Una experiencia de destete hiperprecoz: seguimiento, evaluación y resultado de la técnica

Sergio Weiss, Santiago Balda - INTA

La situación de sequía durante los años 2008 y 2009, con poca disponibilidad forrajera y situaciones de elevada carga por hectárea desmejoró el estado corporal de los vientres obligando al productor agropecuario a tomar medidas para evitar futuros problemas en el índice de preñez.

Entre las medidas que utilizaron se encuentra el destete hiperprecoz (DHP), una técnica que consiste en separar los terneros del pié de la madre con 30 días de vida o 40 Kg. de peso. La finalidad es reducir los requerimientos nutricionales de la vaca, al no amamantar, y de esta forma recuperar estado corporal que le permitirá entrar en celo y así preñarse.

La reanudación de los ciclos estrales está íntimamente relacionada con el estado corporal al parto y el balance nutricional de las vacas post parto. Para que las vacas tengan un anestro post parto óptimo de 40 días deben parir con un estado corporal igual o superior a 3 en escala de 1 a 5. Las vacas que paran con estados corporales inferiores, corren mayores riesgos de tener un anestro post parto largo y su primer celo fértil se postergará aumentando las probabilidades de no preñarse en un periodo de servicio acotado.

En este trabajo de campo se pudo medir y comparar el estado corporal, los porcentajes de preñez, la evolución de las ganancias de peso, mortandad y peso final de los terneros en rodeos donde se aplicó y en donde no se aplicó el DHP. Participaron dos establecimientos de productores del partido de Saladillo, integrantes del grupo “La Margarita” del programa Cambio Rural.

Rodeos

Se evaluaron 3 rodeos (A, B y C). Se les aplicó la técnica del DHP a los rodeos A y B, y el rodeo C se utilizó como testigo con el manejo tradicional y con el ternero al pié de la vaca hasta el destete en el mes de febrero. Al momento de implementar el DHP los rodeos presentaban las siguientes características:

Rodeo A: Rodeo de 209 vacas, raza Angus colorado, estado corporal inicial 2 en escala 1-5, y el peso de los terneros oscilaba entre 30 y 55 Kg, con un promedio de 40 kg.

Rodeo B: Rodeo de 330 vacas, raza Polled Hereford, estado corporal inicial 2,5 en la escala 1-5 y el peso de los terneros oscilaba entre 50 y 55 kg, con un promedio de 53 Kg.

Rodeo C: Rodeo de 42 vacas, raza Angus colorado, estado corporal inicial 2 en escala 1-5. Peso promedio de los terneros al iniciar la evaluación 40 kg.

Implementación de la técnica:

En los terneros:

Fecha de destete: 15/9 para los lotes A y B

Alimentación: luego del destete los terneros fueron alimentados en corrales durante 30 días. El primer día de encierre se les suministra fardo de alfalfa para que los animales se acerquen al comedero y aprendan a comer alimentos sólidos. A partir del segundo día se procede a aplicar el protocolo de alimentación RUTER (ACA) hasta completar el día 30:

“El alimento Ruter se suministra en cantidades crecientes hasta llegar a los 700 gramos diarios en el día 8, fecha a partir de la cual comienza el descenso en la dosificación del Ruter y al que simultáneamente se le agrega un balanceado iniciador con el 22% de proteína, 200 gramos iniciales hasta llegar a 1,200 gramos en el día 15 de encierre, momento en que concluye la administración de RUTER.

Los días que restan de encierre la alimentación se realiza con balanceado con el 22% de proteína”.

En todo este periodo cada ternero consume 5,5 kg de Ruter y 29 kg de balanceado con el 22% de proteína

Sanidad: se les aplicó plan de vacunación de: mancha, gangrena, enterotoxemia, muerte súbita, DVB (diarrea viral bovina), CRB(complejo respiratorio bovino), Diarrea neonatal y desparasitación con intervalos de 20 días.

Finalizado el encierre de 30 días los terneros pasaron a pastorear pastura base alfalfa.

