Sin una vía exportadora que permita colocar peras y manzanas y con un mercado interno con una demanda débil, Mendoza deberá destinar a descarte unos 8 millones de kilos de esas frutas. Así lo indican los datos brindados por la Asociación de Productores y Exportadores de Frutas Frescas (Aspeff) que estiman que de 1 millón de cajas que quedan remanentes en frigorífico, con suerte se podrá colocar 60% de ese stock, según informó Diario Los Andes.

Datos de ProMendoza indican que mientras en el primer semestre de 2014 se exportaron 9,1 millones de kilos de peras en fresco, este año la suma sólo alcanza los 5,5 millones de kilos, lo que supone una caída del 39%. En tanto, para el caso de la manzana mientras que el año pasado durante el mismo período se exportó 1,1 millón de kilos, este año la cifra se redujo a 655 mil kilos, que representa una baja de 45%.

Es que a los bajos precios pagados al productor este año se sumó el bloqueo impuesto por Brasil durante tres meses tras la detección de cargamentos de fruta con carpocapsa. El conflicto que se originó en marzo y tuvo su fin en julio dejó un saldo exportable en el país que no se ha podido colocar y que, como resultado final, estaría destinado a descarte.

“El conflicto con Brasil nos generó serios inconvenientes para colocar peras y manzanas en ese país. Ese producto que no se vendió no se puede recuperar ahora. Además los precios en el mercado interno están por debajo de los costos que tenemos. Hoy, de costo, una caja de pera o manzana de exportación está aproximadamente en $ 150 mientras que en los mercados concentradores se pagan entre $ 70 y $ 80. El productor pierde dinero. Esto se debe a la sobreoferta de fruta de la Patagonia y también a la voluntad de compra del consumidor”, dijo Raúl Aruani, gerente de la Aspeff.

Para Aruani la situación se ha agravado tras la devaluación de Brasil que dejó a los productores mendocinos y de la Patagonia en peores condiciones para competir. “Con este contexto se hace más difícil concretar operaciones en este mercado”, señaló.

En tanto, Juan Riveira, productor y titular de la Aspeff, aseguró que “a esta altura del año tenemos un stock de cajas de peras (30%) y manzanas (70%), que ronda el millón de cajas, estamos hablando de unos 20 millones de kilos. Lo que ha sucedido es que al demorarse los envíos a Brasil hay en frío un stock que está por encima de lo habitual”.

Por su parte, el gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, Mario Bustos Carra, indicó que “es evidente que se van a producir bajas en los montos y volúmenes exportados”. Sobre este punto manifestó que el próximo gobierno deberá decidir cómo solucionar los problemas de competitividad que tienen las economías regionales para contrarrestar las devaluaciones que han realizado los países vecinos.

Brasil envió a nuestro país un nuevo protocolo que endurece las penas por detección de la plaga, haciendo responsable desde la unidad productiva hasta el empacador y exportador. Además requiere más puntos de control y obliga a que los productores utilicen feromonas para combatir la plaga en todos los montes frutales con destino a exportación.

“Nos tiene muy preocupados el nuevo SMR. Hay propuestas y contrapropuestas y no está definido. No tenemos definido cómo se va a trabajar la próxima temporada ni bajo qué condiciones deberemos hacerlo. Con las actuales condiciones propuestas no podemos trabajar, los requisitos son excesivos”, aseguró Riveira.

Las suspensiones al personal que aplicó la empresa alimenticia ALCO dejó a la compañía prácticamente sin actividad, dado que los operarios que concurren se limitan a realizar labores de mantenimiento y limpieza. Así lo revelaron fuentes del gremio de la alimentación al sostener que el 90 por ciento de la planta de Catamarca dejó de funcionar, por lo que solamente una mínima parte de los empleados concurre a cumplir sus tareas.

La empresa del grupo Canale, que elabora conservas enlatadas de tomates y legumbres, mantiene a 125 empleados suspendidos desde hace varios días, aseguró el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), José Ocampo.