El presidente Donald Trump advirtió al pueblo estadounidense que debe prepararse para un enfrentamiento prolongado hasta lograr la eliminación del programa nuclear iraní, mientras que las negociaciones de paz previstas para el fin de semana en Pakistán finalmente no se concretaron y tampoco se anunció una nueva fecha para retomarlas.

En este contexto, el estrecho de Ormuz sigue mayormente bloqueado al comercio internacional, manteniendo una fuerte presión alcista sobre el mercado energético. El petróleo continúa mostrando una marcada firmeza: el WTI junio 2026 cotiza este lunes en 95,3 dólares por barril, frente a los 88 dólares registrados una semana atrás, mientras que el Brent junio 2026 alcanza los 106,52 dólares por barril, desde los 96 dólares previos. Esta escalada refuerza las preocupaciones inflacionarias y agrega volatilidad a los mercados de commodities agrícolas.

En Chicago, la rueda del viernes cerró con resultados mixtos y una marcada prudencia por parte de los fondos especulativos. El maíz 🌽 se mantuvo prácticamente en equilibrio, la soja 🫘 logró leves subas impulsada principalmente por la fortaleza de los aceites vegetales, mientras que el trigo 🌾 retrocedió, liderado por las bajas en el contrato HRW, afectado por la toma de ganancias y por el esperado regreso de las lluvias a las Grandes Llanuras del sur de Estados Unidos.

Las precipitaciones previstas para las próximas dos semanas generan cierta expectativa positiva en las zonas productoras, con acumulados de varias decenas de milímetros en buena parte de la región. Sin embargo, persiste una zona especialmente crítica entre el norte de Texas, el sur de Kansas, el oeste de Oklahoma y el sudeste de Colorado, donde las lluvias seguirían siendo insuficientes. Aun así, muchos operadores consideran que los daños sufridos por los cultivos durante las últimas semanas podrían ser irreversibles, especialmente en trigo de invierno.

Los precios de la soja comenzaron la semana con subas en la Bolsa de Chicago, impulsados principalmente por las fuertes ganancias en la harina de soja y por la persistente incertidumbre geopolítica internacional. Los futuros avanzan entre 3,25 y 3,75 centavos en las principales posiciones, llevando al contrato de julio a 11,67 US$/bushel y al de agosto a 11,74 US$/bushel, mientras que el aceite de soja también muestra leves mejoras. El maíz y el trigo acompañan la tendencia positiva con importantes subas en la rueda de este lunes.

El mercado continúa muy condicionado por el escenario externo, especialmente por la falta de avances en las negociaciones internacionales vinculadas al conflicto en Oriente Medio. Tras otro fin de semana sin acuerdo entre Irán y China, y con el estrecho de Ormuz aún bloqueado, el petróleo sigue firme y sostiene una prima de riesgo sobre los granos vinculados a la energía y los fertilizantes. Esta situación mantiene el foco sobre la volatilidad global y refuerza el sostén de los precios agrícolas.

Bajo este escenario, el mercado seguirá con máxima atención las calificaciones de cultivos que publicará el USDA este lunes por la tarde, especialmente para evaluar el estado del trigo. También será clave el avance de la siembra de maíz y soja hasta el domingo por la noche, ya que el regreso de las lluvias sobre el Corn Belt podría ralentizar significativamente el ritmo de implantación durante los próximos diez días.

El próximo gran punto de referencia será el informe WASDE del USDA del 12 de mayo, que presentará las primeras proyecciones oficiales para la nueva campaña estadounidense y mundial. Hasta entonces, el mercado continuará enfocado principalmente en dos grandes variables que hoy dominan la escena: el clima y la geopolítica.

Por Esteban Moscariello