Faena bovina: 1,077 Mill. de cabezas y una señal de recomposición del rodeo

En junio la actividad de la industria frigorífica vacuna continuó siendo baja, dada la menor oferta de hacienda disponible para enviar a faena, pero no fue tan baja como ocurrió en los cinco meses previos. Así como de enero a mayo de 2026 el nivel de actividad sectorial siempre se ubicó entre los quince más bajos de los últimos cuarenta y siete meses respectivos, la faena de junio ocupó el 19º lugar entre los últimos cuarenta y siete junios. 

Asimismo, los indicadores sectoriales estarían comenzando a señalar una transición desde una intensa fase de liquidación de existencias que se extendió por tres años, a una nueva fase de recomposición del rodeo. Cuanto menos, en los últimos tres meses la importancia de las hembras en la faena total comenzó a descender con respecto a los picos alcanzados en iguales meses de 2023 a 2025, llegando a ubicarse en 45,3% en junio de 2026, es decir apenas por encima del intervalo consistente con el mantenimiento del rodeo vacuno. Hay que remontarse a junio de 2021 para encontrar un guarismo inferior.

En total se faenaron 1,077 millones de cabezas en el sexto mes del año, en un total de 344 establecimientos. Al corregirla por el número de días laborables, la actividad sectorial resultó 2,9% superior a la de mayo; pero la comparación interanual se observó una caída de 5,1%. Expresada en términos absolutos, la contracción interanual llegó a 58,0 mil cabezas. 

En el primer semestre de 2026 se faenaron 6,02 millones de cabezas de hacienda vacuna en un total de 365 establecimientos. Con relación a la primera mitad de 2025 la faena disminuyó 8,9% (-591,3 mil cabezas) y con respecto al pico alcanzado en enero-junio de 2023 el retroceso fue de 17,8% (-1,3 millones de cabezas). 

En el caso de las hembras, el proceso de transición observado en los últimos tres meses todavía no alcanzó para reducir el ratio hembras/faena total en la comparación anual, pero sí bastó para que se ubicara en el mismo nivel (47,1%). La faena de vaquillonas disminuyó 9,0% anual y explicó casi 60% de la menor faena de hembras. En tanto, la faena de vacas retrocedió 9,3% anual.

En el escenario de menor oferta de hacienda para enviar a faena que venimos describiendo en los sucesivos Informes, que se vio parcialmente compensado por el mayor peso de la res en gancho que se generó con la recría a campo, en la primera mitad del año se produjeron 1,428 millones de toneladas de carne vacuna, lo que representó una retracción de 6,2% interanual. Puesto en términos absolutos, la industria produjo 93,86 mil tn r/c/h menos que en el primer semestre del año pasado. 

Visto del lado de la demanda, en enero-junio de 2026 las exportaciones de carne vacuna habrían alcanzado un total de 408,6 mil tn r/c/h, superando en 10,2% al total exportado en enero-junio de 2025. Puesto en términos absolutos, los mercados externos habrían absorbido casi 38 mil tn r/c/h más en la comparación interanual. Y en línea con el análisis de la sección 3 de este Informe, la principal tracción la está ejerciendo la ampliación de la cuota norteamericana. 

A la inversa, el abastecimiento del mercado doméstico experimentó una caída de 11,5% anual, producto del menor poder de compra de los hogares, explicado por el aumento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año. El consumo aparente de carne vacuna habría sido equivalente a 1,02 millones de tn r/c/h en el primer semestre del año, es decir 131,83 mil tn r/c/h inferior al de enero-junio de 2025. En tanto, el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna  anual se ubicó en 47 kilos/año, resultando 8,2% menor al promedio de junio del año pasado (-4,2 kg/hab/año). 

Con datos a mayo, las exportaciones de carne vacuna ascendieron a 49.183 toneladas peso producto (tn pp; excluidas las de huesos con carne). Con respecto a la baja base de comparación que había dejado abril, se observó una recuperación de 25,2% mensual. Pero, la comparación interanual mostró de mejor manera lo que está ocurriendo con los envíos al exterior de los cortes vacunos argentinos, período en el cual el crecimiento fue de 9,4% anual (+4,2 mil tn pp). 

A China se exportó un total de 25.706 tn pp de carne vacuna, que representó 52,3% del total enviado al exterior en el quinto mes del año. La comparación mensual arrojó una mejora de 31,4%, pero la comparación interanual mostró una caída de 10,7%. En tanto, los embarques a EE.UU. se cuadruplicaron con respecto a mayo de 2025, totalizaron 9.856 tn pp y alcanzaron una importancia de 20,0% en el total exportado de carne vacuna. Y en igual sentido evolucionaron las ventas a Israel, que sumaron 4.255 tn pp, crecieron 149,5% anual y llegaron a representar 8,7% del total.

