Además de la operación con China, Estados Unidos confirmó ventas por 120.000 toneladas de soja hacia destinos desconocidos y 286.000 toneladas de maíz a México. Estos negocios reflejan que, pese a la presión de una amplia oferta global, la demanda internacional continúa mostrando señales de actividad.
China volvió a tomar protagonismo en el mercado de oleaginosas luego de varios meses donde Brasil dominó sus compras. Sin embargo, el gigante asiático mantiene una estrategia diversificada y también habría adquirido cinco cargamentos de soja brasileña para agosto, además de compras de oleína de palma. India, por su parte, apareció como comprador de aceite de soja para agosto y septiembre.
En trigo, el escenario es diferente. La abundante oferta del Mar Negro, especialmente desde Rusia, continúa presionando los precios internacionales. La recuperación productiva rusa genera mayores volúmenes exportables y obliga a otros orígenes a reducir valores para mantenerse competitivos, mientras compradores como Argelia aprovechan la caída de precios para abastecerse.
El mercado ahora pone la mirada en el próximo informe trimestral del USDA, que aportará datos clave sobre inventarios y superficie sembrada en Estados Unidos. Mientras tanto, el clima estadounidense, las compras de China, la competencia del trigo ruso y el avance de los biocombustibles serán los factores que definirán el rumbo de los precios agrícolas en las próximas semanas.
Por Esteban Moscariello