El Comité de Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO) surgió tras la aprobación del Programa Único de Habilitación de Aéreas de Riego y Distribución de Caudales del Río Colorado el 26 de Octubre de 1976, suscripto por las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, Neuquén y Río Negro, y la Nación.

Desde el Río Colorado se abastece de agua para consumo humano a todas las áreas ribereñas (urbanas y rurales) y gran parte de las localidades de la Provincia de La Pampa a través del Acueducto del Colorado. Se cubren además otros usos consuntivos vinculados a actividades petroleras, mineras e industriales.

El ingeniero Fernando Andrés fue entrevistado para saber cómo se está desempeñando este comité en la zona que hace siete años se ve afectada por una intensa crisis hídrica.

 

¿En qué consiste COIRCO y en otras zonas del país pueden copiar a este ente?

 

El COIRCO es un organismo que está constituido por las cinco provincias rivereñas del Río Colorado. Esas provincias desde aguas arriba, hacia aguas abajo, son Mendoza, Neuquén, La Pampa, Río Negro y Buenos Aires que corresponde al Valle inferior bonaerense del CORFO Río Colorado.

Hoy por hoy hay una carencia de este tipo de organismos y debería haber cien organismos iguales a este, porque corresponde el mismo por ser una cuenca hidrográfica compartida entre provincias y hay cien ejemplos a lo largo de nuestro país.

El COIRCO tiene su origen en julio del año 1956, cuando un grupo de visionarios convocaron a una reunión que fue denominada Primer Conferencia del Río Colorado, en la ciudad de Santa Rosa. En aquella oportunidad no había ningún problema, ni conflictos de usos, sinceramente en aquel momento los usos que había en el Río Colorado eran muy reducidos. Por eso hay que reconocerles el mérito de ser visionarios, ya que se anticiparon a las problemáticas o a las necesidades operativas que existen a la fecha.

Transcurrieron veinte años donde las provincias habían formado la comisión técnica del Río Colorado que tenía por objeto aglutinar toda la información técnica que había sobre el río. No solo la información técnica, sino también los usos que había realmente y los compromisos que estaba teniendo cada provincia.

Finalmente el Estado Nacional viendo con buen agrado lo que estaban haciendo las provincias, apoya esta iniciativa y contrata un estudio en Estados Unidos. En aquel momento se transformó en el segundo estudio o el segundo modelo donde intervenían variables hidráulicas o hidrológicas, con las calidades del suelo y fundamentalmente la posibilidad de distribución en el agua en función del uso para un elemento productivo y que sea integrador entre las provincias.

Finalmente en octubre de 1976 se celebra el acuerdo donde a cada provincia le corresponde una cantidad de uso de agua. Esto si se quiere tiene dos lecturas, en algún momento se habla de hectáreas, programa único de habilitación de áreas bajo riego o programa de distribución de caudales.

En torno al origen en 1976, en 1981 la sede es trasladada desde Capital Federal a Bahía Blanca y de alguna manera se inicio el largo camino que hay hasta el día de hoy.

 

La obra Casa de Piedra llegó para darle una solución integral.

El acuerdo está contemplando que para llegar al programa final, es decir la última etapa de desarrollo, el río debe estar regulado en diez mil hectómetros cúbicos.

Casa de Piedra, obra propuesta por las tres provincias rivereñas beneficiarias (La Pampa, Buenos Aires y Río Negro) ayudadas por el Estado Nacional realizan la obra empezando en octubre de 1983. Se transforma en una obra importante para el acuerdo porque es la primera obra de regulación de las aguas del Río Colorado.

