En la Eeaoc impulsan un proyecto alternativo para producir más alcohol y contrarrestar la sobreoferta de azúcar en el mercado interno. La iniciativa consiste en generar un mercado de vehículos con motores flexibles, que funcionan con naftas y alcohol, en Tucumán y en el resto de las provincias cañeras, según informó La Gaceta de Tucumán.

Tucumán se enfrenta a una de las mayores crisis de las últimas décadas, que afecta al sector industrial y, en particular, a los cañeros. En la actividad azucarera reclaman soluciones perentorias para revertir la grave situación en sus diferentes segmentos, como el financiero. Pero la agroindustria local no ha podido librarse, por responsabilidad de los empresarios, de los productores y del Gobierno de los viejos problemas, por ejemplo, la sobreproducción de azúcar que afecta el precio interno. En esa línea, comenzaron a manejarse proyectos que buscan una solución de fondo.

Quedará caña en pie -alrededor del 40% de los cañaverales- en esta zafra y se producirá menos azúcar del 1,77 millón de toneladas “equivalentes”, incluyendo alcohol, pero el valor de la bolsa de 50 kilogramos no ha subido porque en la plaza nacional todavía hay un elevado stock para vender.

“Una solución sería encontrar nuevas aplicaciones para los azúcares que den valor agregado. Y hasta aquí, lo que hay a la vista es producir mayor volumen de alcohol para uso como combustible, aunque para ello es necesario elevar el porcentaje de alcohol en las mezclas con las naftas. Esto demanda decisiones a nivel nacional que aún no se han concretado”, expresó Gerónimo Cárdenas, coordinador del programa de Bioenergía de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).

Son automóviles y utilitarios equipados con motores nafteros que, con un procedimiento computarizado, pueden operar con las naftas, bioetanol y naftas y alcohol de 96° “indistintamente”, según explicó. El ingeniero comentó que, hoy, el 85% de los autos que se venden en Brasil es vehículo flex. “Si en Argentina se pudiesen comercializar automóviles y otros vehículos de combustible flexible para operar en las zonas de producción de caña, con posibilidad de destinarla a la producción de alcohol 96°, se tendría un nuevo mercado para abastecer. Así, se evitaría costo de flete”, enfatizó.

Según el referente de la Eeaoc, en Argentina se producen autos de este tipo de tecnología que se exportan al país vecino. “Las provincias del norte argentino productoras de caña de azúcar, Tucumán, Salta y Jujuy, consumen en conjunto más de 400 millones de litros de naftas por año, constituyendo un mercado muy interesante para la tecnología flex”, manifestó Cárdenas.