Récord de consumo de carne porcina: ¿Una buena noticia para las granjas?
Entre enero y mayo de 2026, el consumo aparente alcanzó 383,1 mil toneladas equivalentes res, un 9,3% más que un añoatrás. En términos per cápita, llegó a 19,9 kilos por habitante al año. Este récord fue acompañado por una producción también récord: 354,6 mil toneladas, con un crecimiento interanual del 11,8%. El mercado interno absorbió una producción récord, pero sólo mediante un fuerte ajuste de precios: la debilidad del precio del capón y el abaratamiento relativo de la carne porcina permitieron colocar un volumen sin precedentes.
¿La rentabilidad porcina dejó atrás los mínimos de comienzos de año?
En el primer trimestre de 2026, la rentabilidad de las granjas porcinas se mantuvo en niveles históricamente bajos, mostrando una mejora hacia el cierre del período. En el segundo trimestre, los márgenes continuaron recuperándose y se ubicaron prácticamente en línea con su promedio histórico. En una granja de eficiencia media, el margen neto promedió $228 por kilo en pesos constantes, un 2,7% por encima del promedio de todos los segundos trimestres de la última década ($222/kg). Medido en dólares constantes, alcanzó USD 0,16 por kilo, un 2,6% superior al promedio de referencia.
¿Cómo se sostuvieron los márgenes pese a la debilidad del precio del capón?
La mejora combinó ingresos flojos y costos todavía favorables. En el 2T-2026, los ingresos de una granja de eficiencia media cayeron 7,4% interanual en pesos constantes y 3,4% en dólares, y quedaron 10,9% y 2,3% por debajo del promedio de la última década, respectivamente. La abundante oferta interna siguió condicionando el precio del capón. Los costos aumentaron 0,6% interanual en pesos constantes y 4,8% en dólares, pero continuaron bajos en perspectiva histórica: se ubicaron 12,1% y 2,8% por debajo del promedio de la última década, respectivamente. El principal factor de contención fue la alimentación, favorecida por los bajos precios de los granoos
¿Cuánto pesan la eficiencia y la localización en el resultado de las granjas?
Las diferencias son significativas. En el segundo trimestre de 2026, una granja de eficiencia media obtuvo un margen neto de $228 por kilo, mientras que en una de eficiencia alta el resultado alcanzó $449 por kilo y en una de eficiencia baja se ubicó en -$148 por kilo. La localización también incidió sobre los resultados a través del costo de acceso a las materias primas. Manteniendo constantes los demás parámetros, una granja de eficiencia media ubicada a unos 450 kilómetros de los puertos de Rosario obtuvo un margen de $228 por kilo; a 150 kilómetros, el margen fue de $174 por kilo; y en Rosario, sin descuento implícito por flete en el precio de los granos, se redujo a $121 por kilo.
Introducción
Desde hace varios años, el IERAL realiza un seguimiento periódico de los resultados económicos de la producción porcina intensiva mediante la estimación de márgenes netos en modelos de granjas representativas. Esta edición actualiza las estimaciones hasta junio de 2026 y amplía el análisis del contexto sectorial, necesario para interpretar la evolución reciente del precio del capón y de la rentabilidad de las granjas.
Los modelos representan granjas de 500 madres y se valorizan a precios de mercado, relevados a partir de fuentes secundarias y consultas a actores del sector. Para captar la heterogeneidad existente entre establecimientos, se consideran distintas combinaciones de conversión alimenticia y productividad por madre. El análisis se concentra en tres casos:
1. Eficiencia baja: conversión alimenticia de 3,1 kilos de alimento por kilo de capón y una productividad de 2.563 kilos por madre al año.
2. Eficiencia media: conversión de 2,8 y una productividad de 3.536 kilos por madre al año.
3. Eficiencia alta: conversión de 2,5 y una productividad de 4.116 kilos por madre al año.
El informe se organiza en tres bloques. En primer lugar, analiza la evolución reciente de la producción y la faena, el comercio exterior y el consumo aparente de carne porcina, con el propósito de caracterizar la disponibilidad interna de carne y su incidencia sobre el precio del capón. En segundo término, examina la dinámica de los ingresos, los costos y el margen neto de una granja de eficiencia media ubicada en el sur de Córdoba, a unos 450 kilómetros de los puertos de Rosario, que constituye el caso base del análisis. Finalmente, evalúa cómo cambian los resultados económicos ante distintos niveles de eficiencia, localizaciones alternativas y desvíos en los precios de los granos respecto de sus valores de paridad.
