Chicago se despertó con una pesadilla. El precio de la soja, este lunes, cayó en picada.

La oleaginosa tuvo su mayor caída intra-diaria desde el año 2023. Bajó casi 6% en una sola jornada.

Precio de la soja en Chicago (USD)

Fue un golpazo que muestra la terrible variabilidad que sufre el mundo.

¿Qué paso?

Obviamente, ya eran muchos los días en ascenso de precios, y “algo” tenía que suceder para que los fondos realicen sus fuertes ganancias. Aunque

muchos no lo esperaran.
Ese “algo” llegó con las palabras de Trump, al poner en duda su viaje a China, porque no participaría este gigante en la operación de reapertura del Estrecho de Ormuz.

La situación quedó en una encerrona. China no puede ubicarse en contra de los ayatolas. Se trata de un tema estratégico para este país.

Si Trump no visita China, el mercado interpreta que difícilmente se concreten nuevas exportaciones de soja norteamericana, antes de la terminación del ciclo comercial 2025/2026.

Hasta este fin de semana, los traders entendían que seguramente China importaría alrededor de 20 millones de toneladas de soja 2025/2026, aunque en rigor (de acuerdo al último reporte del USDA), al día 5 de marzo China sólo había comprado 10.899.900 toneladas. 

Este volumen de casi 11 millones está muy lejos del esperado de 20 millones. 

Y como elemento adicional para la caída del precio de la oleaginosa, el valor del petróleo, a partir de las 9 de la mañana de este lunes, comenzó a bajar.

Por qué esta baja del petróleo

En días recientes, emergieron señales de que algunos buques podrían recibir permisos para cruzar el famoso Estrecho.

El tránsito por esa zona, solo sería concedido por Irán a países que negocian y reciben autorización. Se trata de una suerte de llave diplomática para negociar por parte de los ayatolas.

El reciente paso del petrolero pakistaní, además de las declaraciones iraníes sobre negociaciones con terceros países, son interpretados como cierta flexibilidad a conveniencia de Irán.

Hay casos concretos de países de gran fortaleza como Italia que pretende sortear el obstáculo. 

Y esté el más importante: China. Este país negocia con Irán para garantizar el paso de petroleros que transportan crudo y gas natural licuado desde Qatar. 

Los argentinos siempre no creímos locos. Pero ya vemos… el mundo no es diferente.