EL BALANCE DE MARZO
Desde el mes de noviembre, no se veía un sobrante pluvial a gran escala como el que se ha producido durante el mes de marzo.
La escasez de lluvias se recorta sobre sectores de la Mesopotamia y se insinúa sobre el NEA, donde a pesar de la irregularidad pluvial, mayoritariamente se alcanzaron totales cercanos a los normales. El NOA, favorecido por una dinámica que no fue alterada por la pisada anticiclónica de la Mesopotamia, logro alternar zonas con sobreoferta de agua. Esto se proyecta hacia gran parte de CB y el litoral, antes de ingresar a la provincia de BA, donde, sobre todo hacia el centro sur, se destacan los desvíos de lluvia más notorios. Hay zonas del centro de BA, donde los totales superaron los trescientos milímetros. Si bien gran parte el centro sudeste bonaerense necesitaba altos volúmenes de lluvia para corregir el atraso pluvial que dejo el verano, este comportamiento resulto en graves problemas urbanos en algunas localidades y anegamientos en áreas rurales. También la estadística confirma con desvíos positivos, la beneficiosa mejora de las lluvias en gran parte de la Patagonia, aunque en términos relativos el este rionegrino es que el que se lleva el premio mayor y encuentra un fuerte aliado para el desarrollo de las pasturas.

En resumen, debió pasar todo el trimestre de verano para volver a ver que los desvíos pluviales positivos se impongan por sobre las deficiencias.
En cuanto a temperaturas, la primera década del mes pasado, se mantuvo con valores templados a frescos, pero rápidamente se observó una transición hacia valores ascendentes a medida que comenzó a imponerse el aire tropical. El mismo alcanzo su dominio pleno en la tercera década del mes y es dentro de ese período en que las temperaturas fueron traccionadas hacia arriba, en forma más marcada sobre el norte del país, pero en general dejando desvíos positivos hasta el noreste de la Patagonia.
En lo que respecta a la tendencia climática, ya viendo lo que puede pasar con el otoño, en primer lugar debemos mencionar que la evolución del indicador ENSO, no ha sufrido variantes. El monitoreo ha venido validando las predicciones de los últimos meses. Ya no se presentan señales del enfriamiento superficial en la cuenca central del Pacífico Ecuatorial y por el contrario, vemos un afianzamiento muy marcado del calentamiento sobre la costa oeste de Sudamérica. La corriente fría de Humboldt, está lejos de su temperatura habitual. De este modo la cuenca central del Pacífico se encuentra rodeada de aguas cálidas o sobrecalentadas. Esto presenta un escenario muy favorable como para que la circulación oceánica vaya volviendo progresivamente más homogéneo el calentamiento sobre el Ecuador. Es decir, la convergencia hacia una posición El Niño, pasando por un rápido período de neutralidad, parece ser un proceso que ya está en marcha. Esto conduce a una alta probabilidad de salir hacia una primavera con un evento cálido ya afianzado. La primera lectura, puede tomarse como favorable para la floración de la fina y los cultivos que de la gruesa que se siembran temprano en la transición agosto-septiembre.
Para lo que resta del mes de abril, es altamente improbable que se vuelva a regenerar una configuración que permita la llegada de aire tropical de manera tan eficiente como la que se vio en la última parte de marzo y aún tiene influencia. Se pueden dar irrupciones temporarias de aire originario de los trópicos, pero ya comenzaremos a ver una mezcla más templada de masas de aire. Esto no quiere decir que el mes de abril tendrá a ser más seco, con menor temperatura también se requiere menos humedad para facilitar la condensación y provocar precipitaciones. Lo más probable es que, luego de la ciclogénesis que atravesamos a comienzos de semana, las próximas lluvias ya se muevan con un volumen menos significativo. El mes de abril, en alguna medida, esta sesgado por el comportamiento que presentaron las lluvias entre domingo y martes, por cierto muy abundantes en la zona núcleo y el litoral. Esto deja un escenario con cierta dificultad, al menos temporariamente, para el avance de cosecha.