El contexto sectorial
Durante los primeros cinco meses de 2026, la actividad porcina profundizó su expansión. Entre enero y mayo se produjeron 354,6 mil toneladas equivalentes res, un 11,8% más que en igual período de 2025 y un 29,3% por encima del promedio de los mismos meses de 2017-2025. La faena acompañó esta dinámica: alcanzó 3,72 millones de cabezas, con un incremento interanual del 9,7% y un nivel 25,3% superior al promedio histórico. El crecimiento algo mayor de la producción que de la cantidad de animales procesados indica que el aumento de la oferta también estuvo acompañado por un mayor peso medio de faena.
Vista en perspectiva, la tendencia de la expansión productiva se mantuvo firme y se aceleró durante los últimos meses. En mayo, la producción medida como promedio móvil de doce meses alcanzó 70,8 mil toneladas equivalentes res mensuales, un 8,0% más que un año atrás y el mayor registro de la serie analizada (gráfico 1.a).
El mercado interno absorbió una parte importante de la mayor disponibilidad de carne. Entre enero y mayo, el consumo aparente ascendió a 383,1 mil toneladas equivalentes res, un 9,3% por encima del registro de 2025 y un 32,5% superior al promedio de iguales períodos de 2017-2025. En términos per cápita, el consumo promedió el equivalente a 19,9 kilos por habitante por año, frente a 18,3 kilos en 2025 (+9,1% interanual) y 15,4 kilos como promedio histórico.
La tendencia de los últimos doce meses confirma que el consumo se encuentra en niveles récord. En mayo, el consumo aparente promedió 75,7 mil toneladas mensuales, un 8,6% más que un año atrás, mientras que el consumo per cápita alcanzó 19,6 kilos por habitante por año, con una suba interanual del 8,4% (gráfico 1.b).
Gráfico 1. Evolución de la producción y el consumo de carne porcina — media móvil 12 meses (dic 2017 – may 2026)

Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea en base a SAGyP.
En el frente externo, las importaciones mostraron cierta moderación en lo que va de 2026. Entre enero y mayo ingresaron 32,7 mil toneladas equivalentes res, un 3,1% menos que en igual período del año anterior. La media móvil de doce meses todavía recoge el fuerte ingreso de carne registrado durante buena parte de 2025: en mayo, las importaciones promediaron 5,5 mil toneladas mensuales, un 19% más que un año atrás (gráfico 2.a). La divergencia entre ambas mediciones indica que el flujo más reciente comenzó a ceder.
Las exportaciones, por su parte, mostraron una recuperación significativa. En los primeros cinco meses del año, los envíos al exterior alcanzaron 3,8 mil toneladas equivalentes res y más que quintuplicaron los de igual período de 2025 (532 tn eqres). La mejora también se observa en la tendencia: en mayo, las exportaciones medidas como promedio móvil de doce meses alcanzaron las 543 toneladas mensuales, un 28,5% más que un año atrás (gráfico 2.b).
Más allá de esta dinámica reciente, el comercio exterior continúa representando una proporción relativamente baja de la producción porcina.
Durante el período 2017–2025, considerando los primeros cinco meses de cada año, las importaciones representaron en promedio el 7% de la producción y las exportaciones el 1,4%. En 2026, la participación de las importaciones se ubicó algo por encima de esa referencia (9,2%), mientras que la de las exportaciones levemente por debajo (1,1%).
1.a) Producción — miles de toneladas equivalentes res 1.b) Consumo per cápita — kilos por habitante año
Gráfico 2. Evolución del comercio exterior de carne porcina — media móvil 12 meses (dic 2017 – may 2026)

Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea en base a SAGyP.
A modo de síntesis, el escenario sectorial se caracteriza por una producción que continúa creciendo a tasas elevadas y un consumo interno que también se encuentra en máximos. La disminución reciente de las importaciones y la recuperación de las exportaciones contribuyeron a moderar parcialmente la presión de oferta, pero no alcanzaron a compensar el fuerte incremento de la producción local. Esta abundante disponibilidad de carne ayuda a explicar el desempeño todavía débil del precio del capón durante el primer semestre del año (y de la carne de cerdo en relación con su principal competidora, la carne bovina), tema que será tratado en la sección posterior.
