El comercio y el capital global, irán donde sean mejor recibidos y donde puedan ser más productivos. Ciertamente, es precisamente esta lógica la que persuadió a tantos países a aceptar la globalización. Si unos no lo hacen, otros lo harán. Por lo que las compañías cada vez más, organizan su producción globalmente, dividiendo entre muchos países el diseño de los productos, la fabricación de los componentes, y el armado final. Imponiendo al máximo su presencia en tantos países como sea posible, dichas compañías tratan de lograr economías de escala, es decir, reducir costos por medio de mayores ventas y volúmenes de producción y permanecer al tanto de los cambios tecnológicos que ahora surgen casi en todas partes.

Es así que aparecen las Fusiones y Adquisiciones como el principal instrumento de internacionalización productiva del capitalismo. Es decir, detrás del furor de las fusiones subyace la creciente convicción empresaria de que muchos mercados se han vuelto verdaderamente globales.
Las Fusiones y Adquisiciones representan, una de las herramientas de reestructuración más importantes, que la industria utiliza hoy en día para adaptarse a las fuerzas del cambio económico. Éstas se han convertido indiscutiblemente en una parte fundamental de la estrategia empresarial para un inusitado número de compañías y corporaciones. A medida que la economía madura y se complejiza, las oportunidades de reestructurar estratégicamente la empresa por medio de Fusiones y Adquisiciones para responder a la dinámica industrial resultan evidentemente atractivas.
Grandes y pequeñas empresas, buscan este tipo de operaciones para obtener ventajas en cuestiones de tamaño y en fuerza, alcanzar un mejor equilibrio en sus operaciones, elevar el nivel tecnológico de sus líneas de producto, lograr una economía de escala eficaz y una mayor participación en el mercado, entre otras ventajas.
Sin embargo, las estadísticas demuestran que la mayoría de las veces las grandes esperanzas no llegan a hacerse realidad, o en todo caso toman caminos muy distintos de los que se habían planificado, en un primer momento.
Vale rescatar la opinión de la revista The Economist, en un artículo dentro de ésta, se afirma irónicamente que ciertos estudios demostraron que las fusiones corporativas tienen un promedio mayor de fracasos que las uniones de las estrellas de Hollywood.
Una de las razones por la cual la mayoría de las Fusiones y Adquisiciones fracasan en concretar sus objetivos, se debe ausencia de un liderazgo adecuado en la etapa transicional.