La posibilidad de contar con salidas independientes, pozos, derecho a riego y potencial productivo, terminan de hacer atractiva cualquier oferta cuando de tierras fértiles se trata. Y más pueden serlo tratándose de fincas en el corazón de la Primera Zona Vitivinícola, en Luján, que el Gobierno rematará el jueves 29 de octubre con una base de más de $ 22 millones fijada por peritos de Catastro., según informó Diario Los Andes.

Más allá de encontrarse actualmente incultas, son 55 hectáreas ubicadas en el distrito lujanino de Agrelo, de más de 70 que pertenecen a la Provincia, las que van a subasta oficial en cinco fracciones de poco más de 11.

Con una expectativa importante de recaudación, a partir de la certeza de estar en una región cotizada (la hectárea, con servicios, oscila entre U$S 25 mil y U$S 40 mil), y cercana a bodegas de renombre como Belasco de Baquedano, Séptima, Bressia, Catena, Chandon y Dominio del Plata, entre otras.

A realizarse en un hotel céntrico por cuenta y orden del Ministerio Secretaría Legal y Técnica, será al mejor postor y por sistema de ofertas a sobre cerrado, aunque con la posibilidad de mejorarlas a “viva voz”.

Con algunas deudas de Irrigación y un juicio que ya tiene sentencia de desalojo para 5 familias residentes, según María Manucha, la martillera que organiza la subasta, “son fincas que estaban en situación de abandono y en mal estado, con las que la Provincia perdía dinero dada la cotización propia de una zona vitivinícola top”, y por las cuales “hay libertad para ofertar, en fracciones o el total”.

De hecho, la organización encaró una serie de promociones para captar el interés de potenciales inversores, particularmente de Chile y otros países. “Se ha hecho mucha publicidad entre bodegas y ante inversores extranjeros, teniendo en cuenta que se puede hacer todo un desarrollo inmobiliario en el lugar. Para un capital de afuera, colocar algo más de un millón y medio de dólares no es una inversión alocada: por ejemplo, con el negocio en boga, que va desde una superficie para vivienda, con viñedo y hasta la posibilidad de elaborar, se puede hasta quintuplicar el valor”, promocionó Manucha.

Los inmuebles a liquidar son parte del RUPI (Registro Único de Propiedades Inmuebles) de la provincia, cada cual con nomenclatura catastral. La metodología de remate es la única permitida para venta y/o adjudicación de este tipo de bienes del Estado.

No obstante, desde el Ejecutivo relativizan la posibilidad de que se usen para “tapar agujeros”, a la espera del visto bueno del ministro de Economía Axel Kicilloff para que Mendoza empiece a recibir recursos nacionales como parte de un endeudamiento de más de $ 5.000 millones.