Los ingresos
Los ingresos de las granjas dependen principalmente de la venta de los kilos de capón producidos y, en mucha menor medida, de la comercialización de animales de refugo. Sobre el nivel de ingresos inciden dos factores: la productividad por madre (kilos totales de animal vivo producido por año) y los precios finales de venta. En relación con estos últimos, se 2.a) Importaciones — toneladas equivalentes res 2.b) Exportaciones — toneladas equivalentes res asume que el capón se comercializa al precio máximo promedio mensual del capón tipificado, informado periódicamente por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
El precio del capón acumula dos años consecutivos de desempeño débil, una tendencia que continuó en el primer y segundo trimestre de 2026. Medido en pesos constantes (gráfico 3.a), el precio promedio de abril–junio 2026 fue de $2.316 por kilo, un 7,4% inferior al del segundo trimestre 2025 y 10,9% inferior al promedio de todos los segundos trimestres de la última década ($2.599 por kilo). En la dinámica “mes a mes”, el capón estuvo en mínimos de la última década hasta el mes de marzo, mientras que entre abril - junio mejoró y se ubicó por encima de los pisos, pero siempre por debajo del promedio.
Medido en dólares reales (gráfico 3.b), el precio del segundo trimestre 2026 fue de USD 1,62 por kilo, un 3,4% inferior al del segundo trimestre 2025 y 2,3% inferior al promedio de todos los segundos trimestres de la última década (USD 1,68 por kilo). A diferencia de lo observado en pesos constantes, la dinámica “mes a mes” en dólares no fue uniformemente negativa: si bien enero marcó mínimos históricos, el precio mejoró entre febrero – abril y en mayo – junio terminó prácticamente empatado con los promedios de la última década para tales meses.
Dado que la venta de madres y padrillos de refugo aporta una fracción acotada de los ingresos (en torno al 2%), la dinámica del precio del capón explica prácticamente en su totalidad la evolución de los ingresos de los establecimientos relevados en este informe. En línea con lo descripto, en el segundo trimestre de 2026 los ingresos de una granja de eficiencia media cayeron 7,4% y 3,4% interanual en pesos y dólares constantes, ubicándose 10,9% y 2,3% por debajo del promedio de la última década, respectivamente.
De acuerdo con comentarios recabados en el mercado, puede suceder que algunas granjas no logren cobrar el precio máximo del capón tipificado, de ser este el caso, 1 sería más representativo usar el precio promedio del capón tipificado, el que también es publicado semanalmente por la SAGyP y que, como puede inferirse, se ubica pordebajo del precio máximo.
Los costos
En este apartado se analiza la otra variable clave de la ecuación económica de las granjas, los costos de producción, para el caso base de una granja con eficiencia media. Medidos en moneda constante (gráfico 4.a), los costos totales promediaron $2.135 por kilo producido en el segundo trimestre de 2026: apenas 0,6% superiores a los del segundo trimestre 2025 ($2.123/kg), pero 12% inferiores al promedio de todos los segundos trimestres de la última década ($2.429/kg). Como puede apreciarse en el gráfico, la dinámica mensual viene sin grandes sobresaltos: costos levemente decrecientes e inferiores al promedio histórico de cada mes desde principios de año (línea roja 2026 por debajo de la línea negra discontinua).
Medidos en dólares reales los costos de una granja de eficiencia media promediaron USD 1,49 por kiloproducido en el segundo trimestre, 4,8% superiores a los del segundo trimestre 2025 (USD 1,42), pero 3% inferiores al promedio de la última década (USD 1,54). En el mes a mes, los costos en dólares venían aumentando desde mediados de 3.a) En pesos constantes de jun-26 3.b) En USD constantes de jun-26 (tipo de cambio oficial) 2025 y retornaron a valores medios históricos en abril-mayo, pero retrocedieron por debajo de esa referencia en el mes
junio.
El costo de alimentación (barras celestes) explica la mayor parte del costo total (CT, línea negra punteada), lo que ayuda a entender la evolución paralela de ambas series.
En la dinámica inter-trimestral, el costo de alimentación venía abaratándose desde el cuarto trimestre de 2023, comenzó a aumentar a partir del tercer trimestre de 2025 y volvió a caer este año, tanto en el primer como en el segundo trimestre. En este último trimestre, la alimentación representó el 60% de los costos totales.
En la comparación interanual (2T-2026 vs 2T-2025), como ya se mencionase anteriormente, el costo total aumentó levemente (0,6% real). Esta suba fue inferior a la del gasto en alimentación (+2,8%), ya que disminuyeron otros componentes de la estructura de costos (mano de obra, flete, genética y sanidad). 4.a) En pesos constantes de jun-26 4.b) En USD constantes de jun-26 (tipo de cambio oficial)
Medidos en moneda constante, los costos del último trimestre lucen bajos para la mayoría de los ítems vistos en perspectiva. Las excepciones son la mano de obra y la energía, que se encontraron un 13% y 16% por encima de su costo promedio en los segundos trimestres de la última década, respectivamente.
