“Sin un manejo integrado de plagas, no hay una solución posible”. Lo sostuvo Celso Omoto, profesor de la Universidad de San Pablo, frente a productores y técnicos de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, en el marco de una gira organizada por Bayer CropScience en Brasil y que tuvo por objetivo conocer de cerca una plaga que generó pérdidas millonarias en ese país.

“Para el manejo de esta plaga no existe una receta y es imprescindible el aprendizaje constante. Hay que conocer al enemigo y no caer en el tratamiento generalizado. La helicoverpa armígera obligó al productor brasilero a dar un salto profesional cualitativo”, afirmó Omoto.

La gira incluyó una visita al establecimiento de Walter Horita, productor que posee más de 150 mil hectáreas en la localidad de Luís Eduardo Magalhães, en el oeste de Bahía. En este estado, según datos oficiales, la Helicoverpa armígera provocó perjuicios económicos por más de 800 millones de dólares en las últimas dos campañas.

Horita relató a los presentes de qué manera la plaga se manifestó en sus cultivos y los esfuerzos para combatirla. “El manejo de esta plaga es un rompecabezas porque todas las piezas son importantes. No hay una única solución y, si bien conocer el problema es el primer paso fundamental, hace falta también estar encima del lote, identificar la plaga y a actuar tiempo”.

Los visitantes también pudieron asistir a una conferencia que brindó Luís Henrique Kasuya, consultor que asesora a productores de la zona de Mato Grosso y que hace tiempo trabaja intensamente en la lucha contra esta plaga. El especialista sostuvo que esta variedad de oruga apareció por primera vez en marzo de 2012 y que desde ese momento “ha manifestado una voracidad inmensa, atacando todo tipo de cultivos como soja, algodón, maíz, girasol, trigo, café, tomate, batata y naranja, entre otros”.

Kasuya resaltó la importancia de “establecer asociaciones con instituciones de investigación, productores, consultores técnicos, a fin de crear una red que permita el intercambio de información sobre hábitos, ciclo de vida y comportamiento de esta nueva plaga y, luego, definir un programa de manejo integrado”.

Por último, el contingente recorrió las instalaciones del Centro Experimental que Bayer CropScience tiene en Campiñas. Allí pudieron visitar el laboratorio de investigación, interiorizarse sobre la campaña desarrollada por la empresa en Brasil, “Bayer contra las orugas”, y recibir las recomendaciones técnicas que la compañía ofrece allí para el manejo integrado de plagas.

En ese sentido, Felipe Sulzbach, responsable de insecticidas en Bayer CropScience Brasil, destacó la importancia de buscar una medida que ayude a combatir la problemática pero que al mismo tiempo sea sustentable. “La rotación de activos y de cultivos es de vital importancia para evitar que una medida que hoy es efectiva deje de serlo en el futuro”,remarcó.

 

Acerca de Bayer CropScience

Bayer es una empresa global, cuyas principales actividades se concentran en las áreas de salud, nutrición y materiales de alta tecnología. Bayer CropScience, un subgrupo de Bayer AG y responsable de sus negocio agrícola, tiene ventas anuales por  EUR 8,383 millones (2012) y es una de las principales empresas mundiales de ciencias e innovación en las áreas de semillas y traits, protección de cultivos, así como de soluciones para el control de plagas no agrícolas.

La empresa ofrece una excelente gama de productos, incluyendo semillas de alto valor, soluciones innovadoras para la protección de cultivos y basadas en modos de acción químicos y biológicos, así como extensivos servicios de apoyo al desarrollo de una agricultura moderna y sostenible.

En el área de productos no agrícolas, Bayer CropScience posee una amplia cartera de productos y servicios para el control de plagas, que van desde aplicaciones de casa y jardín al segmento de reforestación. Bayer CropScience cuenta con una fuerza de trabajo global de más de 20.800 empleados y está presente en más de 120 países.