El empresario planteó la necesidad de equilibrar al mercado, sea redistribuyendo los cupos entre la totalidad de los ingenios que la requieran u otorgando nuevos cupos para igualar las producciones. Pero también apuntó a que se establezca un esquema de distribución equitativa de los ingresos y los costos entre los ingenios y cañeros, a través por ley o por acuerdos entre privados, según informó La Gaceta de Tucumán.
“El que está favorecido por la situación (por la diferencia de ingresos por azúcar y alcohol) conserva su posición de privilegio con solo negarse a acordar. Por ello, hace falta un Estado que opere en favor del bien común obligando por ley a equilibrar lo que está tan enormemente desequilibrado, redistribuyendo armónicamente las cargas y los beneficios”, comentó.
En esa línea, Colombres manifestó que la Ley Azucarera, que creó el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol (Ipaat) tuvo un “mortal pecado original”, que consistió en considerar que sacar del mercado una tonelada de caña hecha azúcar es igual económicamente a sacar una tonelada de caña hecha alcohol. “Una tonelada de caña convertida en azúcar crudo se exporta a U$S 10 puesta en ingenio y hecha azúcar blanco, a U$S 26. Una tonelada de caña destilada y hecha alcohol genera U$S 65 en destilería. Casi 500% de diferencia. Pero son consideradas iguales”, añadió.
El empresario azucarero enfatizó, asimismo, que los ingresos totales por venta de azúcar y alcohol de un ingenio con altos cupos de alcohol, son 100% superiores a la de su vecino “azucarero” de igual capacidad de molienda.
“El sector azucarero conoce de crisis y sabe que las mismas en muchas ocasiones se corrigieron por la caída de la producción de azúcar, la que bajaba normalmente en las crisis por menor plantación de caña, menor cultivo del cañaveral, menores reparaciones en los ingenios, con lo que se equilibraba la oferta y la demanda. Así, el precio del azúcar subía a niveles de importante rentabilidad. En la zafra 2015 la cantidad de caña plantada ha subido en más de 20.000 hectáreas respecto de 2014. Y ello demuestra que algunos protagonistas están ganando en demasía, aún en la crisis”, finalizó.