Malezas resistentes: el nuevo frente de batalla del trigo ya tiene una herramienta con tres modos de acción

La presión de malezas en los cultivos de trigo sigue creciendo y ya no alcanza con un buen barbecho para mantenerlas bajo control. Rye grass, avena negra y crucíferas como nabo y mostaza forman hoy uno de los complejos más difíciles de manejar, especialmente en aquellos lotes donde comenzaron a consolidarse poblaciones con resistencia a distintos herbicidas.

Frente a este escenario, UPL presentó Batalium® Pro, un nuevo herbicida postemergente desarrollado para el cultivo de trigo que incorpora tres modos de acción en una única formulación, con el objetivo de controlar simultáneamente estas tres malezas y contribuir al manejo de las resistencias.

Un problema que se agrava campaña tras campaña

Para el consultor especializado en malezas Ramón Gigón, rye grass, avena negra y crucíferas representan actualmente el principal desafío sanitario del trigo.

"Son especies muy competitivas que emergen durante el barbecho y permanecen a lo largo de todo el ciclo del cultivo, compitiendo por agua, luz y nutrientes", explica.

Según el especialista, el manejo ya no puede depender de una única intervención.

"Necesitamos un muy buen control en barbecho con preemergentes, pero también un postemergente eficiente que complete el manejo y contribuya a evitar la generación de nuevas resistencias."

En ese contexto, Gigón considera que Batalium® Pro aporta una herramienta diferencial para el manejo actual y futuro de estas malezas.

La resistencia cambia las reglas del juego

El investigador del CONICET Marcos Yanniccari, referente nacional en resistencia de malezas, sostiene que muchas poblaciones de rye grass ya presentan resistencia a diferentes mecanismos de acción, reduciendo significativamente la eficacia de varios herbicidas utilizados tradicionalmente.

"El rye grass representa uno de los principales problemas en cuanto a resistencia y, además, suele convivir con crucíferas que también desafían las herramientas disponibles para el control postemergente", señala.

Yanniccari destaca además que cada población resistente puede responder de manera diferente según el mecanismo de acción utilizado, motivo por el cual las estrategias que incorporan múltiples sitios de acción adquieren una importancia creciente.

"La incorporación de un herbicida con varios modos de acción amplía el espectro de control y mejora la respuesta frente a poblaciones con distintos perfiles de resistencia."

Tres modos de acción para una estrategia más robusta

El nuevo producto de UPL fue desarrollado para aplicaciones postemergentes tempranas en trigo, especialmente durante el macollaje, con una dosis recomendada de 500 gramos por hectárea.

Desde la compañía destacan que la incorporación de tres ingredientes activos con mecanismos de acción diferentes no busca reemplazar el uso de herbicidas preemergentes, sino complementar la estrategia de manejo integrado.

La reducción inicial de la población de malezas lograda con el preemergente permite que el tratamiento postemergente alcance mayores niveles de eficacia, disminuyendo la presión de selección sobre las poblaciones resistentes y ayudando a preservar la vida útil de las herramientas disponibles.

Manejo integrado, la clave para sostener la productividad

La expansión de las resistencias obliga a replantear las estrategias de control en trigo. La combinación de barbechos eficientes, herbicidas preemergentes, aplicaciones postemergentes y rotación de mecanismos de acción aparece hoy como una de las principales recomendaciones de los especialistas.

En ese marco, Batalium® Pro se incorpora como una nueva alternativa tecnológica para fortalecer el manejo de rye grass, avena negra y crucíferas, tres malezas que continúan ganando protagonismo en los planteos trigueros argentinos.