Gustavo Ricciardi y Rubén Theiler tienen sus campos separados por una distancia de menos de 30 kilómetros y en plena cosecha gruesa tienen realidades diferentes.
En su establecimiento ubicado al sudeste de Bell Ville, Gustavo perdió 100 hectáreas de maíz y de soja y en otra explotación de 130 hectáreas situada entre Bell Ville y Monte Leña tiene 70 hectáreas que no podrá cosechar. Las inundaciones que soporta esta zona del este del departamento Unión son las razones del elevado perjuicio, según informó el portal La Voz del Interior.
Mientras tanto, Rubén pudo cosechar sin inconvenientes sus lotes con granos gruesos situados al norte de Justiniano Posse, con buenos rendimientos. Esta vez, los 560 milímetros de lluvias que cayeron en lo que va del año no fueron inconvenientes para la producción agrícola. La canalización a cielo abierto que tiene la zona desde hace más de tres años ha permitido evacuar los excesos hídricos de las cuencas del río Ctalamochita y del arroyo Saladillo.
En 2010, Theiler soportó una inundación que, según admite, le había quitado las ganas de seguir produciendo.
“Habíamos comenzado a percibir años atrás problemas de napas en los bajos y una lluvia de 300 milímetros en 2010 terminó por magnificar el problema. El agua se movía desde Monte Buey hasta Justiniano Posse, de este hacia el oeste. Fue cuando comenzamos en forma privada con un grupo de productores a tramitar permisos para ejecutar canales en la zona”, recuerda Rubén, flamante presidente del consorcio canalero que abarca las localidades de Justiniano Posse, Monte Buey y Saladillo. “Hace un mes que hicimos nuestra asamblea constitutiva y por iniciativa del gobernador De la Sota ya estamos tramitando la personería jurídica”, sostuvo Theiler.
Sobre una superficie de 126 mil hectáreas con los mejores suelos productivos del país, el consorcio conformado por siete productores sigue trabajando por mejorar la zona.
“Hoy vemos que donde se canalizó, los campos son otros. Primero, las obras comenzaron en los campos más afectados, los próximos al río. Los productores de Monte Buey fueron los pioneros, porque eran los más perjudicados. Hay que destacar la solidaridad de los productores para otorgar los permisos de paso y así poder hacer los canales”, afirmó Theiler.
La canalización en la zona se extiende al norte de Justiniano Posse y también hay algo al sur de Monte Buey. Un canal de 27 kilómetros pasa por la zona de San Marcos y otro con una longitud de 60 kilómetros une tres cuencas hasta llegar al río. “Es para remarcar la gestión que realizó Fabricio Motta, actual funcionario del Ministerio de Desarrollo Social, quien como oriundo de Monte Buey se interesó para que el consorcio estuviera en marcha”, destacó el productor.
Si bien la acumulación de lluvias en tan poco tiempo es una de las principales causas que provocaron las últimas inundaciones en la región, los productores identifican además deficiencias en el manejo agronómico que dificultan el consumo de agua.
El ancho de los caminos rurales en esta parte del sudeste provincial también se ha convertido en una dificultad para el mantenimiento de la red secundaria y terciaria. “Hay caminos que tiene 100 años y que están a un metro por debajo del nivel de los campos; no hay formas de arreglarlos. Para eso, el productor que ha recuperado sus campos por acción del canal debe entender la necesidad de contribuir con la cesión de tierra para ensanchar los caminos”, sugirió Ricciardi.
Al sur de Bell Ville, la ejecución de un nuevo canal que conducirá hacia el Ctalamochita las aguas que baja desde Villa María, Ballesteros y Morrison genera esperanzas de mejorar las condiciones de la zona.