Cereales y oleaginosas abren junio a la baja por oferta sólida y desarme de posiciones

• Los fondos de inversión continúan liquidando agresivamente posiciones compradas, aumentando la presión sobre los precios de soja, maíz, trigo y derivados.

• Las condiciones climáticas favorables en las principales regiones agrícolas del mundo siguen siendo el principal factor bajista para los mercados.

• En Estados Unidos, los pronósticos muestran temperaturas moderadas y lluvias oportunas para el desarrollo de los cultivos de maíz y soja en el Corn Belt.

• En la región del Mar Negro, las expectativas de una cosecha abundante continúan presionando los precios internacionales del trigo.

• La presión bajista comenzó a extenderse también al mercado de oleaginosas, con fuertes pérdidas recientes en la colza europea.

• El mercado agrícola se desacopló del petróleo, que logró sostener una tendencia más firme durante la semana debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.

• La soja recibió presión adicional tras la propuesta de Estados Unidos de aplicar un arancel del 15% a productos chinos bajo la Sección 301.

• Los operadores temen que China reduzca sus compras de soja estadounidense si la medida es aprobada luego del período de consulta pública que finaliza el 1 de julio.

• Los fondos aceleraron las ventas en la última rueda, liquidando aproximadamente 20.000 contratos de soja, 12.000 de aceite de soja y 4.000 de harina de soja.

• El maíz también enfrenta presión por el avance de las cosechas sudamericanas, que incrementan la oferta disponible y la competencia exportadora.

• Las ventas semanales de exportación de Estados Unidos mostraron resultados mixtos, con 883.300 toneladas de maíz, 276.900 toneladas de soja y cancelaciones netas en trigo para la campaña 2025/26.

• A pesar de que la demanda internacional continúa activa, el mercado mantiene su atención en la evolución climática y en las perspectivas de una amplia oferta global.

• La combinación de clima favorable, abundante producción esperada y liquidación de fondos mantiene un sesgo bajista para los mercados agrícolas en el corto plazo.

Por Esteban Moscariello