Por su parte, en mayo de 2026 el precio promedio de exportación de la carne vacuna argentina también continuó mejorando y se ubicó en 8.311 dólares por tonelada peso producto. Con respecto a abril del corriente año la suba fue de 5,4% y con respecto a mayo del año pasado el incremento llegó a 32,8% (+ 2.054 dólares por tn pp). La mejora del precio unitario fue generalizada, destacándose las subas de los valores pagados por Israel y Países Bajos (+46,9% y +44,0% anual). Luego se ubicaron las subas de los precios pagados por Chile (+30,4%), China (+28,7%), Italia (+24,2%), Brasil (+23,9%), Alemania (+22,1%) y EE.UU. (+20,7%).

La recuperación de los embarques al exterior y la suba del precio promedio generaron ingresos por un total de 408,8 millones de dólares en el quinto mes del año. Con respecto a abril la suba fue de 32,0% y con relación a mayo de 2025 el crecimiento llegó a 45,3% (+127,4 millones de dólares). Las ventas a China representaron 37,1% del total de los ingresos (151,5 millones de dólares), llegando a 20,8% en el caso de las realizadas a EE.UU. (85,1 millones de dólares) y a 12,5% en el de las ventas a Israel (51,2 millones de dólares), al tiempo que los embarques a Alemania y Países Bajos generaron 8,0% y 7,6% del total facturado (32,7 y 31,1 millones de dólares, respectivamente). En conjunto, los cinco destinos explicaron 8,6 de cada 10 dólares exportados por la industria frigorífica vacuna argentina.

Y al considerar los primeros cinco meses del año, el total exportado de carne vacuna argentina sumó 225,85 mil tn pp. Esta cantidad de carne vacuna resultó ser 11,8% mayor a la certificada en enero-mayo de 2025 (+23,86 mil tn pp), pero resultó casi idéntica al promedio de los primeros cinco meses de 2020 a 2025. En cambio, el precio promedio de la tonelada peso producto exportada registró una importante mejora tanto en la comparación interanual como al contrastarlo con el promedio de los mismos períodos de 2020 a 2025, si bien se mantuvo por debajo de los picos observados entre 2011 y 2018. El precio promedio se ubicó en 7.704 dólares por tn pp en enero-mayo de 2026, es decir 31,8% por encima del promedio correspondiente a enero-mayo de 2025 y 51,8% por arriba del promedio de los primeros cinco meses de 2020 a 2025. De esta forma, la facturación total por ventas al exterior de carne vacuna sumó 1.739,92 millones de dólares en cinco meses, superando en 47,4% al total generado en el mismo período del año pasado (+559,35 millones de dólares).

El precio promedio de la hacienda negociada en el mercado de Cañuelas se ubicó en $ 3.488,9 por kilo vivo en junio de 2026. Con respecto a mayo se observó una suba de 4,2%, que se explicó tanto por los mayores valores que alcanzaron las categorías vaca, toro y vaquillona, como por la mayor importancia relativa en el total comercializado que alcanzaron las categorías novillo, novillito, vaquillona y MEJ, que son las que tienen los precios promedio más elevados. Y con esta recuperación, la caída del precio promedio con relación a febrero pasado se redujo a 8,4% y, al mismo tiempo, subió 2,6% mensual el precio relativo de la hacienda en pie, acumulando una mejora de 23,7% en comparación con el promedio de los últimos dieciséis años y otra de 36,1% desde marzo de 2024, mes en que se inició la fase ascendente que llegó hasta la actualidad. En tanto, al comparar con junio de 2025, el precio promedio registró una suba de 58,6% nominal, que en términos reales fue equivalente a 18,2%. La suba alcanzó a todas las categorías, si bien cabe señalar que se vio traccionada por los mayores incrementos de los valores de las vacas y de los toros. Por su parte, al medir el precio promedio en dólares, durante junio se observó un rebote menor, porque la suba de la cotización en pesos del dólar estadounidense, tanto en el segmento oficial como en el ‘libre’, absorbió la mayor parte de la suba en pesos. No obstante lo cual, en términos históricos el valor unitario de la hacienda en pie continuó siendo muy alto. 

Y el ritmo de crecimiento del nivel general de precios al consumidor volvió a desacelerase en junio, por tercer mes consecutivo. Con relación a mayo la suba fue de 1,9% y acumuló en los últimos doce meses un incremento de 33,4%. 

