El eslabón primario de la cadena láctea (tambos) se enfrenta desde hace varios meses con precios en fuerte baja en términos nominales (de $3,15 por litro cobrado en Junio a $2,80 en Septiembre, y $2,60 en Octubre), situación que se agrava si se considera el deterioro adicional que genera la inflación sobre el poder de compra de esa producción.

Entendiendo el impacto negativo de esta situación, el gobierno nacional implementó un programa de subsidios, orientado a compensar con 30 centavos por litro producido a todos aquellos productores con producciones menores a 2.900 litros/día por 3 meses (Marzo, Abril, y Mayo), que luego fue ampliado a tambos de hasta 6.000 litros/día (para cobrar solo por los primeros 2.900 litros/día) por 3 meses más (Junio y Julio).

De acuerdo a estimaciones propias, unos 8.000 tambos estaban en condiciones de aplicar a la primera fase del programa (sobre un total de 11.400). Con la ampliación, este número subió a 10.500 tambos.

En la primera fase del programa 4.785 razones sociales accedieron al beneficio (casi 60% del universo objetivo y 42% de los tambos totales), por un total de $172 millones (en promedio cada razón social recibió 12 mil pesos por mes). En la segunda fase del programa y sólo por el mes de junio recibieron subsidios 5.410 razones sociales (el 56% de los candidatos), por un monto de 83,9 millones de pesos (15,5 mil pesos por firma).

A los precios de leche cruda actuales ($2,6), el subsidio representa una mejora de ingresos de 11,5% para los tambos de hasta 2.900 litros. El impacto del subsidio se va reduciendo a medida que crece el tamaño del tambo. Por caso, la mejora de ingresos es del 5,6% en un tambo de 6.000 litros día.

El costo de producir un litro de leche en un establecimiento testigo (4.830 litros día) que se utiliza como referencia asciende a $3,05 en Octubre 2015, incluyendo costos directos, gastos de estructura, alquiler, amortizaciones, y descontando los ingresos derivados por venta de hacienda.

Con un precio de la leche cruda a $2,6, el establecimiento testigo no recupera el 14,7% de sus costos totales. Esta pérdida es la que a priori da justificación a la existencia de un programa de ayuda, en la medida que se quiera evitar una fuerte descapitalización o salida de actores del sistema.

Para este establecimiento testigo, el subsidio lleva su precio promedio de leche cruda a $2,78, y le permite reducir su pérdida en un 40% (no recupera el 8,8% de sus costos en vez del 14,7% en la situación sin subsidio).

Si en los próximos meses el precio de la leche y sus costos de producción mantienen el desfasaje que muestran actualmente, para preservar la sustentabilidad económica del primer eslabón de la cadena láctea, pasa a ser muy relevante la continuidad del programa oficial, su ampliación a tambos de más de 6.000 litros (los que actualmente se sienten discriminados por el gobierno) y la complementación del programa con una línea de promoción a la exportación.