Si bien es sólo una estimación parcial, sirve para dimensionar el impacto que han tenido las inundaciones en la producción de Tres Arroyos. Según datos de la delegación local del Ministerio de Agricultura de la Nación, en el distrito se perdieron 34.260 hectáreas que habían sido sembradas con trigo y cebada. Esa superficie equivale al 20% del área que se destinó a esos cultivos en la campaña 2014/15. A eso hay que sumarle otras 6000 hectáreas hechas con avena que no pudieron cosecharse ni destinarse como recurso forrajero.
Por una cuestión de volumen sembrado, el trigo fue el que más terreno perdió a manos del agua: se sembraron 127.600 hectáreas (3300 de candeal) y no pudieron trillarse 25.560. En el caso de la cebada cervecera, las cifras fueron las siguientes: se hicieron 43.500 hectáreas y se perdieron 8700.
El Minagri también informó que el rinde promedio para el trigo durante este ciclo fue de 3200 kilos. Mientras que el rendimiento medio de cebada fue 3900 kilos. A partir de esos números se puede llegar a un valor aproximado de lo que los campos tresarroyenses dejaron de cosechar y la plata que no se pudo generar.
En plata
En el caso del trigo, teniendo en cuenta el rinde promedio, las hectáreas perdidas y un valor de 150 dólares la tonelada, el partido dejó de cosechar 105.511.680 pesos. Para la cebada -tomando un valor de 200 dólares la tonelada-, en tanto, no pudieron recolectarse 58.359.600 pesos. La suma de ambos cultivos da 163.871.280 pesos.
En este cálculo no está estimado los costos de siembra en esas hectáreas ni los lotes que se perdieron por duplicado. Porque hubo varios casos en que luego de una primera inundación, el productor volvió a implantar el cultivo, y otra vez se lo tapó el agua.
Fuente: La Voz del Pueblo - Tres Arroyos