La lechería argentina atraviesa un momento de fuerte contraste:
más producción, pero menos rentabilidad.
Según el Panorama del Mercado Lechero de abril 2026, marzo cerró con 881 millones de litros producidos, completando un primer trimestre con un crecimiento de 10,7% respecto al año anterior .
Sin embargo, ese mayor volumen no se traduce automáticamente en mejores resultados económicos para los tambos, donde la rentabilidad sigue siendo uno de los principales problemas.
Más leche, pero no más margen
En la Cuenca Oeste de la provincia de Buenos Aires, una de las principales regiones lecheras del país, la producción también mostró una mejora:
- Crecimiento acumulado del 3,7% en el trimestre
- En marzo, suba puntual del 6%
Esto fue posible gracias a:
- Buena disponibilidad de pasto
- Reservas forrajeras adecuadas
- Relaciones aceptables con algunos insumos concentrados
Aunque no ocurrió lo mismo con:
- Combustibles
- Fertilizantes
- Costos logísticos
que siguen presionando fuerte sobre el negocio.

Lluvias excesivas y caminos complicados
El clima volvió a convertirse en una variable crítica.
Durante abril, una fuerte sucesión de lluvias dejó zonas de la Cuenca Oeste con acumulados de entre 550 y 600 milímetros, encendiendo nuevamente las alarmas por:
- La cosecha gruesa
- El acceso a los tambos
- El estado de los caminos rurales
Además, el ingreso de mayor caudal del Río Quinto desde La Pampa hacia Buenos Aires podría seguir complicando napas y drenajes en los próximos meses.
El problema central: falta precio para el tambo
Aunque la baja en algunas commodities como granos y oleaginosas ayudó a aliviar parte de los costos, la mejora sigue siendo insuficiente.
El informe señala que:
- La rentabilidad continúa muy baja para tambos grandes
- Y directamente negativa para pequeños y medianos productores
La conclusión es directa:
hace falta más precio para el productor.
También se plantea la necesidad de:
- Mayor valor agregado en exportaciones
- Más volumen de ventas en el mercado interno
Un desafío que hoy recae principalmente sobre la industria.
SanCor: la quiebra que confirma el cambio de época
Uno de los hechos más fuertes del mes fue la quiebra de SanCor CUL.
Por pedido de la propia empresa y ante la imposibilidad de afrontar su deuda ni avanzar con una propuesta a sus acreedores, la Justicia de Santa Fe decretó formalmente la quiebra de la histórica cooperativa .
Se trata de un hecho simbólico y estructural para el sector.
Fundada en 1938 por la unión de 16 cooperativas en Sunchales, SanCor llegó a ser uno de los gigantes de la lechería argentina, con fuerte impacto en Santa Fe, Córdoba y otras provincias productoras.
El “reseteo” de la lechería argentina
La caída de SanCor no se interpreta como un caso aislado, sino como parte de un proceso más amplio:
la reconfiguración profunda del mapa lechero nacional.
El informe habla de un verdadero “reseteo” del sector, donde:
- Cambian los jugadores
- Se redefine la industria
- Se acelera la concentración y reorganización empresarial
Y deja una reflexión importante:
“El problema no son las cooperativas, sino el manejo de las mismas”
Un negocio que busca volver a ser rentable
La lechería sigue en la búsqueda de un equilibrio que no termina de aparecer.
Más producción no alcanza si:
- El precio no acompaña
- Los costos siguen subiendo
- El clima complica la operatividad
- La industria no logra capturar más valor
El sector sigue produciendo, pero también sigue ajustando.
Y mientras tanto, el mapa de la lechería argentina cambia cada vez más rápido.


