A partir de la mañana del viernes 9 aumenta la probabilidad de precipitaciones un poco más generalizadas. Las condiciones del tiempo tienden a mejorar durante el sábado 10 y se mantendrán estables hasta el final del periodo de pronóstico. Aunque en la tarde/noche del martes 13 no se descartan chaparrones aislados e intermitentes dentro de la zona GEA.
Las temperaturas máximas se mantendrán agradables, entre 22 y 25°C, aunque los valores tienden a ascender a partir del domingo 11, alcanzando los registros más elevados, entre 32 y 34°C, el martes 13/miércoles 14.
Las temperaturas mínimas ascenderán levemente, rondando los 16 a 18°C, con un ligero descenso el domingo 11. Posteriormente los registros mínimos ascenderán lentamente hasta el final del periodo.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Precipitaciones muy variadas en la región
La semana comprendida entre el jueves 1 y el miércoles 7 de enero se registraron precipitaciones aisladas dentro de la zona GEA con gran variabilidad espacial en los acumulados. Los valores más importantes, entre 10 y 40 mm, se localizaron en el sector sudeste, mientras que en el resto de la región apenas se superaron los 10 mm.
El máximo registro del periodo fue de 41 mm y se midió en la localidad de General Pinto, en Buenos Aires. Las temperaturas máximas tuvieron una distribución con valores altos para época, rondando entre 35 y 38°C. El registro más alto, 38,5°C, se midió en la localidad de Hernando, en Córdoba. Las temperaturas mínimas fueron bajas para la época y oscilaron entre los 7 y 10°C. El mínimo extremo del periodo, 7,7°C, se midió en la localidad de Chacabuco, en Buenos Aires.
Con este panorama, las áreas con reservas escasas aumentaron respecto de la semana pasada y cubren gran parte de la zona GEA, aunque en los sectores sur y norte hay núcleos de condiciones regulares. En el oeste el estado de sequía aumentó levemente.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días se requieren alrededor de 100 a 120 mm en gran extensión de la zona GEA. Mientras que en el noroeste el faltante de agua alcanza los 120 a 140 mm. En el sector sur las precipitaciones necesarias para alcanzar condiciones de humedad de suelo óptimas disminuyen a valores de 80 a 100 mm.

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Enero seguirá con aportes de agua erráticos y mayormente deficitarios
Los últimos siete días de diciembre ofrecieron una provisión de agua sumamente escasa, por no decir nula, sobre la zona núcleo y la mitad sur de la región pampeana. Con esa retracción los acumulados mensuales solo alcanzaron, o superaron, los valores medios normales desde la franja central hacia el norte, dejando por debajo de las estadísticas aparte de Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa y el sudoeste Cordobés.
Aún con esa disminución en las precipitaciones, hay una diferencia positiva al compararlas con lo que sucedía un año atrás. Principalmente sobre la mitad norte del país, donde las lluvias de diciembre superaron ampliamente los valores normales históricos.
Durante la primera semana de enero la tendencia deficitaria fue similar, pero con algunas lluvias y tormentas que, aun manteniendo una distribución dispar y errática, comenzaron a plantear correcciones en el ajustado estado hídrico del norte bonaerense, sur de Córdoba y norte de La Pampa.
La disminución de las precipitaciones sobre la zona núcleo comenzó a tener consecuencias negativas sobre las reservas del suelo. Solo la excelente provisión de agua recibida hasta la última semana de diciembre hace posible que la mayor parte de los cultivos implantados todavía tenga disponible un contenido de humedad aceptable como para sostener su desarrollo.
En el periodo más complejo de la campaña, cuando el requerimiento hídrico es el más elevado, las reservas de agua en la región pampeana presentan un escenario lleno de matices. Hay un gradiente en descenso que arranca con buenas reservas en el norte que decaen a medida que atravesamos la zona núcleo, donde la escasez se acentúa, hasta llegar a condiciones de sequía en la franja sudoeste. Con un panorama tan variado y a pesar de que las lluvias se han ido debilitando, por el momento, los cultivos mantienen un buen desarrollo, posiblemente gracias al auxilio que aportan napas plenamente recuperadas durante el invierno y la primavera.
Con gran probabilidad, enero seguirá manteniendo un aporte pluvial errático y mayormente deficitario, más parecido a diciembre que a noviembre, pero lejos de una ausencia prolongada de precipitaciones. Habrá aportes de agua alternados, como el que los modelos de pronóstico plantean para el próximo fin de semana, manteniendo cuotas de humedad que acompañaran la evolución de los cultivos.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario


