En el Sudoeste Bonaerense, el equipo del Dr. Carlos Torres Carbonell concretó una exitosa jornada a campo en el Establecimiento "San Carlos". Allí se implementó un módulo demostrativo que combina relevamientos con drones, digitalización altimétrica y el levantamiento físico de terrazas en curvas de nivel para blindar a los rodeos frente a la variabilidad climática.
Soluciones reales a campo
El proyecto financiado por el IPCVA, junto al INTA Bordenave y el Departamento de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur (UNS), dio un paso fundamental en su estrategia anticipatoria. En el Establecimiento "San Carlos" (Partido de Bahía Blanca) de la Flia Nadalini, se concretó la instalación del primer modelo a escala real de obras sostenibles de retención hídrica en origen.
Frente a la vulnerabilidad que imponen las sequías y los eventos de lluvias extremas en la región semiárida, la tecnología demostró su valor práctico. El trazado y posterior levantamiento de terrazas de absorción permite retener el agua de lluvia en el propio lote, mejorando la infiltración en períodos secos y reduciendo drásticamente el impacto de las inundaciones y el escurrimiento aluvional aguas abajo.
Tecnología en el lote
La jornada se destacó por integrar herramientas tecnológicas con las labores tradicionales del campo. Este proceso tuvo tres ejes fundamentales:
• Digitalización y Fotogrametría: Utilizando drones multirotores equipados con sensores RGB y multiespectrales, se procesaron modelos digitales del terreno en tiempo real para identificar las pendientes exactas del campo.
• Validación Geométrica: Se realizaron mediciones in situ complementarias con nivel geométrico para asegurar la precisión centimétrica en el trazado de las curvas de nivel con los docentes y alumnos de Agronomía de la UNS.
• Movimiento de Suelo Liviano: Con maquinaria rural estándar, se ejecutó el levantamiento físico de las terrazas de infiltración, demostrando que son obras de bajo costo y de alta factibilidad de adopción para cualquier productor.
Eficiencia forrajera y sustentabilidad
Los especialistas involucrados en el proyecto explicaron a los asistentes que estas obras no solo protegen el suelo contra la erosión, sino que estimulan un incremento de hasta un 30% en la producción de forraje natural en los lotes. Esta mayor disponibilidad de pasto estabiliza la oferta alimenticia del rodeo, permitiendo un manejo de precisión de las cargas animales a través de índices de vegetación (NDVI).
Para la cadena cárnica, este hito representa un argumento comercial de altísimo valor: demuestra ante los compradores que la carne argentina se produce bajo esquemas adaptativos y ambientalmente responsables, capaces de mitigar activamente los riesgos del cambio climático.
Una articulación público-privada
El éxito de la jornada radicó en el trabajo conjunto de productores, profesionales, estudiantes de Agronomía y funcionarios públicos locales. Esto permitió compartir y mostrar los conocimientos y capacidades generados por los investigadores para optimizar la gestión de las empresas agropecuarias y orientar futuras políticas de infraestructura rural.
Equipo de investigación y territorio
La actualización y seguimiento de este módulo demostrativo en el área piloto está respaldada por el compromiso de sus investigadores referentes:
• Dr. Carlos Torres Carbonell (Director del Proyecto - EEA Bordenave / INTA y Agronomía UNS)
• Mg. Andrea Lauric (Forrajes y pasturas - Agencia Bahía Blanca / INTA Bordenave)
• Ing. Agr. Gerónimo De Leo (Manejo de cultivos- Agencia Bahía Blanca / INTA Bordenave)
• Dr. Matias Duval (Conservación y manejo de suelos, Dpto. Agronomía/ UNS).
• Mg. Mariana Bouza (Conservación y manejo de suelos, Dpto. Agronomía/ UNS)
• Dr. Gabriela Cristiano (Dpto. Economía/ UNS)
• Acompañamiento institucional: Municipio de Bahía Blanca y plataforma IPCVA.