La situación geopolítica en Medio Oriente continúa generando incertidumbre, aunque los mercados comenzaron a descontar una posible solución diplomática entre Estados Unidos e Irán. Las declaraciones de Donald Trump, quien primero anunció nuevas acciones militares y luego señaló avances en las negociaciones, modificaron rápidamente el escenario internacional y redujeron la percepción de riesgo.
El mercado petrolero reaccionó con una fuerte caída ante la expectativa de un acuerdo cercano y una menor posibilidad de interrupciones en el suministro energético del Golfo Pérsico. El crudo llegó a ubicarse cerca de los 86 dólares por barril en Nueva York durante la jornada del viernes, reflejando una reducción de la prima geopolítica incorporada en los precios.
En el mercado agrícola, la atención estuvo centrada en el nuevo informe WASDE del USDA, que presentó pocos cambios respecto a las estimaciones anteriores para las campañas 2025/26 y 2026/27. Los ajustes fueron limitados y mantuvieron la visión de una oferta mundial elevada para los principales cultivos.
En maíz, el USDA mantuvo sin modificaciones relevantes las existencias finales estadounidenses para la campaña 2025/26, estimadas en 54,48 millones de toneladas. El menor consumo interno proyectado en Estados Unidos, principalmente por una menor actividad vinculada a la producción de etanol, fue compensado parcialmente por mejores perspectivas exportadoras hacia el cierre de la campaña.
Para la nueva campaña, la producción estadounidense de maíz se mantuvo en 406,29 millones de toneladas. Sin embargo, los precios continuaron bajo presión en Chicago, alcanzando nuevos mínimos contractuales. El contrato de julio de 2026 cayó por debajo de los 4,15 dólares por bushel, mientras que diciembre de 2026 perforó el nivel de 4,40 dólares por bushel, reflejando la preocupación del mercado por una amplia disponibilidad global.
A nivel mundial, el balance de maíz para 2026/27 mostró un aumento de los stocks finales desde 309,2 millones hasta 312,4 millones de toneladas. La mejora estuvo impulsada por mayores inventarios iniciales y un incremento de la producción global hasta 1.595,5 millones de toneladas, mientras que la demanda mundial creció a un ritmo menor.
En trigo, el USDA elevó levemente la producción mundial para la campaña 2026/27 hasta 820 millones de toneladas, mientras que la demanda aumentó hasta 824,6 millones. Los stocks finales globales registraron una suba marginal hasta 275,4 millones de toneladas, manteniendo un escenario relativamente cómodo de abastecimiento.
Las condiciones climáticas favorables en la región del Mar Negro llevaron al USDA a aumentar sus proyecciones de producción de trigo para Rusia y Ucrania. La cosecha rusa de trigo fue elevada en 2 millones de toneladas hasta 88 millones, mientras que la producción ucraniana aumentó en 500.000 toneladas hasta 23,5 millones. En contrapartida, la producción australiana fue reducida en 2 millones de toneladas hasta 28 millones.
En Estados Unidos, las perspectivas para el trigo continúan siendo más ajustadas. El USDA redujo el rendimiento esperado de 47,5 a 47 bushels por acre y recortó la producción hasta 42,01 millones de toneladas, frente a los 54,01 millones del ciclo anterior. Las existencias previstas para 2026/27 fueron reducidas hasta 20,25 millones de toneladas.
En soja, el USDA mantuvo prácticamente sin cambios sus proyecciones para la campaña 2026/27, con stocks finales mundiales estimados en 124,9 millones de toneladas. Los inventarios iniciales fueron calculados en 125,5 millones de toneladas, confirmando un escenario de amplia disponibilidad.
En Estados Unidos, las existencias finales de soja para 2025/26 permanecieron en 9,25 millones de toneladas, mientras que para la campaña 2026/27 se mantuvieron en 8,44 millones de toneladas, debido a una expectativa de mayor ritmo exportador. A pesar de esto, los precios de la oleaginosa volvieron a retroceder luego del rebote previo, acercándose nuevamente a los mínimos de la semana.
En conclusión, los mercados agrícolas continúan condicionados por una oferta mundial abundante, especialmente en maíz y soja, mientras que el trigo encuentra algo más de soporte por menores perspectivas productivas en Estados Unidos y Australia. La evolución del conflicto en Medio Oriente seguirá siendo un factor clave para los mercados, principalmente por su impacto sobre el petróleo, los costos energéticos y el comportamiento de los inversores globales.
Por Esteban Moscariello