El coordinador gremial de la Asociación de Productores Rurales de Villarino Sur (APROVIS), Eduardo Juárez, manifestó la preocupación por la resolución 668/13, dispuesta por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, la cual establece que el certificado fitosanitario de exportación debe realizarse en la zona de producción o en un punto de inspección de frontera.
Esta norma podría afectar la actividad de los 71 galpones de empaque que se encuentran en la zona y a las fuentes de trabajo y a la actividad comercial del valle bonaerense del Río Colorado ubicados en los partidos de Patagones y Villarino. Allí se produce una economía regional muy importante: el valle es el mayor exportador de cebolla de Argentina.
Desde Aprovis aseguran que la resolución del ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, de alguna forma va a afectar los galpones de empaque que tienen en la zona del partido de Villarino.
Aprovis ve que en un futuro “esto va a afectar, fundamentalmente a todo lo que tiene que ver con los galpones de empaque y con los trabajos que allí se realicen, dado que la resolución 668/13 que firmó el Ministro Yahuar establece que se modifica el artículo 2 de la resolución 42 del año 1998, donde se fijó que el registro sanitario se hacía en zona de producción y se establecía el certificado de origen”.
Analizando esta nueva resolución, la entidad afirma que “no es lo que tendría que ser, porque por un lado fija que los registros sanitarios deberán realizarse en frontera. A su vez, dicha norma es ambigua porque dice que se deberá hacer un certificado de origen en zona de producción para poder proteger la calidad del producto. Esto, operativamente es difícil de cumplir, porque si establece que para hacer el registro sanitario en frontera los exportadores deberán tener un galpón de empaque registrado en frontera, ¿Cómo se hace para poder cumplir con la certificación de origen, dado que la mercadería va a salir de campo directamente al empaque en frontera?”.
Esto crea una problemática, “pues si los galpones de empaque se tienen que hacer en frontera, hay que tener en cuenta que en la zona sur del partido de Villarino, se cuenta habilitados unos sesenta galpones de empaque, entre 1800 a 2000 personas que trabajan allí. Así que hay a una afectación directa de la mano de obra que se va a perder en los pueblos. Fundamentalmente son personas de los tres pueblos del sur de Villarino”.
También, hay que saber que se estarían perdiendo otros servicios, como por ejemplo, los fletes cortos de camión, la carga y descarga de estos fletes, toda la gente que trabaja en el sector para la habilitación de los galpones, los galpones que se han construido y donde hay personal que hace el mantenimiento.
Muchos servicios giran en torno de los galpones de empaque, que se estarían perdiendo producto de esta resolución, y que en realidad no creemos que vaya a mejorar pues, lo que es fitosanitario en frontera, desde hace mucho tiempo está en duda en cuanto a que cumplan con los controles y con hacer que la mercadería que pasa por frontera sea de calidad. Eso, acá, se controlaba muy bien. También afectaría lo que tiene que ver con el tipo de calidad que se exporta, fundamentalmente teniendo en cuenta a Brasil. Esto fue producto, creemos, de una denuncia que se hizo en su momento, por una triangulación de cebolla que se hacía por Formosa hacia Paraguay. SENASA tomó dicha denuncia y puso cartas en el asunto. Había un fitosanitario que se hacia acá, en el mercado interno, y la mercadería llegaba a Formosa donde se hacia otro fitosanitario para exportación.
El gobierno pide que los controles se hagan en la zona de origen, priorizando la calidad y las producciones que salen de cada una las zonas, sacando los controles de frontera y llevándolos a origen. Pero ya había una resolución federal de la AFIP de hace dos años, con la cual se ordenaba que la Aduana hiciera el control en origen y ya no más en frontera. Ahora, un organismo del mismo Estado, cambia las reglas del juego, y esto no es bueno para Aprovis.
De hecho, hay un antecedente que data del año 2000, una resolución firmada por el entonces Secretario de Agricultura, en la cual la Asociación de Productores de Villarino le había solicitado que se llevara el fitosanitario a frontera, aduciendo que esta situación traería al productor un 40% más de valor, que se perdía por culpa de los controles que se hacían acá. En aquel momento, se levantó el registro fitosanitario llevándolo a frontera por un plazo de 180 días y luego se prorrogó por 180 días más. “En realidad, el productor nunca recibió ese 40% más de plata en la mano, como pasa siempre”, denunció Aprovis.
Consultada sobre si había hecho alguna presentación ante el Ministerio de Agricultura y Pesca de la Nación, Aprovis argumentó que hubo una asamblea en donde estuvo la doctora Patricia Cobello, Intendente de Villarino, quien se comprometió, acompañada de Javier Garcés, Intendente de Patagones, a reunirse con el ministro de Agricultura de la Naci+on, Norberto Yahuar, para plantearle todas estas inquietudes y solicitarle que se levante esta medida.
“Nosotros en esa asamblea lo que hicimos fue una nota para el Ministro Yahuar, la cual estuvo firmada por los empacadores, la Asociación de Productores; acompañando la gestión que iban a estar haciendo los intendentes esta semana en Buenos Aires. Esto afecta a los trabajadores y cuando usted nombra 1800 o 2000 puestos de trabajos, esto se debe multiplicar por el grupo familiar de cada uno de los trabajadores”, disparó la entidad de Villarino.
Exactamente, el grupo familiar en realidad genera movimiento económico en nuestros pueblos. Se puede observar que han crecido mucho en los últimos tiempos producto de ese movimiento económico que han generado los trabajadores, que en realidad no se llevan plata a otro lugar sino que lo gastan aquí. Así que, esta resolución va a afectar a los comercios, porque es una economía que mueve mucho producto interno del sector de la cebolla.
La resolución está firmada y también salió en el boletín oficial, por lo tanto, está en vigencia. En este momento en Villarino se está en proceso de plena producción, en donde se ha sembrado la cebolla y se atraviesa la etapa de la comercialización, así que va a faltar algunos meses para que comience. Por ende, va pasar un tiempo antes de que se ponga en marcha.