El objetivo es evitar que la principal plaga del textil produzca mayores daños económicos en aquellas zonas donde se cultiva algodón.

La Resolución 358/14 del SENASA, estableció modificaciones en el sistema de encarpado y precintado de camiones que se dedican al transporte de algodón y productos derivados del textil, para evitar que el picudo pueda salir de las denominadas zonas rojas o infestadas, a otras partes del país vírgenes de la plaga.

“Mecanismo novedoso, que requiere de conocimiento y técnica”

Los sistemas de encarpado y precintado impulsados por SENASA son similares al mecanismo que se aplica en Brasil y que arrojó muy buenos resultados, aunque en Chaco generó confusiones, sobre todo en el sector de los desmotadores.

Ante esta situación, se notificó a las autoridades del Ministerio de Producción del Chaco, quienes elevaron la inquietud a funcionarios del SENASA y a los integrantes de la COPROSAVE, para encontrar una salida inmediata al inconveniente.

El subsecretario de Agricultura Pablo Baluk encabezó una reunión donde se trató el problema, con la presencia de los directores de Algodón Guido Copetti y de Fiscalización y Control Fitosanitario, Juan Chancalay. Ademas asistieron Julio González, responsable del Programa picudo del SENASA a nivel nacional, Carlos Ramírez, Gustavo Blanco y Belén Burdin.

“Conformamos un equipo de trabajo junto a COPROSAVE y el SENASA, para encontrar una salida técnica inmediata que permita cumplir con las últimas medidas establecidas por los organismo de control, como en este caso el SENASA”, dijo el subsecretario de Agricultura.

Baluk afirmó que “el tema encarpado de algodón se estaba aplicando, pero ahora existe una nueva resolución que despertó algunas inquietudes por parte de los desmotadores” y agregó que “la cuestión pasa por el tema cobertura de los camiones que transportan algodón y productos derivados del textil”.

El funcionario explicó que se trata de un mecanismo novedoso, que requiere de conocimiento y técnica para aplicarlo, para obtener los resultados que se esperan.

Esta problemática no es sólo de Chaco sino también de provincias vecinas que siembran el textil, como el caso de Santiago del Estero, que en los últimos meses puso reparos sobre el tema transporte de algodón y subproductos. Esa provincia no tiene presencia de picudo en campos ubicados en la zona de riego y exigió que los controles sean más estrictos.