* El mercado energético registró fuertes retrocesos, aunque el impacto sobre los productos agrícolas fue más limitado. Los operadores consideran que una menor tensión geopolítica podría aumentar la oferta de crudo y reducir el soporte que habían recibido algunos mercados.
* En Chicago, trigo, maíz y soja comenzaron la jornada con fuertes pérdidas, aunque posteriormente recuperaron parte del terreno debido a compras técnicas y ajustes de posiciones por parte de los operadores.
* El maíz volvió a marcar nuevos mínimos para las próximas campañas, presionado por un escenario de oferta global amplia, buenas condiciones productivas en Estados Unidos y una menor prima de riesgo internacional.
* El trigo encontró cierto respaldo por la reactivación de la demanda internacional, con nuevos negocios de compra por parte de importadores como Argelia, aprovechando los actuales niveles de precios.
* Los datos del USDA mostraron una mejora en la condición de los cultivos estadounidenses, con avances en maíz, soja y trigo de primavera, mientras la cosecha de trigo de invierno continúa avanzando.
* La soja mantiene un escenario condicionado por la evolución climática en Estados Unidos, donde la buena disponibilidad de humedad y el desarrollo favorable de los cultivos limitan los intentos de recuperación de precios.
* La molienda de soja en EE.UU. mostró una desaceleración durante mayo, con un procesamiento inferior al esperado por los analistas, aunque los stocks de aceite de soja cayeron más de lo previsto.
* El mercado seguirá atento a dos factores principales: la evolución del clima durante la campaña estadounidense y la capacidad de la demanda mundial para absorber una oferta agrícola que continúa siendo abundante.
* El mercado climático sigue siendo el principal foco de atención en Estados Unidos, donde las condiciones del maíz y la soja mejoraron levemente durante la última semana.
* Japón elevó sus tasas de interés al nivel más alto en tres décadas, marcando un cambio relevante en la política monetaria global.
* En Brasil, el retroceso del petróleo favorece la posibilidad de una reducción de tasas, aunque el Banco Central buscaría mantener un mensaje de prudencia.
* En el corto plazo, la combinación de menor tensión geopolítica, petróleo más débil y buenas perspectivas productivas mantiene a los granos bajo presión, aunque cualquier cambio climático relevante podría modificar rápidamente el equilibrio del mercado.
Por Esteban Moscariello