En el reporte más reciente, el USDA confirmó una venta de 230.560 toneladas de maíz 2025/26 a destinos no especificados, que se suma a una larga secuencia de operaciones similares desde diciembre. En lo que va del ciclo, las ventas de maíz bajo la denominación de "destino desconocido" superan ampliamente el millón de toneladas, con múltiples bloques de gran volumen, lo que sugiere un comprador recurrente y estratégico más que demanda spot fragmentada.

Si bien China no aparece explícitamente como destino en maíz, el patrón contrasta con el fuerte protagonismo chino en soja. Desde noviembre, el USDA confirmó numerosas ventas de porotos a China para la campaña 2025/26, incluyendo varios cargamentos de entre 300.000 y 800.000 toneladas, además de algunas compras tempranas para 2026/27. Esta actividad refuerza la idea de que China sigue utilizando la soja estadounidense como herramienta de diversificación de origen, incluso con Brasil en plena oferta.

El contraste entre la transparencia en soja y la opacidad en maíz es clave para el mercado. China ha reducido su dependencia estructural del maíz estadounidense en los últimos años, pero mantiene la flexibilidad de volver cuando los precios lo justifican, especialmente para recomponer stocks o cubrir ventanas logísticas antes del ingreso masivo de la safrinha brasileña. En ese contexto, las ventas a destinos desconocidos funcionan como una señal indirecta que el mercado no ignora.

Para Chicago, este flujo aporta un piso al maíz en un escenario de abundante oferta global y balances cómodos en EE.UU. No alcanza aún para construir una tendencia alcista sostenida, pero sí para limitar las bajas, sobre todo si las próximas semanas muestran conversiones de "unknown" a China en los reportes semanales.

En soja, en cambio, el mensaje es más claro: China sigue activa, con compras escalonadas pero constantes, lo que ayuda a sostener el complejo en un contexto donde Sudamérica domina la oferta física. En síntesis, mientras la soja ya descuenta a China en los números, el maíz sigue leyendo entre líneas, con las ventas a destinos desconocidos como el principal guiño alcista del USDA.

Por Esteban Moscariello