Fuera de los recursos pesqueros tradicionales y más importantes que se descargan en el puerto de Mar del Plata, la corvina encabeza ese segundo pelotón de especies capturadas por la flota fresquera.
Integrante de lo que se conoce como pesca multiespecífica, dentro del variado costero, en realidad en los últimos años se ha convertido en una pesca objetivo de buques costeros y los tipificados como de rada/ría, las lanchas artesanales de la postal turística.
La corvina parece invitar a todos a pescarla. Se adapta al agua dulce del Río de la Plata y la descargan en los puertos bonaerenses de la Bahía de San Borombón, pero también a la salada, pescándose frente a Bahía Blanca. La capturan a 15 metros de profundidad como a más de 50.
De acuerdo a la estadística oficial, el año pasado los desembarques de corvina en puertos marítimos nacionales se disparó y superó las 45 mil toneladas, cuando el promedio de la última década no alcanzó las 30 mil. Fueron 7500 toneladas más que en 2012 y 21 mil más que en el 2011.
Conflictos del otro lado del Río, con la flota uruguaya, permitió aumentar las capturas a los armadores locales. Y cuando un pescador tiene chances… aprovecha hasta que le imponen la veda.
Qué transformó a la corvina en un recurso apetecible. La cercanía con la zona de pesca genera que las embarcaciones gasten poco combustible. Y el precio de venta, que hasta hace pocos días, era superior incluso al de la merluza, y estaba en el orden de los $9 y $10 por kilo, según el tamaño y calidad de pescado.
La corvina es una pesca semi pelágica, bajo la modalidad de “a la pareja”. Dos embarcaciones extienden una red y arrastran de manera conjunta a centímetros del fondo. Esto genera menos resistencia y mayor ahorro de gas oil. Una sola junta la red con el pescado y repiten la maniobra hasta completar la bodega.
Del menú que ofrece la corvina no solo se sirve la flota costera, que declaró desembarques por 29 mil toneladas y es su principal ingesta durante el año. También la flota fresquera de altura hace uso de la opción. En Mar del Plata, aportaron 3500 toneladas. La flota menor, dispersos en los puertos de la Bahia, descargó 12 mil toneladas.
Científicos del INIDEP monitorean de manera permanente la evolución de los desembarques para controlar que la flota no pesque juveniles. También llevan un plan de demarcación para conocer más datos de su ruta migratoria.
La talla de primera captura de corvina es de 32 cm o 380 gramos de peso. La última prospección realizada en 2012 no arrojó datos preocupantes. La talla promedio de las muestras de captura fue de 37 cm. La pesquería se cierra a fines de octubre en aguas bonaerenses, cuando los ejemplares adultos buscan aguas frías y quedan los juveniles cerca de la costa.
El destino de la corvina es idéntico al resto de los recursos pesqueros: la exportación, aunque con algunas particularidades. Entre los 32 países que recibieron corvina el año pasado, el principal destino no es Europa ni Estados Unidos, sino el continente africano.
Según datos provisorios aportados por la Dirección de Economía Pesquera de la Subsecretaría de Pesca, el año pasado se exportaron 39.809 toneladas de corvina, que generaron divisas por 53,6 millones de dólares, con un precio promedio de 1349 dólares la tonelada.
Las cifras representan un aumento del 16,6% en volumen, un 11,3% en valor. Se redujo el precio promedio un 4,2%. Nigeria, Angola y Camerún encabezan el ranking de países destino. Entre los tres suman 22 mil toneladas y 29 millones de dólares. Recién después aparece China, con casi 4 mil toneladas.
Así como la pescan muchos, a la corvina la procesan unos pocos. aunque no recibe mucho valor agregado. Tampoco respeto los obreros que la procesan. Andrés Smith, uno de los actores principales de su captura y proceso, cerró las puertas de la empresa Tres Marías, dejando a la gente en la calle. Sur Trade es otro frigorífico que procesa y exporta corvina todo el año. Fue multado por el Ministerio de Trabajo por casi 1,3 millón de pesos en septiembre de 2012 por tener trabajadores no registrados y negarse a abrir la puerta a los inspectores laborales. Los obreros fueron relevados en la calle, cuando se escaparon de la empresa.
Del total exportado, 38.770 toneladas se exportaron enteras, aunque en realidad la corvina presenta un corte que suma horas a los fileteros en tierra. El proceso se denomina Pan Ready: el pescado recibe un tajo desde atrás de la cabeza al ano, y se manda sin vísceras ni escamas.
El desafío pasa ahora para poder penetrar en mercados con mayor poder adquisitivo. El mismo producto que se vende a los países africanos a razón de 1385 dólares en promedio, Gran Bretaña lo paga 2 mil. Pero la precarización laboral parece ser la misma en ambos casos.
Fuente: http://www.0223.com.ar/nota/2014-2-20-la-marca-de-la-corvina