Obviamente algunos productores de esta región necesitan más milímetros para asegurarse una buena primavera.
El gran drama lo sufren las provincias del norte y del centro del país con una seca de gran duración que viene desbastando los planteles. Debido a esto, volvió el flujo de hacienda del norte hacia el sur para ser terminada, principalmente en corrales. El estado general de los animales que quedan en la zona es malo. Hubo mucha mortandad y deberían cambiar radicalmente las condiciones climáticas para llegar con una condición razonable al servicio.
El drama de la seca sumado a la depresión de los precios de la hacienda y al aumento de los costos, vuelve a generar un escenario ganadero muy complicado. La cantidad de cabezas faenadas este año es bastante superior al 2012 y esto se debe principalmente al aumento en la faena de hembras. Algunos analistas estiman una baja en el número de cabezas a nivel nacional a fin del 2013.
También se está registrando una baja en el peso de faena, debido a que se volvió a una terminación en kilajes cercanos a los 320/330 kilos. Si la faena en número de cabezas viene creciendo un 12% interanual, la producción de carne sube solo el 8%.
El precio de los animales terminados es igual a dos años atrás. Esto se debe en gran medida a la alta oferta de carne que se vuelca al mercado interno, lo que sumado a la oferta de carne de pollo y cerdo, lleva el consumo total de carnes a niveles record de 114 k/hab./año.
Con la devaluación por goteo que viene realizando el gobierno, se reactivan de a poco los negocios de exportación. La categoría que más capitalizo esta mejora es la vaca, la cual tiene precios más tentadores en relación a las categorías de consumo y al novillo exportación.
Hoy la vaca gorda trazada se paga entre $15,50 y $15,80 la carne, mientras que el novillo pesado trazado lo hace en $18,50 la carne. El consumo especial, más castigado por la alta oferta, se paga entre $19 y $19,50 la carne.
Los volúmenes de exportación estimados para fin de año superarían las 200.000 toneladas, en contraposición de lo estimado al inicio del año, que era de unas 180.000 ton.
Una de las pocas alternativas que tiene el sector para salir de la crisis de rentabilidad, es que la exportación descomprima el mercado interno y permita valorizar aúnmás los animales pesados, tanto novillos como vacas trazadas.
Actualmente la industria exportadora esta con ciertos problemas para conseguir novillos con el peso adecuado para los mercados externos. Esto se debe al desaliento que sufrieron los productores que se orientaban hacia el novillo pesado estos últimos años.
El mercado de invernada está muy quieto con poca oferta de terneros de la zona pampeana. Se están haciendo negocios de terneros a término en torno a los $11/$11,50 por machos y hay movimiento de lotes del norte, debido a la seca en esta región.
En lo que respecta a la cría, son muy pocos los lotes de parición de época que se venden, ya que la mayoría de las vacas ha terminado de parir o le queda un mes más para hacerlo.
Se nota más movimiento en vaquillonas parición de otoño, muchas de las cuales se venden inseminadas. El sistema de inseminación a tiempo fijo ayuda muchísimo a masificar la inseminación artificial, y por ende a generar un mejoramiento genético más rápido en los rodeos.