La tormenta que cayó el jueves en Tupungato y en el Este provincial -en los departamentos de San Martín, Rivadavia y Junín- afectó principalmente a los cultivos de carozo como durazno, ciruela y, en menor medida, al tomate para industria y la vid, en variedades más tempranas, según estimaron desde la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC). Con respecto a la cantidad de hectáreas afectadas, hasta ayer por la tarde no había números oficial, según informó diario Los Andes.

En Tupungato, la precipitación hizo daño en algunas zonas cultivadas, sobre todo en los frutales recién florecidos. Las zonas más afectadas fueron Ciudad, Gualtallary, La Arboleda y el Zampal.

Marcos Scipioni, titular de la Dirección de Contingencias Climáticas contó a Los Andes que “esta tormenta es totalmente inusual e inesperada tanto para nosotros como para los productores”. Adelantó que esto responde a que desde hace 20 años no granizaba en Mendoza para esta fecha y, menos aún, con las características del jueves.

En este contexto, el operativo antigranizo no está todavía disponible debido a que comienza el 1 de octubre, por lo cual nada se pudo hacer para frenar tal magnitud del daño.

A la hora de estimar si es factible adelantar una semana el operativo Scipioni dijo que es “imposible” ya que el sistema está preparado para arrancar la primera semana de octubre y adelantó que, de hecho, las bengalas provenientes de Estados Unidos aún no llegan y que falta calibrar los radares y completar procesos de revisión de los aviones, trámites, habilitaciones y pruebas de los pilotos. Scipioni, no obstante, dijo que de acá al martes no hay probabilidades de granizo.

Con respecto a cómo se suscitó esta tormenta, el titular de contingencias dijo que es un efecto del año “Niño”, el cual se traslada a temporadas inesperadas de tormentas de granizo, las cuales seguramente este año “serán con mayor frecuencia e intensidad”.

En la zona Este, hubo daños en frutales y variedades tempranas de vides, pero en un porcentaje “por ahora difícil de calcular”, según coincidieron técnicos de los tres municipios.

En San Martín, aunque hubo excepciones con granizo de un mayor tamaño, la característica principal de la tormenta fue su intensidad, aunque con piedra más pequeña. “Tuvimos problemas en algunos techos que se llenaron de sobrepeso por el hielo”, explicó Alfredo Giménez, titular del área de Vivienda que estimó en 16 el número de las familias afectadas.

En Junín, la tormenta llegó a las zonas de Medrano, Los Barriales, Algarrobo Grande, Phillips y especialmente Mundo Nuevo, donde la piedra cayó en seco y durante unos 15 minutos, según contaron algunos vecinos, como Miguel Ángel Blanco: “Muy raro a esta altura del año”.

Algo similar contó Nilda Sarmiento, que administra en calle Belgrano una finca de 16 hectáreas entre vides y frutales: “Al damasco le tiró casi toda la flor al piso y la poca que quedó es probable que se caiga en los próximos días. Con la ciruela pasó otro tanto y calculo que las pérdidas en esta zona superan el 50%” de la fruta, dijo la mujer y lamentó el mal precio que registra la producción en general: “Sobre que no tiene valor, viene la piedra y se lleva los frutales. Va a ser un año complicado”.

Finalmente, en Rivadavia el granizo precipitó en la mayor parte del departamento, aunque en general se trató de piedra de menor tamaño; además de en ciudad, cayó con insistencia en Mundo Nuevo (distrito que comparte con Junín) y en Los Campamentos, donde hubo una familia evacuada: “Es complejo evaluar la situación de la producción en estos momentos, porque apenas estamos haciendo el primer relevamiento”, dijeron desde el área de Desarrollo Económico: “Se complica porque de una finca a otra la realidad es muy distinta, y mientras que a algunos ni los tocó a otros les hizo mucho daño”.

No obstante, determinó que todos aquellos productores que están adheridos al Fondo Solidario Agrícola, alrededor de 5000, si sus fincas han sido dañadas por el granizo en más de un 50% recibirán el dinero correspondiente.

Recordemos que este Fondo contempla un aporte que hace el productor de $ 350 por hectárea que tenga, más $ 20 millones que aporta el Estado nacional e igual cifra el Gobierno provincial. De este modo, estimó que seguramente la ayuda más importante para todos los damnificados va a venir por ese lado.