La Helicoverpa Armígera es una plaga polífaga y cosmopolita, que ataca actualmente varios cultivos. Está registrada en cultivos extensivos, hortícolas, frutales y florales. Tiene un elevado potencial reproductivo, según informó Nea Rural.
El Ministerio de Producción de Chaco y la COPROSAVE, Comisión Provincial de Sanidad Vegetal informaron a través de un comunicado que ambas entidades seguirán monitoreando la Helicoverpa Armígera, a fin de conocer las características de esta plaga, el desplazamiento y los daños que podría provocar al algodón y a los otros cultivos. De esta manera están atentos al ser detectada y comprobada su presencia en campos chaqueños, poniendo en estado de alerta a productores y técnicos, con el objetivo de adoptar las medidas que permitan un control de la misma.
Esta situación motivó una nueva reunión de COPROSAVE, la que se desarrolló la semana pasada (miércoles 18 de marzo) en la sede de la EEA del INTA de Sáenz Peña, donde se acordó impulsar un trabajo coordinado entre todos los sectores involucrados, a fin de hacer un seguimiento de la plaga y adoptar mecanismos que eviten su avance, expansión y multiplicación.
El encuentro fue encabezado por el subsecretario de Agricultura del Ministerio de Producción, Pablo Baluk, quien dio la bienvenida a los presentes y seguidamente el director de Fiscalización y Control Fitosanitario Juan Chancalay explicó la metodología de trabajo a terreno y laboratorio que se llevó a cabo en el monitoreo de Helicoverpa Armígera en la provincia, informaron desde la cartera productiva.
El funcionario explicó que fueron detectados y capturados 16 ejemplares en campos de nuestra provincia, los que están ubicados en General Pinedo (13), Sáenz Peña (2) y Villa Ángela (1), los cuales dieron positivo de Helicoverpa Armígera en los estudios de genitalia realizados en el Instituto Miguel Lillo de la provincia de Tucumán.
La técnica del INTA, Mariela Fogar, remarcó que se están dando ataques de capulleras y falsas medidoras en algodonales Bt en muestras provenientes de la zona de Otumpa, Santiago del Estero, por lo que ante la proximidad con el Chaco recomienda trabajar en el monitoreo con trampas de luz, las cuales tienen un costo aproximado a los 6.000 pesos.
Esta plaga tiene una gran capacidad de dispersión. Los adultos son migrantes por naturaleza, llegando a desplazarse hasta 1.000 kilómetros. Además posee una alta capacidad de sobrevivencia, adaptándose a diferentes ambientes, climas y sistemas de cultivo.
El ciclo de vida de Helicoverpa Armígera depende de la temperatura, siendo en condiciones óptimas de unos 35 - 40 días/ciclo, lo que supone unas 3 a 4 generaciones por ciclo de cultivo. En forma adulta presenta forma de mariposa de unos 35 a 40 mm. de ancho en las alas, con color amarillo en el primer par de alas, con una mancha oscura más o menos visible y el segundo par de alas de color más claro con una gran banda oscura distal.
La oruga o gusano tiene entre 5 a 6 etapas de desarrollo. Su coloración en general es muy variable, reconocible por una banda dorsal verde oscura y otras bandas más claras, con cerdas negras dispersas por todo el cuerpo con su base redondeada oscura. Se alimentan principalmente de frutos, hojas, brotes y flores.
En cuanto a los métodos a ser usados para detectar la presencia de la plaga, se comprobó que las trampas de feromonas son más sensibles en la detección de las poblaciones iniciales, son más específicas y hacen que el conteo sea más fácil y rápido. También contribuyó a la captura de los machos de las especies Helicoverpa Armígera y Zea, haciéndose su posterior identificación por medio del estudio de genitalia.