El trigo vuelve a entusiasmar y DONMARIO apuesta fuerte a la innovación genética para la próxima campaña

Después de una campaña récord para el trigo argentino, el mercado comienza a mostrar señales más alentadoras de cara al ciclo 2026/27 y vuelve a crecer el optimismo dentro del sector. En ese contexto, DONMARIO proyecta un escenario de mayor competitividad para el cereal y redobla su apuesta con nuevas variedades, innovación genética y una estrategia enfocada en mejorar productividad y reducir riesgos en cada ambiente.

La campaña 2025 dejó números históricos para la agricultura argentina. Con una superficie cercana a las 7 millones de hectáreas sembradas y una producción estimada en torno a las 25 millones de toneladas, el trigo volvió a consolidarse como uno de los pilares del sistema agrícola nacional.

“Las muy buenas condiciones ambientales registradas en gran parte de las regiones trigueras permitieron alcanzar rindes destacados y una producción récord a nivel nacional”, destacó Sebastián Ríos, gerente comercial de DONMARIO, quien remarcó que este escenario volvió a generar entusiasmo entre productores y asesores técnicos.

En ese marco, la compañía logró sostener su liderazgo en el mercado triguero, impulsada principalmente por el desempeño de Catalpa, que por tercer año consecutivo se convirtió en la variedad más sembrada y comercializada del país.

Mejores precios y señales positivas para el trigo

Aunque el inicio de la campaña estuvo marcado por la incertidumbre económica y el fuerte incremento de costos, en las últimas semanas comenzaron a aparecer variables que mejoraron notablemente las perspectivas para el cereal.

La recuperación de los precios internacionales aparece como uno de los principales motores de este cambio de escenario. El trigo, que había arrancado la campaña cotizando cerca de los USD 185 por tonelada, actualmente ronda los USD 215, mientras que las posiciones diciembre 2026 ya se ubican alrededor de los USD 230.

A nivel internacional, además, empiezan a jugar factores que podrían beneficiar a la producción argentina. Las últimas proyecciones del USDA anticipan una caída en la producción de trigo de Estados Unidos, mientras que Australia también podría registrar una merma importante respecto de campañas anteriores. Este contexto comenzó a fortalecer las cotizaciones internacionales y devolvió competitividad al cereal argentino.

En paralelo, las recientes medidas oficiales vinculadas a derechos de exportación también aportaron alivio para los productores. La reducción de retenciones del trigo del 7,5% al 5,5% mejora los márgenes del negocio y podría compensar buena parte de las subas registradas en insumos clave como fertilizantes y combustibles.

“De concretarse un escenario de mayor alivio impositivo y mejores precios internacionales, el trigo volvería a posicionarse como un cultivo con márgenes muy competitivos”, sostuvo Ríos.

De hecho, el mercado pasó en pocas semanas de proyectar una fuerte caída en el área sembrada a estimar que la superficie podría mantenerse en niveles similares a los de la campaña pasada.

DONMARIO acelera la renovación de su portfolio

En este escenario, DONMARIO continúa profundizando su estrategia de innovación genética y renovación permanente de variedades.

Durante la campaña pasada, la empresa incorporó tres nuevos materiales comerciales dentro del sistema Sembrá Evolución: DM Casuarina, de ciclo intermedio; DM Tipa, de ciclo corto; y DM Araucaria, de ciclo largo.

Según explicó Ríos, estas nuevas variedades permitieron superar las 500.000 bolsas de semilla fiscalizada comercializadas, un volumen que calificó como “muy importante” para el crecimiento del cultivo y del sistema.

Ahora, de cara a la campaña 2026/27, la compañía ya trabaja en el lanzamiento de otros tres nuevos materiales: DM Acacia, DM Eucalipto y DM Radal, posicionados estratégicamente en distintos grupos de ciclo.

El objetivo, explicaron desde la empresa, es acercar al productor materiales con mayor potencial de rendimiento, mejor perfil sanitario y mayor estabilidad productiva, adaptados a distintos ambientes y planteos agronómicos.

La semilla fiscalizada gana protagonismo

Otro de los ejes que destacó DONMARIO fue la necesidad de revalorizar el uso de semilla fiscalizada en un contexto donde cada decisión productiva impacta directamente sobre la rentabilidad.

Desde la empresa señalaron que muchas veces el análisis se limita únicamente al costo de la bolsa frente al uso propio, sin contemplar el valor agregado que existe detrás de una semilla fiscalizada.

“Detrás de una bolsa hay genética de última generación, calidad de semilla, tratamiento profesional, trazabilidad, financiación, soporte técnico y una importante reducción de riesgos productivos”, explicó Ríos.

Y concluyó: “En campañas desafiantes como las actuales, elegir genética de vanguardia y semilla de calidad deja de ser solamente un costo para transformarse en una decisión estratégica”.