La situación del sur de la provincia no es la misma al resto de la zona de granos de Tucumán, como muchos piensan, ya que las lluvias que se registraron al comienzo de la campaña, y durante todo el mes de enero, fueron muy irregulares y malas en muchos casos, por lo que podemos decir que, en el sur, los cultivos de granos vienen sufriendo de una fuerte sequía, según informó La Gaceta.
Toda la zona que va desde el sur de Aguilares, al norte de Córdoba y al suroeste de Santiago del Estero está muy complicada, por lo que lotes de La Cocha y Graneros y algo de Leales, Santa Rosa, El Alto y La Paz, en Catamarca, y todo lo referente a Guasayán, Frías, y Río Hondo, en Santiago del Estero, vienen sufriendo sequías y falta de lluvias regulares casi en su totalidad, y sufren un déficit hídrico por tercer año consecutivo, comentó Daniel Rossi, coordinador de los Grupo CREA en la región.
Para tener una idea, “las lluvias que se vienen dando en La Cocha sólo llegan al 50% del valor histórico”, por lo que “los productores sólo pudieron ir sembrando a medida que llovía y sin tener perfiles de suelos húmedos adecuados. Todos vinieron haciendo diferentes labores de manera forzada”, comentó el técnico y asesor.
Todo lo que uno viene haciendo en los campos, desde lo biológico, es forzado, ya que las condiciones atmosféricas en la cual se realizaron no fueron normales, y como son forzados los resultados de lo que hoy se ve en los campos son más que anormales.
Los barbechos se los hicieron como pudieron y, por lo tanto, “los problemas de malezas se incrementaron; las siembras se las iba haciendo a medida que llovía algo y, por lo tanto, las implantaciones en general fueron naciendo desparejas”, reconoció Rossi.
Por lo tanto, “los potenciales de rendimientos que hoy se pueden ver en lotes de soja, maíz o poroto, que aun se están sembrando, no son buenos”; y posiblemente, “si hoy cosecharíamos”, seguramente “los costos no estarían cubiertos”.
Esperemos que las lluvias se den como corresponda, como las que tuvimos en muchos campos esta semana, para que por lo menos los cultivos no sigan sufriendo y puedan mejorar en algo.
Sin duda que las siembras que se pudieron realizar en la región fueron complicadas, las lluvias no se dieron como esperábamos, se sembró cuando llovía algo, como 30 mm o algo más, y empezábamos a correr de atrás en todo lo referente al manejo del cultivo. Esto, hablando de la irregularidad y la falta de lluvias.
Hubo algunos registros, a nivel de suelo, que realmente asustaban, y sin dudas sólo hicieron que “los pequeños tallos que tenían los cultivos en esos momentos se estrangularas y secaran la planta”.