Cereales en pausa: geopolítica, clima y Fed frenan la corrección en Chicago

El petróleo recupera terreno esta mañana después de nuevos ataques iraníes reportados en el Golfo Pérsico. Al mismo tiempo, mientras el presidente ucraniano Volodímir Zelenski mantenía ayer una reunión bilateral con Donald Trump, se conocieron nuevos ataques contra buques de carga de cereales en el Mar Negro. De esta manera, las amenazas sobre las principales rutas comerciales y los problemas logísticos continúan siendo un factor de riesgo para el mercado mundial de granos.

Los operadores también comienzan a posicionarse de cara a la reunión de la Reserva Federal de este miércoles. En particular, la atención estará puesta en la postura de Kevin Warsh durante su segunda reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Una posición más restrictiva de lo esperado podría fortalecer al dólar y ejercer presión adicional sobre las materias primas agrícolas.

En Europa, la falta de precipitaciones está generando consecuencias que van mucho más allá de las perspectivas de una cosecha decepcionante y del deterioro de los cultivos de verano. Los bajos niveles de agua en los ríos Rin y Danubio están complicando el transporte de mercaderías y agravando las dificultades de abastecimiento en las regiones afectadas. La logística vuelve así a convertirse en un elemento central para la formación de precios.

En Chicago, la jornada de ayer fue esencialmente de transición. La presión bajista acumulada durante las últimas sesiones encontró un límite en la realidad del deterioro de los cultivos estadounidenses de maíz y soja. En el caso del trigo, las interrupciones en la navegación del Mar Negro continúan representando un riesgo que impide una caída más pronunciada.

El resultado fue una sesión de indecisión, con el trigo prácticamente sin cambios y leves subas para el maíz y la soja. El mercado comienza a equilibrar dos fuerzas contrapuestas: por un lado, la expectativa de una mayor oferta y la presión de la cosecha; por otro, el deterioro de las condiciones productivas y los riesgos geopolíticos y logísticos.

El clima estadounidense seguirá siendo determinante. Para el próximo fin de semana se esperan algunas lluvias beneficiosas sobre sectores del corazón del Cinturón del Maíz, aunque la franja occidental podría recibir precipitaciones escasas. Esta región, que se extiende desde Dakota del Norte hasta Kansas, atravesando Dakota del Sur y Nebraska, ha ganado importancia en los últimos años debido al fuerte crecimiento de la superficie sembrada con maíz y soja.

En este contexto, el deterioro de las calificaciones de los cultivos divulgado por el USDA el lunes por la tarde adquiere especial relevancia. El mercado comienza a preguntarse cuánto margen existe para que la producción estadounidense mantenga las expectativas actuales si el clima continúa siendo irregular durante las próximas semanas.

Por ahora, Chicago permanece en una zona de equilibrio. La posibilidad de una mejora climática limita el potencial alcista, mientras que el deterioro de los cultivos, el riesgo geopolítico y las dificultades logísticas impiden que los vendedores controlen completamente el mercado.

La atención se concentra ahora en tres variables: el comportamiento del clima en Estados Unidos, la evolución de los conflictos en Oriente Medio y el Mar Negro, y las señales que entregue la Reserva Federal. La combinación de estos factores será clave para definir si la reciente corrección de los granos tiene espacio para profundizarse o si el mercado vuelve a encontrar fundamentos para recuperar terreno.

Por Esteban Moscariello