En todo este proceso se llevó adelante el monitoreo de la evolución de las ganancias de peso, mortandad, presencia de enfermedades y peso de los lotes de terneros donde se aplico el DHP y en los que no se aplico esta técnica.

En las vacas:

Previo al parto se aplicaron 2 dosis, con intervalo de 30 días, de CRB (complejo respiratorio bovino) y Diarrea neonatal.

Una vez destetadas el 15/9, fueron llevadas a un potrero a comer avena en pastoreo directo hasta principio de diciembre. Posteriormente pasaron a pastorear campo natural.

La totalidad de los rodeos fueron sometidos a dos dosis de PG (prostaglandina), con intervalos de 21 días para sincronización de celos. El 15/10/2009 se entoraron los rodeos a razón de un 3% de toros sobre el total del rodeo.

En todo este proceso se llevó adelante el monitoreo del estado corporal y los porcentajes de preñez de los lotes de vacas donde se aplico el DHP y en el que se hizo destete tradicional.

Resultados

Como se puede ver en la tabla 1, los resultados logrados (acumulados al 10/2) en los terneros por la implementación de la técnica de DHP obtuvo alta variabilidad, desde muy buenos semejantes a lo esperado con los terneros al pié de la madre, a muy malos en donde se evidencian grandes problemas de enfermedades, pérdidas de animales y menores kilos logrados (rodeo A comparado con rodeo C). Se destaca en los terneros del rodeo B una tropa más homogénea de mayor peso inicial al rodeo A.

Tabla 1. Resultados productivos de terneros de DHP y tradicional

En la Tabla 2 se pueden ver los resultados logrados en las vacas al implementar la técnica. Se logró muy buenos porcentajes de preñez superando al lote testigo.

Cabe señalar que aunque el lote testigo mostró una buena recuperación del estado corporal (fue buena pero insuficiente para un rodeo de vacas con ternero al pié), gracias al aumento de la disponibilidad forrajera ocurrida durante los meses octubre, no logró alcanzar los porcentajes de preñez de los rodeos A y B.

Tabla 2. Resultados productivos de rodeos de vacas con DHP y tradicional

Conclusión

En ambos rodeos con DHP se pudieron lograr resultados satisfactorios en los porcentajes de preñez. La diferencia positiva del lote A en comparación con el lote testigo C en la preñez de la vaca es inversa a los kilos finales logrados en el ternero de los respectivos rodeos.

El costo de implementar la técnica del DHP fue de $150 / ternero en alimentación (unos 42 kg. de ternero) al que se debe sumar $ 17 (unos 5 kg. de ternero) de gastos del asesor, productos veterinarios, infraestructura y el personal encargado de recorrer diariamente. Se tomo valor ternero $/ kg de 3,50 al mes de diciembre fecha donde se tuvieron que pagar los insumos utilizados. En estos casos el beneficio logrado al implementar la técnica, en mejorar el porcentaje de preñez de la vaca, no compensó el costo generado en la alimentación y la menor cantidad de kilos final de los terneros.

Cada productor deberá evaluar, antes de implementar el DHP, el efecto que conlleva mejorar indicadores de preñez y el impacto en el costo y el kilo final del ternero, tendrá que analizar cambios de precios de insumos y del valor del ternero antes de hacer uso de esta técnica.

El éxito o el fracaso de esta técnica se basa en si se cometen o no errores de manejo del ternero en el plano sanitario y nutricional en el periodo inicial de encierre. La persona responsable de manejar estos dos aspectos al momento de implementarla es fundamental para que el resultado sea positivo.

La técnica del DHP es una alternativa válida comprobada que tiene el productor para mejorar el estado corporal de la vaca, con el fin de lograr un mayor porcentaje de preñez en su rodeo en circunstancias donde realmente sea necesaria. Hay que tener en cuenta su mayor costo y riesgo si se lo compara con la cría tradicional.

En condiciones normales las vacas de los rodeos de la cuenca del salado ganan peso durante el servicio y los índices de preñez son altos, superiores a muchas zonas de nuestro país. Antes de utilizar una herramienta extrema como el DHP se debería evaluar otras como el destete temporario o los tratamientos hormonales de menor costo y mayor practicidad.