Uno de cada tres empleos en EE.UU. depende del sistema agroalimentario

El estudio sobre el impacto económico de las industrias agroalimentarias de Estados Unidos demuestra que el sector constituye uno de los principales motores de empleo de la economía del país. Bajo el concepto «de la granja a la mesa», el análisis abarca toda la cadena de valor: producción agropecuaria, industria de alimentos, distribución mayorista y comercio minorista.

Los principales resultados muestran que el sector genera 24,3 millones de empleos directos, equivalentes al 15,2% del empleo total de Estados Unidos. En otras palabras, aproximadamente uno de cada seis puestos de trabajo pertenece directamente al complejo agroalimentario.

El impacto económico se amplifica a través de la demanda de insumos, bienes y servicios. Las empresas proveedoras generan 12,17 millones de empleos indirectos, vinculados a actividades como fabricación de maquinaria, transporte, logística, servicios financieros, publicidad, consultoría y otros servicios empresariales.

A ello se suma el impacto inducido, originado por el gasto que realizan los trabajadores del propio sector y de sus proveedores en bienes y servicios como vivienda, alimentación, salud, educación y comercio. Este efecto sostiene 12,26 millones de empleos adicionales, reflejando el tradicional efecto multiplicador de la actividad agroalimentaria sobre el resto de la economía.

En conjunto, el sistema agroalimentario sostiene 48,7 millones de empleos, lo que representa aproximadamente el 30,4% del empleo total estadounidense. Es decir, casi uno de cada tres empleos en Estados Unidos depende, directa o indirectamente, de la actividad agroalimentaria.

El estudio confirma que el sector agroalimentario estadounidense trasciende ampliamente la producción primaria. Su integración con la industria, la logística, el comercio y los servicios lo convierte en uno de los principales generadores de empleo y riqueza de la economía nacional. Mientras el empleo directo representa el 15,2% del total, el efecto multiplicador eleva esa participación hasta el 30,4%, poniendo de manifiesto el carácter estratégico del sector para el crecimiento económico, la generación de empleo y la recaudación fiscal.

Este mismo enfoque resulta plenamente aplicable a la realidad argentina. 

Un trabajo realizado en 2004 por el Dr. Juan Llach para la Fundación Producir Conservando llegó a conclusiones muy similares respecto del peso del sistema agroalimentario en la economía nacional. Según el estudio, nuestro país representa aproximadamente el 35,6% del empleo total.

Lamentablemente, la falta de actualización de la matriz insumo-producto de la Argentina impide hoy estimar, con la misma metodología, el impacto actual del sector agroalimentario sobre el empleo y la actividad económica del país 

Fuente: Producir Conservando