Trade Food impulsa un programa de certificación para agregar valor a la carne y abrir nuevos mercados

En un contexto en el que los mercados internacionales elevan cada vez más sus exigencias sobre el origen de los alimentos, la consignataria Trade Food presentó un programa integral de certificación destinado a productores ganaderos que busca transformar la producción primaria en un producto con mayor valor agregado.

La iniciativa surge a partir de un acuerdo entre Trade Food, la certificadora LSQA y la consultora Huella Animal, mediante el cual los productores que comercialicen más de 400 cabezas a través de la firma podrán acceder a una bonificación del 50% en el costo de las certificaciones.

El programa contempla cuatro protocolos clave para los mercados más demandantes: Bienestar Animal, Grassfed (alimentación a pasto), Never Ever (sin antibióticos ni hormonas) y Visec (libre de deforestación).

Según explicó Tomás Castro Sugasti, titular de Trade Food, la estrategia apunta a que la carne argentina deje de ser percibida únicamente como un commodity y pueda diferenciarse a través de atributos verificables. En esa línea, la empresa también avanza en la certificación de su transportista exclusivo bajo normas de bienestar animal, con el objetivo de garantizar la trazabilidad y el cuidado de la hacienda durante todo el proceso, incluido el traslado.

De la producción al consumidor

Para Ezequiel Roda, referente de Huella Animal, el proyecto representa un programa integrado que involucra a todos los eslabones de la cadena cárnica. El especialista destacó que el bienestar animal no solo responde a una demanda ética de los consumidores, sino que además genera beneficios productivos concretos.

Entre ellos mencionó mejores ganancias de peso, menor incidencia de enfermedades y un mayor rendimiento al gancho, factores que reducen costos y mejoran la rentabilidad de los establecimientos.

Roda también remarcó la ventaja competitiva que posee Argentina para cumplir con los requisitos del protocolo Grassfed, gracias a la disponibilidad de recursos forrajeros y a sistemas productivos basados mayoritariamente en pasturas. Esta condición posiciona a la carne argentina en una situación favorable frente a las exigencias de mercados como la Unión Europea.

Impacto directo en la rentabilidad

Desde LSQA, su director ejecutivo Mariano Pérez señaló que el desafío actual pasa por demostrar mediante auditorías externas prácticas que históricamente ya forman parte de la producción ganadera argentina.

En ese sentido, aseguró que una correcta gestión del bienestar animal puede reducir en al menos un 70% las pérdidas ocasionadas por golpes y lesiones detectadas en frigorífico, generando un impacto económico directo para el productor. Además, destacó la buena predisposición observada entre los trabajadores rurales para adoptar estas prácticas y procesos de mejora continua.

El programa también busca responder a tendencias globales vinculadas a la sustentabilidad. Mientras que el protocolo Never Ever tiene una fuerte demanda en Estados Unidos, las certificaciones asociadas a la no deforestación se han convertido en un requisito indispensable para acceder al mercado europeo.

Financiamiento y nuevas oportunidades

Otro aspecto que comienza a cobrar relevancia es el interés del sistema financiero por este tipo de certificaciones. De acuerdo con los impulsores de la iniciativa, diversas entidades bancarias ya ofrecen condiciones crediticias más favorables para productores que acreditan estándares de sustentabilidad, al considerarlos clientes con menor riesgo y mayor compromiso ambiental y social.

Con presencia comercial en Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa, Trade Food apuesta a consolidar una red de productores certificados y a posicionarse como un socio estratégico para aquellos establecimientos que buscan diferenciar su producción y acceder a mercados de mayor valor.