Este es el séptimo año consecutivo que el Río Colorado, por condiciones naturales climatológicas, está por debajo del promedio. El embalse Casa de Piedra está cumpliendo un rol formidable en lo que se refiere a la posibilidad de favorecer los sistemas productivos que están en la cuenca. En este aspecto el embalse se está sacrificando, ha perdido ya diez metros de altura de nivel en los últimos cuatro años y trece metros en los últimos diez años. La situación cada día se está transformando más difícil. Si bien el embalse tiene capacidad y hay un reservorio, las condiciones naturales del Río Colorado en este momento en la alta cuenca se podría llegar a transformar en históricas como el mes más seco de marzo de la historia. Hoy por hoy, el escurrimiento son apenas cuarenta y dos metros cúbicos, según nuestra estación de referencia que está en la confluencia de los dos ríos, Barranca y Grande, que conforman el Río Colorado.

Buta Ranquil es la estación de referencia histórica, está sobre una sección de Basalto y hay una población neuquina que lleva ese nombre.

El hecho de tener cuarenta y dos metros cúbicos ahí abajo, si hoy no tuviéramos el embalse Casa de Piedra posiblemente a la provincia de Buenos Aires no estarían entrando ni veinte metros cúbicos.

 

¿Normalmente, cuál debería ser la entrada por escurrimiento?

 

En esta época del año debería ser de 85, 90 o 95 metros cúbicos. Esto sería de estar transcurriendo en un mes de marzo de un año normal. Si el año hubiera sido húmedo, seguramente tendríamos 150 metros cúbicos.

Lo cierto es que la crisis hídrica nos ha ido acoplando lentamente, lamentablemente por siete años, y ese acople lento a permitido fortalecer las acciones de trabajo mancomunadas que hay dentro de la cuenca.

El COIRCO es una mesa de trabajo donde las cinco provincias toman con un compromiso institucional de mesa de trabajo y de alguna manera se ha transformado en disparador del trabajo en conjunto. También con los responsables de las áreas de riego y a veces con reuniones con productores. Entonces, si hubiéramos estado en un año normal, el año anterior, creo que ninguno hubiera dicho que iba a ser factible. Hoy está siendo factible, desde luego, porque hay muchos productores que han tenido que resignar parte de la producción o han tenido que resignar buenos rendimientos.

Indudablemente cada partecita ha perdido algo o ha tenido que poner una cuota adicional de trabajo. Pero afortunadamente nos ha encontrado, esta sequia extraordinaria, en una situación de trabajo muy satisfactoria. Indudablemente hasta acá hemos llegado y de alguna manera nos estamos poniendo en situaciones límites; la cuenca está llegando a una situación límite como para afrontar el próximo ciclo de riego. De hecho, el comité ejecutivo ha convocado a un par de reuniones. La primera tendrá origen a fines de marzo, como para generar un espacio de trabajo para ver de qué manera cerramos el actual ciclo productivo de riego y cómo vamos a comenzar el próximo, que debería empezar en agosto.

 

¿El actual ciclo de riego, cuándo finaliza?

 

El ciclo de riego terminaría a fines de abril y justamente por las necesidades de sequía vamos a tener que anticipar el cierre. Esto fue establecido a mediados de diciembre y a principios de febrero se evaluó la alternativa de correr la fecha de cierre al 17 de abril. Actualmente seguimos con la idea de anticiparnos algo más.

En un momento la situación va a ser límite y no se va a poder anticipar por más que sea el deseo y el sentido común de todos. La intención es tratar de cumplir acompañando el sistema productivo iniciado, tomar medidas y definir las medidas que se van a tomar para el próximo ciclo que todavía no ha iniciado. Debería haber una veda de riego de poco más de tres meses o cien días, donde el embalse debería recuperarse y de alguna manera se va posicionando la situación mejor.

También hacia el inicio de la etapa de riego las condiciones nivológicas tendrían que ayudarnos. El desafío que tiene este río de coordinar las acciones entre las provincias es que está mal ensamblada la naturaleza. Es decir, cuando todavía no terminó la campaña nivológica ya dio inicio al sistema de riego. O sea, lamentablemente hay que empezar a regar sin saber cuánta nieve o cuanta reserva de nieve tenemos en el embalse.

 

¿Los meteorólogos o quienes hace algún tipo de proyección en cuanto a las campañas, qué anticipan?