En la desaceleración de la velocidad de incremento mensual del capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas, cabe destacar la contribución de todos los rubros que lo integran. Los menores ritmos de aumento se observaron en leche, productos lácteos y huevos (0,4% mensual vs. 3,6% en mayo), aceites, grasas y manteca (0,7% vs. 4,1%), verduras, tubérculos y legumbres (8,3% vs. 18,8%) y azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc. (0,5% vs. 3,6%). En tanto, a ellos se agregó la estabilidad del rubro carnes y derivados (0,1% mensual), la caída (menor a la de mayo) del rubro frutas (-2,6%) y una desaceleración menor, que lo dejó como el rubro con mayor incremento mensual, en pan y cereales (2,4% mensual). 

Y al desagregar el rubro carnes y derivados, el ‘alza’ de 0,1% mensual fue producto de una ‘baja’ de 0,1% del precio promedio de los cortes vacunos, que ya lleva tres meses de estabilización, que se combinó con una suba de 0,6% del valor del pollo entero. En el caso del precio del kilo de asado, la baja fue de 1,8% mensual, seguido por el valor del kilo de nalga, que disminuyó 0,9% y del kilo de cuadril, que bajó 0,5%. En tanto, del otro lado se ubicaron la carne picada común, con una suba de 2,1% mensual, y el kilo de paleta, cuyo valor se incrementó 0,6%. Por su parte, el precio de la caja de hamburguesas congeladas subió 2,2% con relación a mayo.
 
Finalmente, en lo que respecta a la dinámica de los precios de los últimos doce meses, el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un alza de 33,9%, fue el que más aportó a la suba del nivel general, explicando 25,5% de la suba del nivel general. Y entre los alimentos, el rubro carnes y derivados fue el que más se destacó, con un alza de 45,0% anual. A su vez, la apertura del rubro dejó en claro que fue el aumento del precio relativo de los cortes vacunos lo que más contribuyó, con un aumento de 53,6% anual. En cambio, el precio del pollo entero avanzó a un ritmo muy inferior, de 29,9% anual. Según el organismo oficial de estadísticas, entre junio de 2025 y junio de 2026 fue la carne picada común la que más subió de precio (56,2%). En segundo lugar quedó el asado (54,3%) y luego se ubicaron la paleta (53,6%), el cuadril (53,2%) y la nalga (50,9%). Y el precio de la caja de hamburguesas congeladas registró una suba de 58,7%. Y con estos guarismos, en los últimos doce meses el precio del kilo de carne vacuna subió 18,3% con relación al valor del kilo de pollo entero.

INDICADORES ECONÓMICOS SECTORIALES

FAENA Y PRODUCCIÓN DE CARNE:

En junio la actividad de la industria frigorífica vacuna continuó siendo baja, dada la menor oferta de hacienda disponible para enviar a faena, pero no fue tan baja como ocurrió en los cinco meses previos. Así como de enero a mayo de 2026 el nivel de actividad sectorial siempre se ubicó entre los quince más bajos de los últimos cuarenta y siete meses respectivos, la faena de junio ocupó el 19º lugar entre los últimos cuarenta y siete junios. 

Asimismo, los indicadores sectoriales estarían comenzando a señalar una transición desde una intensa fase de liquidación de existencias que se extendió por tres años, a una nueva fase de recomposición del rodeo. Cuanto menos, en los últimos tres meses la importancia de las hembras en la faena total comenzó a descender con respecto a los picos alcanzados en iguales meses de 2023 a 2025, llegando a ubicarse en 45,3% en junio de 2026, es decir apenas por encima del intervalo consistente con el mantenimiento del rodeo vacuno. Hay que remontarse a junio de 2021 para encontrar un guarismo inferior.

En total se faenaron 1,077 millones de cabezas en el sexto mes del año, en un total de 344 establecimientos. Al corregirla por el número de días laborables, la actividad sectorial resultó 2,9% superior a la de mayo; pero la comparación interanual se observó una caída de 5,1%. Expresada en términos absolutos, la contracción interanual llegó a 58,0 mil cabezas. 

Mientras la faena de machos se redujo 0,4% entre junio de 2025 y junio de 2026, la de hembras hizo lo propio a un ritmo de 10,3% anual. Este proceso ya acumuló tres meses y se reflejó en la caída del ratio hembras/faena total, que llegó a ubicarse en 45,3% en junio de 2026. Este guarismo resultó 2,6 puntos porcentuales menor al de junio de 2025 y fue el más bajo de desde junio de 2021. 

