El relevamiento realizado al 4 de febrero de 2026 por la Bolsa de Cereales refleja un contexto climático y productivo heterogéneo para la campaña 2025/26. Las limitaciones hídricas en amplias zonas del área agrícola continúan condicionando la evolución de la soja y el maíz, mientras que el girasol consolida un desempeño destacado, con rindes por encima del promedio histórico.
Soja: finaliza la siembra con deterioro en la condición del cultivo
Con el avance sobre los últimos lotes del norte del área agrícola, finalizó la siembra de soja a nivel nacional. No obstante, el informe señala una caída de 8,6 puntos porcentuales en la condición de cultivo Normal/Buena y de 5,6 p.p. en la condición hídrica Adecuada/Óptima.
Actualmente, más del 40 % de la soja de primera atraviesa el período de definición de rendimiento en el centro del área agrícola, principalmente en el Centro–Este de Entre Ríos y el sur de Córdoba, bajo condiciones de déficit hídrico. En estas zonas, el potencial productivo depende de la continuidad de las lluvias registradas en las últimas horas.
En cuanto a la soja de segunda, el 16 % del área ya ingresó en etapas reproductivas y lo hace bajo condiciones hídricas limitantes, con registros de abortos florales y pérdidas de plantas en situaciones extremas. El informe remarca la necesidad de nuevas precipitaciones para transitar el período crítico sin mayores impactos sobre el rendimiento.
Maíz: comienza la cosecha temprana y se ajusta la producción
La siembra de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 99 % del área proyectada, con remanentes puntuales en el NEA y NOA. En paralelo, comenzó la cosecha de maíz temprano en Entre Ríos y el norte de Santa Fe, con rindes que se ubican entre 60 y 70 qq/ha.
A nivel nacional, el 87 % del área en pie mantiene condición de cultivo Normal/Buena, aunque se observan situaciones más comprometidas en el sur de Córdoba y sectores del sur del área agrícola, donde la falta de humedad durante el período crítico generó mermas de rendimiento e incluso pérdidas de superficie. En estos casos, los lotes más afectados fueron destinados a picado con destino forrajero.
Como consecuencia de este escenario, la Bolsa de Cereales ajustó a la baja la proyección de producción de maíz, que pasó de 58 a 57 millones de toneladas, quedando supeditada a la ocurrencia de lluvias durante el resto del ciclo.
Girasol: rindes elevados impulsan la proyección récord
El girasol es el cultivo que muestra el mejor desempeño de la campaña. La proyección de producción se incrementó en 400 mil toneladas, ubicándose en 6,2 millones de toneladas para el ciclo 2025/26.
La cosecha ya cubre el 27,9 % del área apta, tras un avance intersemanal de 3,7 puntos porcentuales, lo que representa un adelanto interanual de 20,7 p.p.. El rinde promedio obtenido se ubica en 22,8 qq/ha, 1,4 qq/ha por encima del registrado a igual fecha de la campaña pasada, que había marcado un récord histórico.
Los buenos resultados se explican por el desempeño en el NEA, Córdoba y el Centro-Norte de Santa Fe, además de rindes esperados superiores a 25 qq/ha en los Núcleos y en el Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires, donde el 32 % del área ya alcanzó la madurez fisiológica.
Sin embargo, el informe advierte que persiste la incertidumbre sobre el centro y sur de Buenos Aires y La Pampa, donde entre un 20 y 30 % del área atraviesa floración y llenado de granos bajo condiciones hídricas limitantes y con escasos pronósticos de lluvias.
Un escenario condicionado por el clima
El Panorama Agrícola Semanal concluye que la evolución de los cultivos de verano continuará fuertemente condicionada por el régimen de lluvias. Mientras el girasol consolida una campaña con rindes elevados, la soja y el maíz dependen de nuevas precipitaciones para sostener su potencial productivo en las próximas semanas.