 

El año pasado, como segundo año consecutivo desarrollamos la jornada informativa para la comunidad hídrica en Casa de Piedra convocando a las cinco provincias. En aquella oportunidad participaron pronosticadores de una cuenca hídrica hermana, que es la autoridad interjurisdiccional de la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro, con sede en la ciudad de Cipolletti. Ellos fueron muy categóricos al decir que no había chances de pronosticar porque los siete modelos que están avalados internacionalmente estaban dando situaciones muy dispares. Casualmente hace menos de diez días hablamos con ellos y posiblemente en esta oportunidad las condiciones de las temperaturas de las aguas del Pacifico están teniendo un factor común entre los diversos modelos matemáticos que pronostican a largo plazo. Por lo cual, podríamos tener algún pronóstico a largo plazo relativamente confiable.

Concretamente hace un año no era serio empezar a hablar sobre las tendencias que se daban porque había disparidad entre modelos. Hoy por hoy, como está planteado aparentemente vamos a entrar a un escenario posiblemente, para mayo-junio, con alguna expectativa de poder disponer de alguna predicción.

De cualquier forma aunque cambiaran las condiciones, el dique no va a estar en condiciones de entregar mayores volúmenes, por lo menos para la próxima campaña.

Por este tema justamente el comité ejecutivo convocó para fin de mes a una reunión de profesionales y técnicos de cada provincia para ver de qué manera diagramamos el trabajo en los tres escenarios. Es decir, escenario de crisis, como han sido estos años, un escenario de año medio, que por lo que siempre venimos pidiendo y son seis años que nos equivocamos y un escenario por encima de la media, que si nos ponemos en la cuestión estadística, si tuvimos tantos años malos, para levantar el promedio tiene que haber un año mayor.

Lo cierto es que las condiciones severas que tiene el embalse, si tuviéramos un año medio, sinceramente no es que va a quedar bien, pero va a dejar de estar en esta situación.

Ninguno de los que interactuamos nos imaginamos hace diez que el embalse iba a tener la cuota que tiene hoy. Honestamente cuando se trabajó con cuestiones del embalse siempre estábamos preocupados por las condiciones de grandes crecidas o qué medidas de prevención había que tomar por un ascenso rápido del embalse producto de lluvias o nevadas.

Afortunadamente el embalse se llenó una vez, donde llegó a la cuota máxima normal, en lo cual de alguna manera, demuestra idoneidad de la integridad de la obra. Lamentablemente han pasado muchos años y la fisonomía del embalse es otra que la que tuvimos.

 

Mucho se habla del trasvase del Río Negro al Río Colorado, ¿cuál es la opinión del COIRCO respecto de esto?

Más que la opinión del COIRCO, en el acuerdo del Río Colorado ya en 1976, se habló del trasvase y de hecho fue un disparador para la creación de la autoría de la cuenca del Río Negro. O sea, la función de COIRCO es cumplir o hacer cumplir el acuerdo del Río Colorado, donde se habla de la alternativa del trasvase del Río Negro al Colorado y también se está hablando del trasvase del Río Grande hacia el Atuel. La provincia de Mendoza en aquella oportunidad, cuando se firma el acuerdo, no vislumbraba alternativas del uso de su cupo en territorio mendocino de la cuenca del Colorado.

Las condiciones podrían ser que hoy por hoy hayan cambiado, veremos si alguna vez surge un uso de la provincia de Mendoza en el Colorado. Sería bienvenido, sería una condición de uso que favorecería la cantidad y la calidad del agua del Colorado.

Ahora bien, de la forma que está planteado el acuerdo del Colorado, parecería que fuera para beneficio de la provincia de Buenos Aires. Sin embrago, la inyección del agua se provoca en un punto del río que corresponde a territorio rionegrino y enfrente pampeano. Consecuentemente esa porción de agua que está llegando, de alguna manera está favoreciendo también a la provincia de Río Negro y a la provincia de La Pampa. Sería cupo que la provincia de Buenos Aires tendría del Río Negro, que todavía la autoridad de este río no cumplió con finalizar los estudios para definir cuanto cupo de agua le corresponde a cada una de las tres provincias.