El total de machos faenados sumó 589,1 mil cabezas, de los cuales 82,3% fueron novillitos, 14,9% novillos y el resto, toros. La faena de novillitos mostró un alza de 1,0% anual (+4,9 mil cabezas9, mientras que las de las otras dos categorías exhibieron caídas de 7,1% (-6,6 mil cabezas) y 2,2% anual, respectivamente. En el caso de las hembras, 56,7% se integró con vaquillonas y 43,3% con vacas. La faena de vaquillonas disminuyó 8,4% anual (-25,3 mil cabezas) y la de vacas hizo lo propio a un ritmo de 12,7% anual (-30,6 mil cabezas).

En el primer semestre de 2026 se faenaron 6,02 millones de cabezas de hacienda vacuna en un total de 365 establecimientos. Con relación a la primera mitad de 2025 la faena disminuyó 8,9% (-591,3 mil cabezas) y con respecto al pico alcanzado en enero-junio de 2023 el retroceso fue de 17,8% (-1,3 millones de cabezas). Y al colocarla en la perspectiva histórica, ocupó el puesto 39º entre los últimos cuarenta y siete años. Los frigoríficos con habilitación del Senasa faenaron 4,75 millones de cabezas (78,9% del total) y en las restantes 237 plantas se sacrificó un total de 1,27 millones de cabezas (21,1% del total). 

Se faenó un total de 3,188 millones de machos en seis meses, es decir 8,8% menos que en enero-junio del año pasado (-307,95 mil cabezas). La menor faena de novillitos (-7,5% anual) explicó 69,1% de la contracción de la faena de machos entre los períodos considerados. En tanto, la faena de novillos descendió 17,6% anual y la de toros mostró una mejora de 2,5% anual. 

En el caso de las hembras, el total faenado resultó 9,1% menor en la comparación interanual, ubicándose en 2,835 millones de cabezas (-283,35 mil cabezas). El proceso de transición observado en los últimos tres meses, que fue planteado más arriba, todavía no alcanzó para reducir el ratio hembras/faena total en la comparación anual, pero sí bastó para que se ubicara en el mismo nivel (47,1%). La faena de vaquillonas disminuyó 9,0% anual (-169,46 mil cabezas) y explicó casi 60% de la menor faena de hembras. En tanto, la faena de vacas retrocedió 9,3% anual (-113,89 mil cabezas).

El crecimiento del peso promedio en gancho de las reses faenadas permitió que la producción de carne vacuna cayera a menor ritmo que la faena de animales. Concretamente, en el sexto mes del año se produjeron 260 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna, es decir 0,9% menos que en junio de 2025. Mientras la faena se redujo 5,1% anual, el peso promedio en gancho de los animales faenados subió 4,4% anual (241 kilos por animal).

Finalmente, en el primer semestre del año la producción de carne vacuna totalizó 1,428 millones de tn r/c/h, resultando 6,2% inferior en términos anuales (-93,86 mil tn r/c/h). En esta comparación, la caída de 8,9% del número de animales faenados fue parcialmente compensado por el incremento de 3,0% anual del peso promedio en gancho.

CONSUMO INTERNO

En el escenario de menor oferta de hacienda para enviar a faena que venimos describiendo en los sucesivos Informes, que se vio parcialmente compensado por el mayor peso de la res en gancho que se generó con la recría a campo, en la primera mitad del año se produjeron 1,428 millones de toneladas de carne vacuna, lo que representó una retracción de 6,2% interanual. Puesto en términos absolutos, la industria produjo 93,86 mil tn r/c/h menos que en el primer semestre del año pasado. 

En tanto, visto del lado de la demanda, en enero-junio de 2026 las exportaciones de carne vacuna habrían alcanzado un total de 408,6 mil tn r/c/h, superando en 10,2% al total exportado en enero-junio de 2025. Puesto en términos absolutos, los mercados externos habrían absorbido casi 38 mil tn r/c/h más en la comparación interanual. Y en línea con el análisis de la sección 3 de este Informe, la principal tracción la está ejerciendo la ampliación de la cuota norteamericana. 

A la inversa, el abastecimiento del mercado doméstico experimentó una caída de 11,5% anual, producto del menor poder de compra de los hogares, explicado por el aumento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año. El consumo aparente de carne vacuna habría sido equivalente a 1,02 millones de tn r/c/h en el primer semestre del año, es decir 131,83 mil tn r/c/h inferior al de enero-junio de 2025. En tanto, el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna  anual se ubicó en 47 kilos/año, resultando 8,2% menor al promedio de junio del año pasado (-4,2 kg/hab/año).

