El algodón argentino acaba de dar un paso histórico.
En Chaco se presentó Arandú IMICott, la primera variedad de algodón del mundo con resistencia a herbicidas de la familia de las imidazolinonas, una tecnología desarrollada por INTA Sáenz Peña junto a Gensus que promete mejorar el control de malezas, bajar el costo de herbicidas, aumentar la productividad y calidad de la fibra y así, elevar la competitividad de toda la cadena algodonera.
Más allá del avance tecnológico, el lanzamiento vuelve a poner sobre la mesa el enorme potencial del algodón como motor de desarrollo regional. El sector proyecta, a partir El Nuevo Camino del Algodón, con nuevas variedades y tecnologías, un crecimiento significativo en superficie, rendimiento y calidad de fibra, con impacto directo sobre la producción, la industria textil y las exportaciones.
La innovación genética, la incorporación de tecnología y la búsqueda de mayor eficiencia productiva marcan una nueva etapa para uno de los cultivos más emblemáticos del norte argentino.
Cazenave está en los procesos que transforman el agro argentino y generan nuevas oportunidades.
Porque detrás de cada innovación, también hay una oportunidad para crecer.