gobierno principalmente a través de la economía y, al mismo tiempo, conserva una fuerte desconfianza hacia buena parte de la dirigencia política tradicional.
La ficha técnica
El relevamiento fue realizado por Giacobbe & Asociados entre el 24 y el 31 de julio de 2026, sobre 2.500 casos en Argentina. El muestreo fue ajustado por cuotas de género, edad, nivel de estudios, ingresos y regiones para las provincias, además de secciones electorales para la provincia de Buenos Aires y comunas para la Ciudad de Buenos Aires. El margen de error informado es de +/- 2% y la modalidad consistió en un cuestionario estructurado con preguntas abiertas y cerradas mediante encuestas a dispositivos móviles.