EXPORTACIONES DE CARNE VACUNA

En mayo de 2026 las exportaciones de carne vacuna ascendieron a 49.183 toneladas peso producto (tn pp; excluidas las de huesos con carne). Con respecto a la baja base de comparación que había dejado abril, se observó una recuperación de 25,2% mensual. Pero, la comparación interanual mostró de mejor manera lo que está ocurriendo con los envíos al exterior de los cortes vacunos argentinos, período en el cual el crecimiento fue de 9,4% anual (+4,2 mil tn pp). Nuevamente, fueron los mayores embarques a EE.UU., acompañados también por las mayores ventas a Israel, los que explicaron la suba del total exportado de carne vacuna en la comparación interanual. A EE.UU. se le vendieron 9.856 tn pp (+7.389 tn pp en términos interanuales; +299,6%) y a Israel se enviaron 4.255 tn pp (+2.549 tn pp; +149,5%), todo lo cual más que compensó la retracción de las ventas a China, que sumaron 25.706 tn pp (-3.065 tn pp; -10,7%), a Países Bajos, Alemania, Canadá, Chile, Brasil e Italia. 

Tal como se puede observar en el siguiente cuadro, a China se exportó un total de 25.706 tn pp de carne vacuna, que representó 52,3% del total enviado al exterior en el quinto mes del año. La comparación mensual arrojó una mejora de 31,4%, pero la comparación interanual mostró una caída de 10,7%. En tanto, los embarques a EE.UU. se cuadruplicaron con respecto a mayo de 2025, totalizaron 9.856 tn pp y alcanzaron una importancia de 20,0% en el total exportado de carne vacuna. Y en igual sentido evolucionaron las ventas a Israel, que sumaron 4.255 tn pp, crecieron 149,5% anual y llegaron a representar 8,7% del total.

Dentro del restante 19,0% de las exportaciones de carne vacuna, los destinos más relevantes exhibieron caídas interanuales significativas. En el caso de las ventas a Alemania, la caída fue de 24,6% anual, quedando el total vendido en 2.021 tn pp de carne vacuna. En el caso de Países Bajos, la baja fue de 33,6% anual y el total embarcado se ubicó en 2.062 tn pp. En tanto, las ventas a Chile sumaron 1.468 tn pp y resultaron 13,7% inferiores a las de mayo de 2025. 

Por su parte, en mayo de 2026 el precio promedio de exportación de la carne vacuna argentina también continuó mejorando y se ubicó en 8.311 dólares por tonelada peso producto. Con respecto a abril del corriente año la suba fue de 5,4% y con respecto a mayo del año pasado el incremento llegó a 32,8% (+ 2.054 dólares por tn pp). La mejora del precio unitario fue generalizada, destacándose las subas de los valores pagados por Israel y Países Bajos (+46,9% y +44,0% anual). Luego se ubicaron las subas de los precios pagados por Chile (+30,4%), China (+28,7%), Italia (+24,2%), Brasil (+23,9%), Alemania (+22,1%) y EE.UU. (+20,7%).

La recuperación de los embarques al exterior y la suba del precio promedio generaron ingresos por un total de 408,8 millones de dólares en el quinto mes del año. Con respecto a abril la suba fue de 32,0% y con relación a mayo de 2025 el crecimiento llegó a 45,3% (+127,4 millones de dólares). Las ventas a China representaron 37,1% del total de los ingresos (151,5 millones de dólares), llegando a 20,8% en el caso de las realizadas a EE.UU. (85,1 millones de dólares) y a 12,5% en el de las ventas a Israel (51,2 millones de dólares), al tiempo que los embarques a Alemania y Países Bajos generaron 8,0% y 7,6% del total facturado (32,7 y 31,1 millones de dólares, respectivamente). En conjunto, los cinco destinos explicaron 8,6 de cada 10 dólares exportados por la industria frigorífica vacuna argentina.

Y al considerar los primeros cinco meses del año, el total exportado de carne vacuna argentina sumó 225,85 mil tn pp. Esta cantidad de carne vacuna resultó ser 11,8% mayor a la certificada en enero-mayo de 2025 (+23,86 mil tn pp), pero resultó casi idéntica al promedio de los primeros cinco meses de 2020 a 2025. En cambio, el precio promedio de la tonelada peso producto exportada registró una importante mejora tanto en la comparación interanual como al contrastarlo con el promedio de los mismos períodos de 2020 a 2025, si bien se mantuvo por debajo de los picos observados entre 2011 y 2018. El precio promedio se ubicó en 7.704 dólares por tn pp en enero-mayo de 2026, es decir 31,8% por encima del promedio correspondiente a enero-mayo de 2025 y 51,8% por arriba del promedio de los primeros cinco meses de 2020 a 2025. De esta forma, la facturación total por ventas al exterior de carne vacuna sumó 1.739,92 millones de dólares en cinco meses, superando en 47,4% al total generado en el mismo período del año pasado (+559,35 millones de dólares).