 

Según el acuerdo del COIRCO para el Río Colorado, ¿cuánto le corresponde a la provincia de Buenos Aires en cupo?

 

Lo que le corresponde en cupo esta en el orden las ciento cincuenta mil hectáreas y Buenos Aires ya llegó a ese desarrollo. Buenos Aires es la provincia que alcanzó el cien por ciento del desarrollo a partir del acuerdo, o sea está por encima o tomó la punta de las cinco provincias. Buenos Aires puede tener más desarrollo con uso eficiente del agua. O sea, si se adecua algún sistema de riego, cada productor va a poder ampliar su área de riego. Y como alguna vez lo dijo la gente de CORFO, si se pudieran hacer obras para impermeabilizar los canales, también generarían un superávit para nuevas áreas o aumentar el cupo a las actuales áreas.

 

En la problemática del Curacó que trae la gran salinidad y que vuelca sobre el Río Colorado, ¿esta vez no es tan preocupante?

 

No es tan preocupante. Desde el punto de vista institucional creo que estamos bastante más fortalecidos que cuando nos sorprendió la naturaleza. Digo sorprendió, porque de alguna manera en los acuerdos del Colorado había sido averiguada esa situación y no había antecedentes de descargas del Curacó al Colorado desde 1880.

Institucionalmente estamos mejor que antes porque de alguna manera el Estado Nacional, a través de la subsecretaria de recursos hídricos de la Nación, va organizando reuniones de provincias que integran la cuenca del Desaguadero, Salado, Chadileuvú y Curacó, esto implica desde La Rioja, San Juan, San Luis, Mendoza, La Pampa y Río Negro.

Lo cierto es que todo el sistema está totalmente deprimido, las lagunas que se van inundando tienen una revancha muy grande. Insisto, institucionalmente está mucho más fortalecido de lo que había sucedido en 1982/83.

 

Ustedes seguramente tienen algún acercamiento con el resto de las instituciones donde están liberando la distribución del agua en la zona baja del Río Colorado.

 

Si, nuestros contactos corresponden con los sistemas de riegos de cada provincia, no tanto con los productores, aunque si hemos participado en reuniones invitados por los productores. Desde el punto de vista institucional, el COIRCO está organizado con un organismo de Gobierno Central, que es el Consejo de Gobierno que está integrado por los cinco gobernadores y presidido por el Ministro del Interior.

Cada uno de los gobernadores por decreto designa a un representante que se lo denomina representante ante el comité ejecutivo y es quien mensualmente se reúne con el presidente del comité ejecutivo.

A su vez el comité ejecutivo está apoyado en dos gerencias, la técnica y la administrativa.

 

Esta baja en el embalse del Río Colorado muchas veces sirve para realizar arreglos en el dique, ¿están haciendo algún tipo de obra?

 

Lo que ha provocado esto es un trabajo mancomunado entre todas las áreas, que van desde el productor hasta el representante de comité ejecutivo. Ha provocado mejoras en los sistemas de riego que quizás antes, porque había una cantidad de agua, no era necesario pensarlas. Entonces de alguna manera ha generado y fortalecido una necesidad de trabajo en conjunto. También, dentro de esta necesidad de conjunto, en el Valle bonaerense del Río Colorado también están encontrando alguna visión sobre cómo enfrentar un próximo año de estas características.

Lo cierto es que la etapa de veda que hemos implementado estos últimos dos años ha permitido recuperar bastante cuota en el embalse que en otros ciclos anteriores no estaban previstos.

Afortunadamente hay una mesa de trabajo, que es de trabajo y no de discusión. La experiencia que nos ha traído la naturaleza hasta acá, es que COIRCO se ha comportado defendida por las cinco provincias y presidida por el Estado Nacional, como una mesa de construcción de trabajo ante esta adversidad que nos está golpeando fuerte.

Prensa Asociación de Productores Rurales de Villarino Sur (Aprovis)