Los resultados económicos
En este apartado se presentan estimaciones de los resultados económicos de granjas de producción intensiva de cerdos con distintos niveles de eficiencia, asumiendo que todas se ubican en un mismo sitio geográfico (sur de Córdoba, a 400– 500 km del puerto de Rosario). El indicador base es el margen neto por kilo vendido, definido como los ingresos por la venta de capones y animales de refugo menos todos los costos, los impuestos (excepto Ganancias) y el costo de oportunidad de la tierra ocupada por las instalaciones.
Medido en pesos constantes, el margen neto promedio del segundo trimestre 2026 fue de $228 por kilo, unos $200 por kilo menos que en mismo período del año anterior ($429 / kg). Sin embargo, se debe tener en cuenta que en 2025 no se cumplió la estacionalidad típica de los márgenes y se compara contra una referencia relativamente alta para los valores habituales del trimestre. Para tener referencia, el 2T-2026 se encuentra 2,7% por encima del promedio de todos los segundos trimestres de la última década ($ 222 / kg).
Medido en dólares constantes, el margen neto promedio del segundo trimestre 2026 fue de USD 0,16 por kilo, también inferior al del segundo trimestre 2025 (USD 0,29 / kg), pero 2,6% superior al promedio de todos los segundos trimestres de la última década (USD 0,16 / kg).
Se incluyen el impuesto inmobiliario provincial y el impuesto a los débitos y créditos bancarios. No se incluye el IVA al suponerse traslado pleno al consumidor final. De todos modos, debe advertirse que el IVA en ciertas circunstancias y para algunos establecimientos, puede estar generando saldos que no se están recuperando o cuya recuperación se demora mucho en el tiempo (en particular el IVA inversión), lo cual agrega un costo económico adicional a las granjas.
¿Qué porcentaje de los costos totales representa el margen neto del establecimiento?
Su interpretación es intuitiva. Si el margen neto es positivo, la empresa cubrió el 100% de sus costos y generó un excedente: el indicador mide el cociente entre ese excedente y los costos ya cubiertos, es decir, la ganancia porcentual por encima de los gastos (o, equivalentemente, en qué proporción los ingresos superaron a los costos). Si, en cambio, el margen neto es negativo, el establecimiento tuvo pérdidas, y el indicador refleja qué proporción de los costos no fue cubierta por los ingresos.
En el segundo trimestre de 2026, las granjas de eficiencia media registraron una rentabilidad equivalente al 10,7% de sus costos, mejorando respecto al trimestre anterior (9,2%) y anotando la segunda suba trimestral consecutiva, tras una racha de cinco caídas previas al inicio de 2026. En perspectiva, el registro del 2T-2026 se ubica prácticamente al mismo nivel que el promedio de todos los segundos trimestres de la última década (10,3%). En la dinámica mensual, se pasó de un escenario adverso con mínimos históricos en enero (6%), a mejores valores en febrero – marzo y márgenes prácticamente empatados con sus promedios históricos en abril – junio.
¿Qué proporción de los costos representa el margen neto?
Hasta el momento sólo se presentó el caso de una granja que combina parámetros intermedios en el nivel de conversión y eficiencia. Llegado este punto cabe preguntarse qué ocurrió con los márgenes de las granjas con distinto nivel deeficiencia. Con ese objetivo, el gráfico 8 replica los indicadores de rentabilidad ya analizados e incorpora dos casos adicionales: una granja que combina el menor nivel de conversión y eficiencia (“eficiencia baja”) y otra que combina el mayor nivel de conversión y eficiencia (“eficiencia alta”).
A modo de referencia, en el segundo trimestre de 2026 el margen neto promedió $228/kg en las granjas de eficiencia media; en las más eficientes alcanzó $449/kg (es decir, $221/kg más) y en las menos eficientes se ubicó en -$148/ kg (esto es, $376/kg menos).
Costos y márgenes según localización de la granja
Focalizando en granjas de eficiencia intermedia, en esta sección se indaga en las posibles implicancias de la ubicación geográfica del establecimiento sobre los costos y los márgenes. Se entiende que la localización influirá en el precio que la granja deberá pagar para acceder a dos componentes claves en la dieta alimenticia de los animales: maíz y harina / expeller de soja.
En el documento se trabaja con el supuesto que, en zonas de fuerte producción agrícola (Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires), una mayor distancia entre la granja y los puertos de Rosario reduce el costo de acceso a las materias primas en una 8.a) Promedio trimestral, en pesos constantes de jun-26 8.b) Promedio trimestral, en % del costo total
La localización también debe influir en el precio efectivo (“a salida de granja”) que reciben las granjas por los animales que comercializan, considerando diferentes distancias a 3 principales frigoríficos y una determinada capacidad de pago de los establecimientos industriales por los animales que ingresan a procesamiento. Lamentablemente no se dispone de suficiente información para incorporar posibles divergencias en estos precios efectivos, incorporándose en todos los casos precios de venta y tarifas de fletes “similares” (distancia 500 km.) para todos los establecimientos, independientemente de su localización.