Las exportaciones a China fueron equivalentes a 119,62 mil tn pp en enero-mayo de 2026, una cantidad similar a la exportada en el mismo período del año pasado. Si bien continuó siendo el principal destino externo para la carne vacuna argentina, concentrando 53,0% del total exportado, en la comparación interanual su importancia relativa se contrajo 6,3 puntos porcentuales. Y en lo que respecta al valor unitario, éste alcanzó un promedio de 5.452 dólares por tn pp, superando en casi 30% al promedio de enero-mayo de 2025. De esta forma, los ingresos totales, que ascendieron a 652,2 millones de dólares en el período analizado (+29,7% anual; +149,3 millones de dólares), concentraron 37,5% de los ingresos totales y perdieron 5,1 puntos porcentuales en la comparación anual. 

Por su parte, EE.UU. ya se consolidó como segundo destino para la carne vacuna argentina, merced al aprovechamiento de la ampliación del cupo de importación sin aranceles que se incluyó en el acuerdo comercial alcanzado entre los gobiernos de ambos países a fines de 2025. En enero-mayo de 2025 se enviaron 41,77 mil tn pp de carne vacuna a EE.UU., es decir 1,5 veces más que en igual período de 2025, pasando de representar 8,0% a 18,5% del total exportado. Asimismo, el precio de la tonelada peso producto exportada también subió (+20,4% anual), hasta alcanzar un promedio de 8.322 dólares por tn pp. Por lo tanto, los ingresos sumaron 347,59 millones de dólares, resultando tres veces superiores a los generados en enero-mayo de 2025 (+235,53 millones de dólares) y equivalentes a 20,0% de los ingresos totales (+10,5 puntos porcentuales en términos interanuales).

Las ventas conjuntas a China y EE.UU. concentraron 71,5% del total exportado de carne vacuna argentina en los primeros cinco meses de 2026. Esto implicó un incremento de 4,1 puntos porcentuales con relación al mismo lapso del año pasado. Y en materia de facturación, la importancia relativa de estos dos mercados pasó de 52,1% hasta 57,5% entre los períodos analizados.

A Israel se exportaron 22,98 mil tn pp de carne vacuna en cinco meses (10,2% del total), es decir 25,2% más que en enero-mayo del año pasado. Y cuando se las multiplica por un precio de 10.648 dólares por tn pp (+43,6% anual), los ingresos totales ascendieron a 244,71 millones de dólares (14,1% del total) y resultaron 79,8% superiores a los generados en el mismo lapso de 2025. 

Las exportaciones de carne vacuna a Alemania sumaron 9,86 mil tn pp en el período considerado, igualando el total exportado en enero-mayo del año pasado. Su importancia en el total se ubicó en 4,4% del total. En tanto, el valor unitario creció 25,2% anual y se ubicó en 15.349 dólares por tn pp. Y esta mejora del precio se tradujo en una suba similar de los ingresos, que fueron equivalentes a 151,27 millones de dólares (8,7% del total). 

Y las ventas a Países Bajos fueron equivalentes a 8,15 mil tn pp, lo que se tradujo en una caída de 3,8% interanual (3,6% del total). Por su parte, el precio mostró una suba de 33,7% anual, hasta quedar en 14.274 dólares por tonelada. La combinación de ambos se convirtió en ingresos que crecieron 28,6% anual y alcanzaron un total de 116,35 millones de dólares (6,7% del total).

Chile, sexto destino en importancia, adquirió 6.434 tn pp de carne vacuna argentina (2,8% del total), es decir 21,9% menos que en los primeros cinco meses de 2025. Pero, el valor unitario subió 25,5% anual y se ubicó en 9.810 dólares por tn pp. Y combinados hicieron que los ingresos experimentaran una caída de sólo 1,9% anual, totalizando 63,12 millones de dólares (3,6% del total).

