Por eso, Advanta está trabajando desde hace varios años para obtener materiales de maíz y sorgo de ciclos más cortos, que se adapten a las nuevas circunstancias, pero manteniendo un alto potencial de rendimiento. En el campo experimental de la compañía, en Venado Tuerto, pudieron verse todas las novedades.

Los cambios permanentes en el comportamiento del clima obligan a los productores agropecuarios a ajustar sus estrategias. Un ejemplo, que quedó muy en claro durante el verano que acaba de terminar, es la tendencia a sembrar en fechas más tardías, para que los períodos de mayor déficit hídrico coincidan con las etapas de menor requerimiento por parte de los cultivos.

Ante ese escenario, Advanta se adelantó a las circunstancias y hace ya varios años que trabaja en la búsqueda de materiales de sorgo y de maíz con ciclos de crecimiento más cortos, para que puedan ser sembrados tanto en las fechas habituales como, justamente, en fechas tardías, manteniendo una buena estabilidad en los rendimientos.

La semana pasada, durante una jornada técnica en el campo experimental que Advanta tiene en Venado Tuerto, sobre la ruta 33, un nutrido grupo de productores y asesores pudo observar los resultados que están arrojando estos materiales, que ya están disponibles en el mercado.

Pedro Pardo, breeder de sorgo de la compañía, fue el encargado de presentar los sorgos y sacarles todas las dudas a los asistentes a la jornada. “El programa de mejoramiento global de sorgo de Advanta está presente en cinco países: Australia, India, Etiopía, Estados Unidos y Argentina. El de Argentina ya tiene cuarenta años y es el más antiguo de todos”, comentó.

Luego, explicó por qué la compañía trabaja en el desarrollo de sorgos de madurez precoz. “La estrategia busca generar un uso más intensivo del recurso campo por parte del productor. Para eso, el doble cultivo en la zona norte está funcionando muy bien, o la siembra de segunda después de una colza o de un trigo. A eso apuntamos con los materiales precoces como el ADV114 y el ADV1100, que tienen 62-63 días a floración y se van a adaptar muy bien tanto a siembras en fecha como a siembras de segunda o tardías en la zona central sorguera”, dijo.

Luego, agregó que, pensando en el sur de la ruta 5, estos materiales son ideales, porque ahí sí o sí hay que sembrar materiales de ciclo corto. “Muchas veces en esa zona los productores eran reticentes a sembrar sorgo porque las heladas no les permitían llegar bien a la cosecha, y eso se debía a que usaban materiales de ciclo largo”, dijo Pardo.

Por su parte, Carlos De Simone, responsable de Desarrollo y Servicio Tecnico de Advanta en las zonas Norte y Centro de Buenos Aires y en la Cuenca del Salado, brindó algunos consejos de manejo para poder obtener el mayor potencial de cada semilla. “En este tipo de materiales recomiendo trabajar con densidades de 180.000-200.000 semillas por hectárea, porque son plantas de menor porte que las de ciclo intermedio, y con esa densidad se obtiene una muy buena cobertura del entre surco”.

Pero en algunas zonas como el NOA y NEA, donde Advanta también está presente, no hace falta tanta precocidad como la que aportan el sorgo ADV114 o el ADV1100, y para esas zonas la compañía desarrolló el ADV1200, que es de un grupo de madurez II. “Funciona muy bien en el centro de Santa Fe y norte de Córdoba para siembras de segunda, y tiene un mayor potencial de rendimiento”, explicó Pardo.

En cuanto al maíz, uno de los desarrollos más fuertes de Advanta es el híbrido ADV8112, que viene con la tecnología VT triple Pro: protección contra insectos de raíz, resistencia a glifosato y resistencia a diatraea, además de un mejor comportamiento ante la spodóptera y la oruga de la espiga.

Según indicó Víctor Abertondo, breeder de maíz de Advanta, “se trata de un híbrido muy plástico, tanto para siembras en fecha como para siembras tardías”. Por su parte, el híbrido ADV8319 es más corto en ciclo y también se adapta muy bien a siembras en fecha o tardías. “Además, aporta una gran estabilidad en todos los ambientes. Año tras año nos da muy buenos rendimientos”, afirmó Abertondo.

De Simone agregó que cada vez es más la gente que se interesa por las siembras tardías. “Quizás los rindes que se alcanzan no son tan altos como con las siembras en fecha, pero se logra mucha más estabilidad. Por eso los productores están pidiendo materiales que pueden ser sembrados más tarde si el clima lo requiere”, dijo. En esa línea, detalló que “al 8112 lo estamos recomendando con un rango entre 60.000 y 70.000 plantas por hectárea, e incluso si el lote es bueno hasta 80.000 plantas por hectárea”.

Para cuando el clima acompaña y el campo ofrece un alto potencial, Advanta también ofrece el híbrido ADV8101, que es de ciclo un poco más largo, de alto potencial de rendimiento, para ser sembrado en fechas tempranas. “Está disponible en versiones RR, MG y RRMG. Se adapta a una densidad de siembra un poco menor que los otros materiales. Con 65.000 plantas logradas por hectárea tiene un comportamiento muy bueno”, explicó Abertondo.

PENSANDO TAMBIEN EN EL SILO

Pero, además de las siembras tardías, otra tendencia de la agricultura, sobre todo en lo referido al sorgo y el maíz, es su integración con la ganadería mediante la producción de silo. Es por eso que la empresa tiene el foco puesto también en los materiales de doble propósito.

“Buscamos un material que tenga un alto rendimiento en granos y que además, por la estructura de planta, tenga una alta producción de biomasa y un buen rendimiento en la producción de silo”, afirmó Pardo.

Luego, explicó que el silo de planta entera de sorgo puede competir muy bien en calidad con el silo de maíz en ambientes que son limitantes para éste último. “En zonas como el norte de Santa Fe o Santiago del Estero, un buen rendimiento en sorgo es mucho más fácil de alcanzar que uno de maíz. Además, el ADV2499, que es el último doble propósito que Advanta sacó al mercado, produce una biomasa con un 20% menos de lignina, lo cual le da un 10% más de digestibilidad”, dijo el breeder.

Así, sin descuidar ninguna zona productiva y manteniendo los altos potenciales de rinde, la compañía acompaña desde la investigación y el desarrollo las necesidades y tendencias actuales de los productores argentinos.