En la jornada de hoy, los futuros caen entre 2,75 y 3,25 centavos en las principales posiciones, aunque se mantienen firmes por encima de los 12 dólares por bushel. El contrato julio cotiza en torno a USD 12,20, mientras que agosto se ubica cerca de USD 12,12, reflejando un ajuste moderado dentro de una tendencia aún sostenida.

Parte de la presión responde al avance de la siembra en Estados Unidos, que ya alcanza el 33% del área proyectada, según datos del USDA. Este ritmo, superior al promedio histórico, pone el foco del mercado en las condiciones climáticas del Corn Belt, clave para la evolución del cultivo en las próximas semanas.

Al mismo tiempo, los operadores comienzan a posicionarse de cara al próximo informe mensual de oferta y demanda del USDA, previsto para el 12 de mayo, que podría redefinir expectativas tanto para soja como para maíz.

Sin embargo, más allá de la corrección técnica, el trasfondo del mercado continúa dominado por factores fundamentales y geopolíticos. La demanda global, en especial la de China, sigue siendo un eje central, con creciente atención sobre la próxima reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, prevista para mediados de mes.

En paralelo, la incertidumbre geopolítica mantiene su influencia, particularmente por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los riesgos sobre el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, un factor que continúa impactando en los mercados energéticos y, por extensión, en el complejo agrícola.

De esta manera, el mercado de soja transita una fase de ajuste técnico dentro de un contexto donde la volatilidad sigue marcada por la combinación de fundamentos agrícolas y tensiones globales.

Por Esteban Moscariello