El gobernador, José Alperovich, se reunió este miércoles con los referentes de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) y, según el titular de la entidad, Roberto Sánchez Loria, hay un compromiso oficial para declarar la Emergencia Agropecuaria para la actividad.
El industrial expresó que los órganos técnicos de la provincia pudieron constatar que habrá una disminución del volumen de producción de cerca de un 50%, respecto de 2013, como consecuencia de las heladas de mitad del año pasado.
Explicó que ese factor climático afectó la floración, que es lo que determina la cantidad de limones que producen las plantas, y que también hubo un impacto negativo a causa de la sequía, que impidió una rápida recuperación de los cultivos.
Por otro lado, destacó la ayuda que recibirán del primer mandatario: “el Gobernador tenía conocimiento sobre esta situación y se comprometió a tramitar la asistencia correspondiente”.
La declaración de la Emergencia permitiría aliviar la situación de la actividad “con algunas consideraciones en materia tributaria”, al tiempo que facilitaría las gestiones con la Nación para conseguir un reintegro del IVA y que se agilicen los reembolsos impositivos.
Emergencia Agropecuaria
Se trata de la Ley provincial 5.860 de Emergencia Agropecuaria, que establece una serie de beneficios, como las prórrogas en el pago de impuestos y obligaciones bancarias en los que tenga injerencia el Gobierno de Tucumán: el impuesto Inmobiliario; el pago del canon de riego, las obligaciones bancarias contraídas con la Caja Popular de Ahorros de Tucumán y el cobro de créditos a favor del Estado provincial.
La Comisión de Emergencia Agropecuaria, organismo provincial responsable de corroborar los daños en los cultivos para confirmar de manera técnica el estado de emergencia, debe elevar el pedido de declaración de Emergencia Agropecuaria al Poder Ejecutivo. Luego, el Gobierno puede instrumentar la medida mediante Decreto.