En Marcos Juárez y Rosario el costo ascendió a unos $2.189 y $2.242 por kilo, unos $54-$107 más por kilo que en Malena, respectivamente. Se desprende que, para misma eficiencia productiva y demás costos de inversión y funcionamiento, hay una diferencia del 5% por kilo producido entre el costo de una granja que paga por las materias primas precios Rosario “descontados” por tarifas de fletes de una distancia de entre 400-500 km (sur o norte de Córdoba) y otra que paga precios “llenos” (Rosario).
Cabe aclarar que los precios “tranquera” que se logran en la venta de los animales podrían diferir en función de la capacidad de pago de frigoríficos
regionales y/o de las condiciones generales de oferta y demanda en la que operan los submercados al interior del país.
Alguna granja en determinada localización podría estar recibiendo precios mayores / inferiores a los que se utilizan de referencia en este trabajo y, por tanto, las diferencias entre localizaciones podrían venir, en la práctica, también por la vía de los ingresos.
Esta regla aplica claramente en la mayoría de las regiones productoras de zona núcleo, mientras que pierde intensidad en zonas productivas en las que el consumo de granos se encuentra muy nivelado con la producción (ejemplo, San Luis, Entre Ríos) o en años en los que, por problemas climáticos, la abundancia relativa de granos en el entorno local se ve muy reducida.
Para descontar los precios FAS Rosario de las materias primas se utilizan tarifas de referencia (FECOTAC, FADEEAC) ajustadas en un 50% a los efectos de corregir por posibles diferencias entre las tarifas sugeridas y sus valores de mercado y/o dar lugar a situaciones donde los precios de las materias primas en proximidad de consumos locales se encuentran levemente por encima de sus valores de paridad teóricos.
Pero se intenta destacar aquí que - ceteris paribus - una localización más ventajosa en términos del costo de las materias primas puede generar diferencias bastante importantes en el margen neto por kilo producido. Por caso, nótese que en el 7 segundo trimestre 2026 las granjas más alejadas del puerto, con mayor descuento implícito en el flete de los granos, promediaron márgenes de $174-$228 por kilo producido, mientras que en aquellas emplazadas en Rosario (sin descuento implícito por flete) el margen fue de $121/kg.
¿Cómo cambian los márgenes si los granos se pagan por encima de la paridad Rosario?
En el apartado anterior se simularon distintos emplazamientos de las granjas con el objetivo de incorporar posibles diferencias en los costos de aprovisionamiento de materias primas, bajo el supuesto de un funcionamiento “normal” del mercado de granos: formación de precios consistente con los valores internacionales, impuestos y demás condiciones comerciales, y precios pagados en el interior acordes a precios de paridad.
Nótese que una localización “ventajosa” en términos de precios de materias primas sería aquella que se encuentra más alejada de los puertos de exportación y a su vez produce excedentes importantes de estas materias primas respecto de los consumos locales. Las dos condiciones son importantes, nótese que una localización alejada de los puertos, pero con alta demanda de consumo local (en exceso a la producción) podría tener precios de materias primas más elevados que una localización más próxima a los puertos, pero que dispone de excedentes productivos.
En esta sección se presenta una simulación alternativa vinculada a los precios de los granos, en la que independientemente de la localización— se asume que las granjas debieron pagar precios distintos a los valores de paridadhabituales para sus zonas.
En junio de 2026, los precios promedio de maíz y soja en la Bolsa de Comercio de Rosario fueron de $259 mil y $466 mil por tonelada, respectivamente. Estos valores se utilizaron en las estimaciones realizadas hasta aquí y luego se trasladaron al interior productivo ajustando por costos de transporte. Sobre esa base, se simula a continuación cómo varían los costos medios y los márgenes en granjas de eficiencia media que, independientemente de su localización, enfrentaron precios de paridad Rosario o precios de paridad Rosario +/-10% para los granos consumidos.
De acuerdo con la tabla 2, una granja de eficiencia media que pagó en junio de 2026 precios CAC Rosario tuvo un costo medio de $2.235 /kg y un margen neto de $84/kg. Con granos 10% más caros, el costo sube a $2.322/kg y el margen cae a $3/kg; con granos 10% más baratos, el costo baja a $2.149/kg y el margen mejora a $170/kg.
Fuente: IERAL