Los fondos de inversión han intensificado sus ventas en los mercados de futuros, acelerando un proceso de liquidación que afecta a prácticamente todo el complejo agrícola. En Chicago, este movimiento se ha convertido en uno de los principales motores de la reciente caída de los precios, generando una dinámica que se retroalimenta a medida que se perforan niveles técnicos relevantes.
El factor climático sigue siendo el principal argumento bajista. Las previsiones meteorológicas muestran temperaturas moderadas y lluvias adecuadas para las principales regiones productoras del hemisferio norte. En el Cinturón del Maíz estadounidense, las condiciones son consideradas ideales para el desarrollo inicial de los cultivos de maíz y soja, mientras que en la región del Mar Negro aumentan las expectativas de una cosecha abundante de trigo.
La presión también se extiende a las oleaginosas. Mercados que hasta hace pocos días mostraban mayor resistencia, como la colza en Europa, comenzaron a ceder terreno ante la percepción de una oferta global cada vez más holgada.
En el mercado de la soja, además de los factores climáticos, surgió una nueva fuente de preocupación. Los precios reaccionaron negativamente a la propuesta de Estados Unidos de aplicar un arancel adicional del 15% a productos chinos bajo la Sección 301. Aunque la medida se encuentra en período de consulta pública hasta el 1 de julio, los operadores temen que una eventual aprobación genere represalias comerciales y reduzca las compras de soja estadounidense por parte de China, principal destino de exportación del país.
La reacción de los fondos fue inmediata. Durante la última rueda liquidaron aproximadamente 20.000 contratos de soja, 12.000 contratos de aceite de soja y 4.000 contratos de harina de soja, ampliando las pérdidas del complejo sojero.
El maíz también enfrenta una fuerte presión adicional proveniente de Sudamérica. El avance de las cosechas en Brasil y Argentina incrementa la oferta disponible en el mercado internacional y fortalece la competencia para las exportaciones estadounidenses, contribuyendo al descenso de las cotizaciones en Chicago.
En cuanto a la demanda, el informe semanal de ventas de exportación del USDA mostró resultados mixtos. En trigo se registraron cancelaciones netas por 642.200 toneladas de la campaña 2025/26, aunque fueron compensadas parcialmente por ventas de 838.500 toneladas para la campaña 2026/27. En maíz, las ventas alcanzaron 883.300 toneladas para la campaña actual y 243.700 toneladas para la próxima. En soja, el organismo reportó ventas de 276.900 toneladas de la cosecha 2025/26 y 243.000 toneladas de la nueva campaña.
A diferencia de los granos, el petróleo logró sostener una tendencia más firme durante la semana debido a la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio y las tensiones persistentes en torno al Golfo Pérsico. Sin embargo, esta fortaleza energética no fue suficiente para contagiar al complejo agrícola, que continúa enfocado en las perspectivas de una amplia oferta global.
Con condiciones productivas favorables en las principales regiones agrícolas del mundo, una oferta creciente desde Sudamérica y una agresiva liquidación de posiciones por parte de los fondos, el mercado de granos mantiene un sesgo claramente bajista mientras espera nuevas señales sobre la demanda internacional y la evolución de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China.
Por Esteban Moscariello