El ministro de Asuntos Agrarios, Gustavo Arrieta, el rector de la Universidad Nacional de Quilmes, Mario Lozano, y la intendenta Marisa Fassi firmaron el convenio por el que se puso en marcha la primera carrera agroecológica de la Provincia, que desde los primeros días de octubre tendrá sede en Cañuelas. “Hace una década, con un país donde convivían 16 cuasimonedas, era una utopía pensar en la ampliación de la educación universitaria. Hoy estamos sumando una nueva universidad que llega a Cañuelas”, afirmó el ministro Arrieta.

“Confiamos en que las construcciones colectivas son siempre las más duraderas por eso nos dimos este tiempo de trabajo con las asociaciones de productores para coordinar acciones y consensuar procesos y programas de estudio”. “Argentina vive desde el 2003 uno de los procesos de mayor impulso a la educación universitaria de su historia, la expansión de sedes y centros universitarios para acercarse a la gente. Por eso esto que hacemos en Cañuelas es fundamental para el desarrollo y el arraigo de los jóvenes”, afirmó el titular de la casa de estudio, Lozano.

A su turno, Daniel Bareilles, en representación del Movimiento de Agroecológico de América Latina aseguró que  “participar en acciones a favor de la vida, como la agricultura ecológica, que piensa en la diversidad que da el suelo y no en la muerte de lo que no es el objetivo más rentable es lo que nos tiene que unir desde aquí”. El potencial de generación de trabajo digno, de producción de alimentos sanos y saludables, de mercados no regidos por la lógica de la maximización del lucro, de agregado de valor en el territorio, de preservación de la cultura y la identidad local, y el derecho a no migrar, son algunos de los beneficios sociales de impulsar la agroecología y la economía social solidaria.

Por ello, es necesario profundizar este camino mediante el estudio, la investigación y la formación. Este Diploma Universitario en AgroEcología y Economía Social Solidaria expresa una estrategia de integración y desarrollo socio-económico para los territorios y comunidades rurales y periurbanas. La misma responde a la demanda social de formación para los sectores de la producción familiar, así como de la necesidad de desarrollo de una oferta académica de extensión universitaria articulada a los programas de apoyo al sector.