La bolsa de harina también aumentó, pero los panaderos afirman que el reajuste se debe a las paritarias salariales Los empresarios acordaron un valor referencial y de base para afrontar la suba de costos.
Las panaderías comenzaron a aumentar, en los últimos días y de un modo progresivo, el precio del kilogramo de pan. Los empresarios del sector acordaron un retoque promedio del 10% sobre el valor anterior, que oscilaba entre $ 18 y $ 20. De esta forma, el nuevo valor sugerido, como base, es de $ 22 por kilogramo. El objetivo del reajuste, que según los empresarios se generalizará en el transcurso de las próximas semanas, es cubrir el incrementos de los costos que afrontan las panaderías, en particular para pagar los salarios de los trabajadores del sector, según informó La Gaceta de Tucumán.
El titular del Centro de Industriales Panaderos de Tucumán, Mario Véliz, explicó, que el nuevo precio es un valor referencial, y que los propietarios de locales podrán utilizar en función de sus necesidades. Además, indicó que en la estructura de costos de los comercios del sector, los sueldos de los empleados representan el mayor porcentaje de los recursos disponibles, incluso por encima del costo que tiene la bolsa industrial de harina, uno de los principales insumos que los panaderos utilizan para elaborar sus productos.
Fuentes de la industria molinera, que provee de harina a las panaderías, señalaron a LA GACETA que el precio de la bolsa industrial, ronda los $ 170. Véliz remarcó que, desde el mes pasado, la bolsa de harina ha registrado aumentos progresivos, y que el objetivo de los empresarios molineros es elevar el precio en torno a los $ 200. Sin embargo, aclaró que el reajuste en el valor comercial del pan no está en línea con la suba que aplicaron los molinos.
Los propietarios de panaderías acordaron este año, con los trabajadores del sector, incrementos salariales cercanos al 37%, para contrarrestar el avance de la inflación. De este modo, el sueldo promedio y en blanco de un empleado de panadería ronda los $ 9.000.
Además del incremento salarial, los panaderos remarcaron que la demanda de productos se desaceleró, como consecuencia de la recesión de la economía y de la proliferación de los despachos de pan, muchos de ellos en condiciones irregulares. “Se instalaron muchos locales en los últimos años, lo cual generó una sobreoferta en el mercado interno. A esto se suman las panaderías ilegales. Todo estos factores afectan la rentabilidad de los empresarios”, analizó Aldo Villanueva, propietario de una panadería ubicada en la zona oeste de la capital.