La soja lideró las ganancias entre los principales commodities agrícolas luego de que Donald Trump calificara como "totalmente inaceptable" la respuesta de Irán a la propuesta de paz impulsada por Estados Unidos, aumentando los temores sobre una posible escalada del conflicto y sus consecuencias sobre el suministro energético mundial.

Los futuros del petróleo reaccionaron inmediatamente con fuertes avances. El crudo WTI superó los US$ 97 por barril y el Brent volvió a ubicarse por encima de los US$ 103, reintroduciendo una importante prima de riesgo en los mercados globales. Este movimiento impulsó a las materias primas agrícolas vinculadas a los biocombustibles, especialmente soja, aceite de soja y maíz.

En la Bolsa de Chicago, la soja registró subas superiores a los 10 centavos por bushel en las posiciones más activas. El contrato julio volvió a acercarse a los US$ 12,20 por bushel, mientras que agosto operó sobre los US$ 12,14. La harina de soja avanzó más de 1%, mientras que el aceite de soja también acompañó la tendencia positiva con ganancias cercanas al 0,8%.

Entre los cereales, el trigo subió cerca de 1%, mientras que el maíz avanzó más de 0,8%, sostenido por la mejora en el mercado energético y por la expectativa de una mayor demanda de etanol. Los futuros del azúcar y del cacao en Nueva York también operaron en terreno positivo, reflejando un movimiento generalizado de recuperación de commodities.

La relación entre energía y agricultura volvió a dominar el comportamiento del mercado. El encarecimiento del petróleo mejora la competitividad de los biocombustibles y fortalece las expectativas de consumo de biodiésel y etanol, factores que impactan directamente sobre la demanda de soja y maíz. Además, el mercado sigue monitoreando de cerca la situación en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y fertilizantes.

Al mismo tiempo, los operadores mantienen la atención puesta sobre el informe mensual de oferta y demanda que publicará el USDA este martes 12 de mayo. El reporte incluirá las primeras proyecciones oficiales para la campaña 2026/27 en Estados Unidos y podría generar nuevos movimientos de volatilidad en Chicago, especialmente en un contexto de elevada participación de los fondos y creciente sensibilidad a los factores geopolíticos globales.

Por Esteban Moscariello