Durante el segundo semestre de 2025, el mercado de campos en la Argentina mostró un buen nivel de actividad, aunque con una desaceleración respecto del ritmo observado en la primera mitad del año, principalmente como consecuencia de la escasez de oferta. Así lo refleja el Informe de Mercado de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), que analiza la evolución del sector entre julio y diciembre.

Menor oferta y presión sobre los valores

Uno de los rasgos centrales del período fue el desequilibrio entre oferta y demanda. Los campos se comercializaron con mayor rapidez de lo que se incorporaron nuevas propiedades al mercado, situación que se sostuvo a lo largo de los meses y generó presión alcista sobre los precios en algunas zonas.

Este fenómeno se manifestó en primer lugar en los campos agrícolas de la Pampa Húmeda, para luego extenderse progresivamente a otras regiones. La recuperación de valores comenzó en los campos de mejor calidad edafológica y climática, donde la demanda se mostró más activa y sostenida.

Impacto del contexto político y reacción del mercado

El informe identifica un punto de inflexión relevante tras la derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, hecho que generó incertidumbre y un freno temporal en la actividad. Los mercados reaccionaron con demora y recién hacia octubre se observó una reactivación, retomando la dinámica que había predominado durante el primer semestre del año.

Tipos de campos más demandados

Como es habitual, el interés de los compradores se concentró inicialmente en los campos agrícolas, para luego extenderse a los mixtos y, con distintos tiempos, a los ganaderos. Este proceso suele comenzar en zonas como la Cuenca del Salado y avanzar posteriormente hacia áreas de menor productividad.

El mayor interés por los campos ganaderos estuvo vinculado al buen momento de la actividad, favorecida por una demanda internacional sostenida de carne vacuna. Este contexto permitió que campos históricamente relegados volvieran a captar atención por parte de los inversores.

Modalidades de compra y financiamiento

En las zonas agrícolas, la modalidad de compra predominante continuó siendo al contado, aunque se registraron operaciones con plazos. Esta dinámica volvió a poner en discusión la tasa de interés aplicada a los saldos financiados, que actualmente ronda el 5 % anual en dólares, un aspecto que sigue siendo objeto de negociación entre las partes.

En contraste, en las zonas ganaderas más alejadas de los centros urbanos, se observan con mayor frecuencia propuestas con amplias facilidades de pago, donde el cambio de mercado se refleja más en la mayor fluidez de las operaciones que en subas significativas de precios.

Segmento de alto valor e inversores

El informe destaca que durante el semestre se mantuvo el interés por campos de gran escala y alto valor, con consultas activas y operaciones concretadas, lo que evidencia un fortalecimiento de este segmento del mercado.

El perfil del comprador continúa siendo mayoritariamente local y vinculado al sector agropecuario, aunque no siempre a la producción directa. En un contexto internacional atravesado por conflictos geopolíticos, la región vuelve a posicionarse como un destino atractivo para resguardar capital, aunque persisten limitantes como la falta de definiciones sobre la Ley de Tierras y las restricciones cambiarias para personas jurídicas

Perspectivas y desafíos hacia 2026

De cara a 2026, el sector muestra expectativas moderadamente optimistas, apoyadas en un escenario de mayor claridad política tras las elecciones de medio término. No obstante, desde la CAIR advierten que la evolución del mercado dependerá de la estabilidad macroeconómica, la reducción del riesgo país y la implementación de reglas claras y previsibles.

El informe concluye que, tras un breve paréntesis hacia fin de año por las fiestas, el mercado inmobiliario rural mantiene una dinámica firme, aunque el desafío para los operadores será tasar con prudencia, evitando excesos de optimismo en un contexto de valores sostenidos