Esta tarea fue el resultado del trabajo articulado entre el equipo técnico de CORFO y la Cooperativa Agropecuaria e Industrial del Valle del Chubut de Gaiman, logrando que el ensilado de maíz producido esta temporada tenga una potencialidad de producción de 250.000 kilos de carne considerando una conversión de 10 kilos de materia seca por kilo de carne.
En ese marco, el presidente de CORFO, Martin Bortagaray, se hizo presente en Bethesda, para supervisar los trabajos realizados, y estuvo acompañado por el gerente general del organismo, Marcelo Montserrat; el director de la regional Norte, Esteban Parra; la subgerente de desarrollo productivo zona Norte, Yumi Amari, y el coordinador de programas y proyectos, Yamil Balul.
En tal sentido la subgerente de desarrollo productivo de la zona norte, Yumi Amari, explicó que “dada las características de ser un valle bajo riego, los rendimientos de los cultivos de maíz superan los obtenidos en las mejores áreas maiceras del país, alcanzando rindes de materia verde superiores a las 80 toneladas”.
A su vez, la funcionaria, recordó que “años atrás se ha incrementado la superficie destinada al maíz para silo, logrando que los productores que se han sumado a esta iniciativa impulsada por CORFO se muestren muy conformes con los resultados, dado que esta idea busca mayor estabilidad y disminución de los riesgos de la actividad ganadera logrando un máximo aprovechamiento de la potencialidad de los valles irrigados”.
El cultivo de maíz tiene como finalidad la elaboración de reservas de calidad para afrontar la alimentación animal en los meses invernales donde hay una escasa producción de forraje permitiendo mantener la carga.
Ensilado, más calidad y menores costos
El maíz se cortapica con cosechadoras autopropulsadas y el material obtenido es volcado en carros que transportan el material hasta el lugar de confección de la reserva. Allí a través del uso de embutidoras el material es embolsado a presión y con la adición de inoculantes se facilita el proceso de fermentación láctica de lo cosechado para su conservación ácida.
El proceso de ensilado permite al productor obtener un forraje conservado de alta calidad y valor energético el cual es utilizado para la producción de carne local disminuyendo de manera considerable los costos, ya que remplazan la compra de balanceados o granos.
Esta tecnología aumenta la rentabilidad de la actividad en beneficio de los productores del VIRCh en pos del incremento de la producción de carne local, para lograr un mayor porcentaje de autoabastecimiento.