Finalmente, cabe señalar que al conjunto de los restantes cuatro mercados externos más relevantes (Brasil, Italia, Canadá y España) se exportaron 5.135 tn pp de carne vacuna en cinco meses (2,3% del total), lo que arrojó una baja de 37,5% interanual. Las ventas a Brasil fueron las que menos cayeron (-2,8% anual), totalizando 2.030 tn pp. Los envíos a España resultaron 8,5% menores, los realizados a Italia disminuyeron 32,6% y las exportaciones a Canadá cayeron 73,7%. En tanto, el precio promedio de las ventas a estos cuatro países fue equivalente a 12.881 dólares por tn pp (+45,7% anual), con lo cual la facturación total sumó 66,14 millones de dólares y resultó ‘sólo’ 8,9% inferior a la generada en enero-mayo de 2025 (3,8% del total).

DINÁMICA DEL PRECIO DE LA HACIENDA

En el sexto mes del año el precio promedio de la hacienda negociada en el mercado de Cañuelas se ubicó en $ 3.488,9 por kilo vivo. Con respecto a mayo se observó una suba de 4,2%, que se explicó tanto por los mayores valores que alcanzaron las categorías vaca, toro y vaquillona, como por la mayor importancia relativa en el total comercializado que alcanzaron las categorías novillo, novillito, vaquillona y MEJ, que son las que tienen los precios promedio más elevados. Y con esta recuperación, la caída del precio promedio con relación a febrero pasado se redujo a 8,4% y, al mismo tiempo, subió 2,6% mensual el precio relativo de la hacienda en pie, acumulando una mejora de 23,7% en comparación con el promedio de los últimos dieciséis años y otra de 36,1% desde marzo de 2024, mes en que se inició la fase ascendente que llegó hasta la actualidad. En tanto, al comparar con junio de 2025, el precio promedio registró una suba de 58,6% nominal, que en términos reales fue equivalente a 18,2%. La suba alcanzó a todas las categorías, si bien cabe señalar que se vio traccionada por los mayores incrementos de los valores de las vacas y de los toros. Por su parte, al medir el precio promedio en dólares, durante junio se observó un rebote menor, porque la suba de la cotización en pesos del dólar estadounidense, tanto en el segmento oficial como en el ‘libre’, absorbió la mayor parte de la suba en pesos. No obstante lo cual, en términos históricos el valor unitario de la hacienda en pie continuó siendo muy alto. 

En junio de 2026 el valor promedio del animal negociado en Cañuelas exhibió una mejora de 4,2% mensual y quedó ubicado en $ 3.488,9 por kilo vivo. En esta oportunidad, el precio del kilo vivo de las vacas fue el que más subió (4,5%; $ 2.586,5), merced a una caída de la oferta, y fue seguido por el de los toros (3,1%; $ 2.718,6), categoría en la que se observó una mayor demanda que en mayo. Por su parte, el precio de las vaquillonas verificó una suba de 0,5% mensual ($ 4.352,7 por kilo vivo). Y en las categorías novillos, MEJ y novillitos se observaron leves caídas, de 1,3% ($ 4.165,2 por kilo vivo), 0,8% ($ 3.932,1 por kilo vivo) y 0,3% ($ 4.596,1 por kilo vivo), respectivamente. Pero, el incremento de la importancia relativa de estas tres categorías en el total de hacienda negociado durante junio, cuyos precios son superiores al promedio general, hizo también un aporte al alza de precio promedio de la hacienda en pie. En tanto, cuando se desagrega la categoría vacas, cabe destacar que las mejoras mensuales fueron generalizadas y fueron más importantes para las subcategorías especiales, luego para las regulares y en último lugar para las conserva, tal como se puede observar en la tercera columna del cuadro precedente. 

La comparación interanual arrojó una suba de 58,6% para el promedio general de los animales comercializados en el mercado concentrador del AMBA, siendo las vacas y los toros las categorías que presentaron las mayores valorizaciones (72,8% y 70,3%, respectivamente). Por su parte, los valores unitarios de las restantes categorías también aumentaron, entre 53,5% (MEJ) y 47,6% (novillos). Y al contrastar estos valores con la evolución del nivel general del IPIM elaborado por el INDEC, hay que resaltar que el precio del animal en pie registró una mejora real de 18,2% interanual, que en los casos de las vacas y de los toros llegó a 28,7% y 26,8% anual, en términos respectivos. 

Finalmente, cabe destacar que el rebote que verificó el precio promedio en dólares de la hacienda en pie en el sexto mes del año interrumpió tres meses de bajas significativas. Pero, la suba fue muy moderada, porque el alza de la cotización en pesos del dólar estadounidense, tanto en el segmento oficial como en el ‘libre’, absorbió la mayor parte de la suba en pesos. El precio del kilo vivo aumentó 4,2% mensual y el dólar oficial registró un alza de 3,6% mensual, con lo cual el precio del kilo vivo en dólares oficiales registró una mejora de 0,6% mensual y se ubicó en US$ 2,41 en el sexto mes del año. Asimismo, el dólar ‘libre’ subió 2,1%, con lo cual el valor de la hacienda en dólares ‘libres’ se incrementó 0,7% mensual y quedó en US$ 2,38 en el período considerado. Y al colocar estos guarismos en una perspectiva más amplia, surge que el valor unitario de la hacienda en pie se mantuvo en un nivel históricamente muy elevado. 

DINÁMICA DE LOS PRECIOS MINORISTAS

El ritmo de crecimiento del nivel general de precios al consumidor (IPC-GBA INDEC) volvió a desacelerase en junio, por tercer mes consecutivo. Con relación a mayo la suba fue de 1,9% y acumuló en los últimos doce meses un incremento de 33,4%. 

Los capítulos que registraron las mayores subas mensuales (superiores al promedio general) fueron recreación y cultura (3,97%), vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,87%), salud (3,20%) y bebidas alcohólicas y tabaco (2,02%). Pero, al tener en cuenta la importancia de cada capítulo en la canasta total, los que más tracción ejercieron en esta ocasión fueron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,41%), alimentos y bebidas no alcohólicas (0,31%), salud (0,30%), recreación y cultura (0,27%) y transporte (0,17%). En conjunto, estos cinco capítulos explicaron casi 80% del alza de 1,9% mensual que verificó el nivel general del IPC. Dada la elevada ponderación de los alimentos y bebidas no alcohólicas es que fue muy importante que el ritmo de incremento de este capítulo desacelerara desde 2,8% mensual en mayo a 1,2% mensual en junio.

En la desaceleración de la velocidad de incremento mensual del capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas, cabe destacar la contribución de todos los rubros que lo integran. Los menores ritmos de aumento se observaron en leche, productos lácteos y huevos (0,4% mensual vs. 3,6% en mayo), aceites, grasas y manteca (0,7% vs. 4,1%), verduras, tubérculos y legumbres (8,3% vs. 18,8%) y azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc. (0,5% vs. 3,6%). En tanto, a ellos se agregó la estabilidad del rubro carnes y derivados (0,1% mensual), la caída (menor a la de mayo) del rubro frutas (-2,6%) y una desaceleración menor, que lo dejó como el rubro con mayor incremento mensual, en pan y cereales (2,4% mensual). 

Y al desagregar el rubro carnes y derivados, el ‘alza’ de 0,1% mensual fue producto de una ‘baja’ de 0,1% del precio promedio de los cortes vacunos, que ya lleva tres meses de estabilización, que se combinó con una suba de 0,6% del valor del pollo entero. En el caso del precio del kilo de asado, la baja fue de 1,8% mensual ($ 16.929,3), seguido por el valor del kilo de nalga, que disminuyó 0,9% ($ 21.611,6) y del kilo de cuadril, que bajó 0,5% ($ 21.053,2). En tanto, del otro lado se ubicaron la carne picada común, con una suba de 2,1% mensual ($ 10.623,7), y el kilo de paleta, cuyo valor se incrementó 0,6% ($ 17.207,4). Por su parte, el precio de la caja de hamburguesas congeladas subió 2,2% con relación a mayo ($ 7.932,5). 

En lo que respecta a la dinámica de los precios de los últimos doce meses, el capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un alza de 33,9%, fue el que más aportó a la suba del nivel general, explicando 25,5% de la suba del nivel general. Y entre los alimentos, el rubro carnes y derivados fue el que más se destacó, con un alza de 45,0% anual. A su vez, la apertura del rubro dejó en claro que fue el aumento del precio relativo de los cortes vacunos lo que más contribuyó, con un aumento de 53,6% anual. En cambio, el precio del pollo entero avanzó a un ritmo muy inferior, de 29,9% anual. Según el organismo oficial de estadísticas, entre junio de 2025 y junio de 2026 fue la carne picada común la que más subió de precio (56,2%). En segundo lugar quedó el asado (54,3%) y luego se ubicaron la paleta (53,6%), el cuadril (53,2%) y la nalga (50,9%). Y el precio de la caja de hamburguesas congeladas registró una suba de 58,7%. Y con estos guarismos, en los últimos doce meses el precio del kilo de carne vacuna subió 18,3% con relación al valor del kilo de pollo entero.